El Brent se dispara un 3% tras acordar la OPEP elevar su producción en un millón de barriles diarios

Supone acabar con un año y medio de recortes de la capacidad de bombeo

El incremento se sitúa en la horquilla medida de las previsiones de los analistas

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Arabia Saudí logró el propósito con el que llegó a la 174 reunión de la OPEP de aumentar la producción en un millón de barriles al día. Su posición de líder le ha servido para convencer a los miembros del cártel y poner fin a año y medio de recortes.

En el comunicado de la organización no se recoge un objetivo de aumento de la capacidad de bombeo. Los miembros de la OPEP se limitan a señalar que las decisiones acordadas tienen como fin cumplir al 100% el acuerdo alcanzado en noviembre de 2016. No obstante, el ministro del Petróleo de Arabia Saudí, Jalid al-Falih, afirmó que “llegaron por consenso a la cifra del millón de barriles de aumento del que se había estado hablando y serán distribuidos por países OPEP y no OPEP” .

Los expertos señalan que el aumento real será menor porque varios países se encuentran en los últimos meses en una cotas producción inferiores a las establecidas y presentarán serios problemas para lograr los nuevos objetivos marcados. El hueco dejado por ellos no podrá ser ocupado por otros. Fruto de esta diferencia Irán fija en 700.000 barriles el incremento real de la producción, lo que ayudaría a aliviar la rigidez sin llegar al exceso de oferta que existía a comienzos de 2016 y que provocó la caída del Brent por debajo de los 30 dólares por barril.

El pasado mes de mayo y, según los cálculos realizados por la OPEP, las sanciones de EE UU a Irán y Venezuela elevaron el grado de cumplimiento al 152%. En total, los expertos cifran en 2,8 millones de barriles el descenso real de la producción fruto de los problemas que atraviesan Irán, Venezuela, Libia y Angola. Ante esta escenario Arabia Saudí señaló como prioridad evitar una situación de escasez como la vivida en 2007-2008 cuando el precio del crudo se disparó a los 150 dólares por barril. Días antes del acuerdo, al-Falih llegó a afirmar que en el segundo semestre el mercado había registrado un déficit de 1,6 millones de barriles al día.

“El acuerdo de la OPEP ha resultado insuficiente y esto disparará los precios del crudo”, afirmó Nitesh Shah, analista de WisdomTree. “Todo lo que aceptaron fue volver al 100% del cumplimiento a nivel de grupo y eso apenas mueve los niveles agregados de producción. Los miembros de la organización parecen haber abandonado los objetivos individuales de los países y el mercado esperaba mayores aumentos de producción”, sentenció.

La reacción de los inversores a la noticia no se hizo esperar. El Brent, que a lo largo del viernes registraba ascensos cercanos 1%, se disparó más de un 3%, suficiente para superar los 75 dólares por barril. Por su parte el sector del gas y el petróleo europeo se anotó un 3,15% con Repsol subiendo un 2,77%, hasta los 16,7 euros por acción.

La decisión adoptada por la organización es vista como una concesión a Irán, el tercer productor de crudo del mundo. Teherán ha sido hasta la fecha la principal barrera para lograr un acuerdo. En las últimas semanas el país había pedido de manera reiterada que se desoyese las peticiones lanzadas por Donald Trump, quien llegó a acusar a la organización de alterar el precio del crudo. Apenas una hora después de conocerse el acuerdo Trump publicó en su cuenta de Twitter un mensaje en el que instaba a los países a “elevar de manera sustancial” la producción para lograr mantener unos precios bajos.

A lo largo de este fin de semana los países fuera de la OPEP que se adhirieron al recorte de la producción deberán ratificar el acuerdo. El más beligerantes es Rusia, el gran aliado de Arabia Saudí. Moscú ha venido solicitando en los últimos días elevar en 1,5 millones de barriles diarios. Esto supone acabar casi por completo con el recorte de 1,8 millones que viene imperando en el mercado desde principios de 2017 y fruto del cual el crudo se revalorizada un 60% pasando de los 45 dólares a los más de 75 actuales.

La apertura del grifo por parte de los productores de crudo tiene como objetivo último frenar el avance de EE UU, que en los últimos meses ha elevado su capacidad de producción. El fracking, que llegó a ponerse en cuestión en 2016, provocando el cierre de muchas plantaciones, vuelve a reflotar. A día de hoy la producción estadounidense alcanza niveles récord, acercándose a Rusia y superando a su paso a Arabia Saudí. Una amenaza adicional la representan las tensiones comerciales que mantiene con China. Después de que Trump elevara a 200.000 millones de dólares los aranceles contra el país asiático, China amenaza con incluir en la lista un gravamen especial a los productos petrolíferos.

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