El PP se embolsará 60 millones si vende su sede nacional de Génova

Santamaría abre la posibilidad de deshacerse del edificio

Los potenciales compradores serían fondos y ‘family offices’

PP sede Genova
Celebración de la victoria de Mariano Rajoy en 2011, en el balcón de Génova, 13.

La sede nacional del PP en el número 13 de la calle Génova de Madrid parece haberse convertido en una losa para sus dirigentes. La rehabilitación del céntrico edificio pasó a los tribunales tras conocerse que el partido pagó la última reforma con dinero negro. Ayer mismo así lo reconoció Soraya Sáenz de Santamaría, candidata a hacerse con la presidencia de la formación en el congreso del 20 y 21 de julio.

Sin saber todavía si el partido será condenado por pagar en negro esas obras, el PP sí que puede sacar provecho de la venta del inmueble en una de las calles más caras para oficinas de España, en pleno corazón de los negocios de la capital.

Los expertos consultados calculan entre 50 y 60 millones de euros el importe que puede embolsarse el PP en las condiciones actuales de mercado, donde existen multitud de inversores buscando los mejores edificios en la zona denominada como prime, que en Madrid va desde Recoletos hasta Azca a lo largo del eje de la Castellana y sus calles adyacentes.

Sáenz de Santamaría reconoció en una entrevista en Cope que militantes y dirigentes del partido le han planteado la posibilidad de vender la emblemática sede por considerar que quizá sea “demasiado”, algo sobre lo que ella va a reflexionar. “Como me lo ha planteado mucho afiliado de base, hay que darle una vuelta”, señaló.

La propiedad consta de 6.800 metros cuadrados de superficie en nueve plantas y otras cuatro de aparcamiento. Según las distintas fuentes consultadas, podría venderse entre los 7.500 y los 8.500 euros por m2.

El importe puede variar por diversos motivos, como su estado actual y cuánto hay que invertir para reformar algunos aspectos, ya que las controvertidas obras se realizaron hace ya ocho años. Además, si el PP abandona su sede para irse a otro lugar, el edificio se queda sin un inquilino con alquiler a largo plazo para el potencial propietario y esa circunstancia baja el precio a pagar.

Precisamente quien se mude allí deberá pagar uno de los alquileres más altos de la ciudad en oficinas, entre 27 y 29 euros por metro cuadrado al mes.

“Hay un gran apetito inversor en activos de oficinas y hay escasez de producto en zonas prime”, explica un experto inmobiliario, por lo que cree que tendría buena salida entre los potenciales interesados.

El perfil de comprador de un activo de este tipo son los llamados inversores core, es decir, los que están dispuestos a pagar las mayores cantidades a cambio de obtener los mejores edificios en zonas prime. Entre estos inversores se encuentran fondos inmobiliarios, aseguradoras o fondos de pensiones. También, según los expertos, la propiedad podría interesar a algún family office.

En esa misma calle, junto a la Plaza de Colón, CBRE Global Investors adquirió el pasado año por más de 50 millones la antigua sede de Barclays, y ha encargado la reforma del inmuebleahora bautizado como Axis— al arquitecto Norman Foster.

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