España, un destino cada vez más caro para los expatriados

Madrid y Barcelona escalan puestos en el estudio publicado por Mercer

Hong Kong, Tokio y Zúrich son las ciudades con un coste de vida más caro

Coste vida pulsa en la foto

Hong Kong, Tokio y Zúrich son, por este orden, las ciudades con un nivel de vida más caro para los expatriados que van allí a trabajar. Así se desprende del Estudio sobre el coste de vida 2018, que cada año elabora la consultora Mercer, con el objetivo de ayudar a empresas y Estados a diseñar sus estrategias de compensación para sus trabajadores en el extranjero. Nueva York es la ciudad que se utiliza como base de medida, y los movimientos de divisas se miden frente al dólar estadounidense. El informe analiza más de 375 ciudades de todo el mundo y mide el coste comparativo de más de 200 artículos en cada localidad, como el alojamiento, la gasolina, el transporte, la comida o la ropa.

“La volatilidad de los mercados y la ralentización de algunas economías exige analizar cuidadosamente los paquetes retributivos de las empresas para sus expatriados”, explica Rafael Barrilero, socio de Mercer. Solo de esta forma, las compañías pueden asegurar que los empleados que se encuentran en zonas clave desempeñando sus labores lo hacen estando en las mejores condiciones. Como comenta Barrilero, factores como la inestabilidad del mercado inmobiliario, la baja inflación y la fluctuación de los precios de bienes y servicios, así como otros elementos tales como el coste en seguridad, están impactando en el presupuesto de las asignaciones internacionales en varias urbes.

Las ciudades españolas son un buen ejemplo de esta transformación, y han dado un paso al frente ascendiendo peldaños en la tabla. Madrid ha subido 47 puestos desde el año pasado, y se sitúa en la posición 64, mientras que Barcelona ha escalado 42 puestos y se coloca en la 79. “El precio de la vivienda es un factor fundamental, porque las empresas suelen enfocarse en la gran mayoría de los casos al alquiler”, prosigue Barrilero. Además, añade, en lo que a la vivienda se refiere, las compañías siempre optan por “casas buenas, muy buenas o excelentes. Es difícil que una organización mande a uno de sus empleados a una zona modesta”. A eso se le une, señala el experto, que España viene de unos años con la economía “bastante deprimida”, por lo que las pequeñas mejorías empiezan a notarse también en el coste de vida de los expatriados.

Esta tendencia alcista de las principales urbes españolas no es exclusiva del país. En general, las ciudades de Europa occidental han subido todas en la clasificación, aupadas principalmente por la fortaleza de las monedas locales frente al dólar, algo que ha hecho perder puestos a los núcleos de EE UU, y por el aumento del coste de los bienes y servicios. Suiza es, por goleada, la región más cara del continente. El país alpino concentra las tres ciudades europeas con los costes de vida más elevados: Zúrich (en el tercer puesto mundial), Berna (10) y Ginebra (11). Otras, como Fráncfort (68) y Berlín (71), han subido 49 puestos, mientras que Múnich (57) ha escalado 41 posiciones y Londres (19) ha subido 10. Por su parte, París (34) ha saltado 28 puestos desde el año pasado, Roma (46) ha subido 34 y Viena (39) ha escalado 39.

La zona de Asia Pacífico es la gran ganadora. Hong Kong emerge como la ciudad más cara a nivel mundial. Le sigue Tokio (puesto 2), Singapur (4), Seúl (5), Shanghái (7) y Pekín (9). La consolidación de la regulación monetaria y el florecimiento de la economía han afianzado al yuan chino como divisa internacional, lo cual ha provocado la subida de sus ciudades en el ranking, algo que a su vez ha perjudicado a urbes japonesas como Osaka y Nagoya.

Normas