Blogs por Alexis Ortega

Viaje de "ida y vuelta" de la lira turca.

Viaje de "ida y vuelta" de la lira turca.

La venta de casas nuevas en EE.UU. subió un 6,7 % en mayo, el incremento más alto de los últimos seis meses, hasta un ritmo anual de 689.000 unidades. El dato era superior a las previsiones del mercado (+3,3%) y un 14,1 % por encima del nivel en que se encontraba un año antes. No obstante, el Departamento de Comercio, organismo encargado de la elaboración de las estadísticas, rebajó a 646.000 (desde los 662.000) el número de casas vendidas en abril.

El precio medio de la construcción nueva se situó en los 318.500 $ frente a los 394.600 del mes de mayo. Ello supone una caída 6,6% mensual y el 2,6% interanual. Con respecto al precio máximo alcanzado en diciembre pasado (402.900 $) supone una caída del 8,5%. En relación al precio mediano de las casas nuevas vendidas, en junio se situó en los 313,000 $, (-1,7% mensual y -3,3% interanual) frente a los 312,400 de abril y los 345,000 dólares de mayo de 2017. El precio mediano máximo se alcanzó en noviembre pasado en los 343.400 $, lo que representa una caída del 8,8%.

Por otro lado, los inventarios de viviendas se situaron el pasado mes de mayo en las 299.000, una cifra que, al ritmo actual de las transacciones, tardaría en venderse 5,2 meses.

Por otro lado, en Alemania, la confianza de los empresarios alemanes, según el IFO, cae a mínimos de 13 meses. El índice de clima empresarial cede en junio a 101,8 (lo esperado) frente al 102,2 registrado en el mes anterior. Por su parte, el subíndice de expectativas aumenta ligeramente a 98,6 (se esperaba 98,0) frente a 98,5 en mayo y el subíndice de condiciones actuales cae a 105,1 frente 105,6 esperado y 106,0 anterior.

Por último, la lira turca se apreció con fuerza después del resultado de las elecciones parlamentarias y presidenciales celebradas en el país el pasado domingo en las que Recep Tayyip Erdogan consiguió la reelección y salió además reforzado con una mayoría parlamentaria. En los primeros minutos de la mañana de ayer, la moneda turca se fortaleció cerca de un 1,5% tras unos meses de caída libre en los que ha llegado ha desplomarse más de un 5% frente al dólar. A pesar de que el resultado pudo suponer un alivio generalizado ya que se ha evitado un escenario de inestabilidad política, al cierre de ayer, esta divisa borró todas las ganancias que se anotó a primera hora de la mañana. La lira cerró en los 4,69 dólares y los 5,48 euros. Eso representó una caída del orden del 3,0% desde los máximos del día. A pesar de la victoria de Erdogan, se necesita todavía hacer un trabajo considerable para apuntalar la confianza de los inversores.

Comentarios

(Qué bien va el popularcapitalismo en EEUU: se venden más viviendas nuevas de las que se esperaban y cojean dos potencias comerciales competidoras, Alemania y Turquía. Igual, nuestras previsión de Repinchazo & Rerrecesión & Rerrebajón está equivocada.) MULTICOLINEALIDAD POPULARCAPITALISTA.- El popularcapitalismo se basa en pocas pero muy categóricas medias verdades organizadas en torno a engaños centrales. A saber: - «El valor económico es el resultado de descontar rentas expresas o presuntas. El presente es el futuro descontado.»; - «Los inmuebles son activos financieros porque tienen rentas periódicas descontables. Su valor es directamente proporcional a las rentas e inversamente proporcional a la tasa de descuento». - «El dinero lo crean el Estado —la 'máquina de imprimir'— y la banca»; - «Los precios son proporcionales a la cantidad de dinero que tienen o puede tener los demandantes»;- «Como el dinero no renta nada, los 'pobres' ricos invierten en inmuebles»; - «En una economía 'comme il faut', los trabajadores se ganan ellos solitos sus pensiones de jubilación a través de la 'magia de la capitalización'»; - «Salirse de todo esto es 'desnormalizar'». Además, el pensamiento popularcapitalista es tan simple que ve todas estas ideítas muy correlacionadas, imperando lo lineal. El resultado es que sus cerebros son incapaces de explicarse qué está pasando. Nosotros somos los tuertos en el país de los ciegos lineales, por lo que acertamos mucho más en nuestras previsiones. Duele mucho ver el pensamiento lineal en analistas que se supone que son de los nuestros. Los decimos por esos que se quedan mudos ante los cantamañanas del «bla, bla, bla... mientras el nivel de tipos de interés esté tan bajo». Gracias por leernos.
Mejora de redacción, introduciendo el hipotético ahorro de los trabajadores:- «En una economía 'comme il faut', los trabajadores se ganan ellos solitos sus pensiones de jubilación a través del ahorro y la 'magia de la capitalización'».
MULTICOLINEALIDAD POPULARCAPITALISTA (Cont.).- En los timos, es fácil darse cuenta de la simpleza en la que caen los primos. Enseguida vemos que las variables que manejan son pocas y que, además, faltan algunas notabilísimas. La culpa no es solo de los ganchos. Al cerebro no le interesa la verdad, sino sobrevivir.Lo que decimos ahora es que, además de que no hay peor ciego que el que no quiere ver, estas pocas variables parciales, encima, están muy relacionadas linealmente entre sí, por lo que estamos ante esquemas mentales que, objetivamente, carecen de capacidad explicativa —y lo que permite que nosotros acertemos más, porque solo lo explicable es previsible—. La multicolinealidad, muy sintéticamente, significa que, aunque parece que se manejan muchas variables, en realidad solo se trabaja con dos (la ecuación de una recta: y = ax + b). En el caso del popularcapitalismo, sería: «el dinero está demasiado barato para la poca oferta que hay». Da igual que haya millones de viviendas vacías: se silencian en las muestras. Como dice el primer trabajador-directivo de Sociedad de Tasación SA, «las viviendas vacías no existen». En el mejor de los casos, se inventan variables 'ad hoc', como puede ser la 'mala localización de la vivienda vacía'. Ahora, en la Reburbuja popularcapitalista, se ha puesto de moda decir que, «mientras el nivel de tipos de interés esté tan bajo, los precios inmobiliarios serán altos por presión de las demandas de inversión financiera y de ocupación temporal por turistas o estudiantes». Al tiempo, se ponen interesantes con que «cuando la recuperación se consolide, subirá el nivel de tipos de interés y se normalizará lo que los políticos, etc. han desnormalizado». Todo lo que no orbite alrededor de esto, se excluye. Para colmo, quienes nos atrevemos a manejar más variables solo podemos hacerlo amparados en el pseudoanonimato de internet, por miedo a las represalias. Si el capitalismo es esto, es el capitalismo el que está muriendo y no su modelo popularcapitalista. Los ganchos juegan con las cartas marcadas porque saben que el sobreendeudamiento, privado y público, impide que el nivel de tipos de interés pueda subir circunstancialmente, aparte de que no puede hacerlo de verdad por ese fenómeno poliédrico que llamamos 'iceberg deflacionario' —como lo prueba que la represión financiera, es decir, la condena del rentismo financiero-fijo, haya sido aceptada como procapitalista—. Los tontilocos, tan contentos con su pensamiento lineal, complacidísimos con cuán bajos están los tipos de interés, mientras se meten hasta las orejas en 'himbersiones'. Y los chicos del sector financiero, organizando montajes bursátiles para forrarse extrayendo supersalarios a costa de los 'himbersores'. El verdadero muro contra el que ha chocado la multicolinealidad popularcapitalista es la no-inflación. Fíjense qué magnitud tiene el choque que la política de comunicación oficial considera que pequeñas fluctuaciones al alza en el nivel de precios debilitan tanto el consumo que hacen peligrar la tan cacareada 'recuperación' —el ambiente de falsa bonanza que, en teoría, facilita el desagüe inmobiliario—. Las autoridades, del mismo modo que vendemos como 'estímulo' lo que no es sino refinanciación de la deuda de los bancos para que puedan sobrevivir, ahora vendemos la poca inflación que hay —que nos cuesta muchísimo, v. gr., la política arancelaria— para justificar pequeñas subidas de los tipos de interés a corto plazo para darle munición a la política monetaria cara a la inminente recesión. ¿Por qué hay tanto interés en no dar la obligada recesión, sabiendo que las recesiones son tan necesarias como el sueño a la vigilia? Nosotros lo sabemos: esta recesión —que ya vivimos— es la Rerrecesión, es decir, la segunda entrega de eso que llaman 'La Gran Recesión', y la inflexión en la Transición Estructural del modelo popularcapitalista al siguiente. Gracias por leernos.
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