Trump redobla su ofensiva sobre China y desata el nerviosismo en las Bolsas: ¿qué prevén los analistas?

El Ibex modera las caídas gracias al impulso de la banca

El euro cae a los 1,15 dólares por el ruido político en Alemania

Bolsas en el día

La guerra comercial entre EE UU y China no ha pasado más allá de un cruce de declaraciones, pero sus efectos se están dejando sentir con fuerza en los mercados. Aunque las amenazas no se han materializado, los inversores empiezan a inquietarse. Las caídas de la renta variable asiática el martes tuvieron su continuidad en Europa y horas después en EE UU. El Ibex 35, que a lo largo de sesión llegó a perder más de un 1%, tomó distancia después de las principales Bolsas europeas y con el apoyo de la banca limitó los recortes al 0,14%. Esto no le impidió retroceder un 2% en las últimas tres sesiones.

Diego Jiménez Albarracín, responsable de renta variable de Deutsche Bank, afirma que la actitud del presidente estadounidense –la pasada madrugada anunció aranceles por importe de 200.000 millones de dólares– obedece a dos cuestiones. La primera de ellas tiene que ver con el déficit comercial que mantiene con China. “Trump intenta conseguir mejores acuerdos con sus socios comerciales”, explica. Pero más allá del lema America first, lo que se encuentra de fondo es el uso de estrategias comerciales con fines electorales.

En noviembre EE UU celebra elecciones para la renovación del Congreso y el Senado. El partido republicano lucha por conservar la escasa ventaja que tiene en el Senado para poder sacar adelante sus proyectos. Desde Macro Yield señalan que solo la capacidad de Trump para negociar acuerdos comerciales con otros países ha sido el motor que ha impulsado la mejora de la confianza del presidente estadounidense en los últimos diez meses.

La escalada de las tensiones entre Washington y Pekín ensombrece el optimismo que existía a comienzos de año con el crecimiento económico. “En este contexto de incertidumbre las empresas retrasan sus planes de inversión y contratación de empleados mientras las familias posponen sus decisiones de consumo a la espera de que se aclare el panorama. Es decir, el dinero se paraliza y como bien señaló la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, esto acaba teniendo sus implicaciones en el crecimiento”, recuerda Jiménez Albarracín.

David Ardura, director de gestión de Gesconsult, defiende que la guerra de contramedidas más allá del efecto macro –los aranceles anunciados equivalen el 0,3% del PIB de China– suponen una amenaza al libre comercio y los beneficios empresariales. Algo que se dejó sentir en Wall Street. Al cierre de los mercados europeos, el Dow Jones cedía un 1,4% mientras el S&P 500 y el Nasdaq se dejaban un 0,8%.

En las últimas semanas las relaciones entre EE UU y China han subido de tono. A pesar de ello, los analistas esperan que la finalmente se imponga la cordura y que la sangre no llegue al río.
“De convertirse en una guerra comercial en toda regla tendría repercusiones negativas sobre el ciclo económico global”, afirma Natalia Aguirre, directora de estrategia de Renta 4. Pero mientras se llega a un entendimiento, la volatilidad continuará siendo la tendencia imperante. Desde Deutsche Bank y Gesconsult aconsejan mantenerse fuera de los sectores cíclicos e industriales y se decantan por otros de índole defensivo como las utilities, que se benefician además de un entorno de tipos bajos.

A los nervios que genera la guerra comercial se suma la inestabilidad política en la zona euro. Si hasta el momento España e Italia eran los puntos débiles en las últimas horas se ha sumado Alemania. El socio de Gobierno de Angela Merkel, el CSU ha dado una especie de ultimátum de 15 días a la canciller para redefinir su política. La amenaza que esto supone a la continuidad de la coalición sirvió de correctivo al euro que perdió los 1,16 dólares, lo que pasó factura a la Bolsa alemana que retrocedió un 1,22%. El Cac francés por su parte, bajó un 1,1%. La Bolsa italiana, al igual que el Ibex 35, contó con el impulso de la banca en la recta final de sesión lo que le llevó a tomar distancia de la tendencia bajista y concluir en tablas.

Ganadores y perdedores

Los bancos (0,29%), utilities (0,02%) y compañías de viajes (0,02%) fueron los sectores que escaparon a los descensos en la Bolsa europea. En el lado opuesto se situaron los recursos básicos (-2,19%), las compañías tecnológicas (-1,6%), las industriales (-1,5%) y el sector automovilístico (-1,47%).

En la Bolsa española los mayores ascensos Sabadell (1,6%), CaixaBank (0,92%) y BBVA (0,7%). En lado opuesto se situaron Indra (-5,83%), ArcelorMittal (-3,9%) y Siemens Gamesa (-1,74%).

La rentabilidad del bono español a diez años permaneció estable en el 1,24% con la prima de riesgo en los 86 puntos básicos.

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