Laboral

Los sindicatos presionan a Sánchez para que derogue la reforma laboral

Hablan por primera vez de movilizaciones si la negociación no prospera

Negocian con el Gobierno y patronal un nuevo acuerdo de convenios

 El secretario general de CCOO, Unai Sordo (i), junto al secretario general de UGT, Pepe Álvarez (d), durante su participación en el curso "La economía ante el blockchain. Lo que está por venir", que ha comenzado hoy dentro de la programación de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander.
El secretario general de CCOO, Unai Sordo (i), junto al secretario general de UGT, Pepe Álvarez (d), durante su participación en el curso "La economía ante el blockchain. Lo que está por venir", que ha comenzado hoy dentro de la programación de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander. EFE

Los sindicatos mueven ficha y tratan de meter presión a Pedro Sánchez para que derogue la reforma laboral. Tanto Pepe Álvarez, secretario general de UGT, como Unai Sordo, su homólogo de CC OO, instaron al presidente del Gobierno a que cumpla sus promesas. Así lo advirtieron durante su participación en las jornadas organizadas en Santander por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE). Y en caso de que no consigan un acuerdo con la patronal ni con el Gobierno mencionaron por primera vez la posibilidad de llevar a cabo movilizaciones contra el Ejecutivo del PSOE.

Tras haberse reunido por primera vez con el jefe del Ejecutivo y la nueva ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, los sindicatos mostraron firmeza con Sánchez. Álvarez reclamó que derogue tanto la reforma laboral de Zapatero como la de Rajoy de las que dijo “no tienen ningún aspecto positivo”. También, fijó la negociación de los próximos Presupuestos Generales del Estado de 2019 como el momento para dirimir la política económica de Sánchez.

Ambos sindicatos convinieron en explorar primero acuerdos con la patronal para terminar con determinados aspectos de la norma de 2014 que cuentan con el rechazo de ambas partes. Y avanzaron que próximamente habrá novedades sobre un acuerdo de los convenios, que puede contener algunos aspectos que modifiquen de facto la reforma como, por ejemplo, la ultractividad (que un convenio mantenga su vigencia una vez caducado).

El Gobierno ya desveló la semana pasada que el acuerdo salarial incluiría subidas salariales del 2% más un 1% ligado a la productividad y un compromiso de tender a ligar el salario mínimo de convenio a los 1.000 euros con 14 pagas en 2020. En este sentido, Álvarez afirmó que en unos días prsentarán su propuesta al respecto tras la negociación con la patronal.

Unai Sordo reclamó al presidente que, una vez agotadas las negociaciones con la patronal, explore pactos con las fuerzas de izquierdas y que no se escude en su fragilidad parlamentaria para propiciar cambios en materia social y fiscal. Pero también en un “veto a la totalidad” a la reforma laboral de Rajoy que se articule a través del rechazo a sus medidas estructurales. En concreto, la prevalencia de los convenios sectoriales sobre los de empresa o la vinculación de los salarios a aspectos como la previsión de ventas.

Respecto a la reforma de las pensiones, tanto Álvarez como Sordo se mostraron excépticos sobre la posibilidad de acometer una reforma fiscal para sufragar las pensiones, tal y como defendió la ministra de Industria, Reyes Maroto. El líder de UGT vio con mejores ojos el impuesto a las tecnológicas que incluyó Cristóbal Montoro en los Presupuestos de 2018. Y aclaró que su organización no firmará ningún acuerdo que salga del Pacto de Toledo que no derogue en su totalidad la reforma de 2013. Álvarez reclamó también que se abandone la privatización de Bankia. Y, en su lugar, pidió al Ejecutivo que la entidad se constituya en un banco público.

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