El Banco de España deja el PIB en el 2,7%, pero advierte del riesgo político

Llama la atención sobre los cambios en la política monetaria

La deuda pública marca otro récord y suma 1,16 billones hasta marzo

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El Banco de España presentó este viernes su escenario de proyecciones económicas para el periodo 2018-2020. En sus cálculos sobre cuánto avanzará el PIB no hay cambios y así el supervisor mantiene que la economía crecerá un 2,7% este año, si bien advierte de varios riesgos que podrían hacer peligrar la consecución de esa cifra.

En primer lugar, cita la complicada situación política, caracterizada por una gran fragmentación del arco parlamentario, de ahí que cite este como el primer riesgo interno para la actividad económica.

El Banco de España también cree que puede hacer peligrar el actual ritmo de crecimiento una posible escalada en la tensión del conflicto con Cataluña. Y ya en el ámbito internacional advierte contra la proliferación de medidas proteccionistas y el cambio de rumbo de la política monetaria después de que el BCE haya confirmado la próxima retirada de los estímulos.

Otro de los aspectos sobre los que el organismo supervisor pone el foco es el de las posibles tensiones financieras que podrían derivarse de la toma de decisiones del nuevo Gobierno de Italia.

Así, si ninguno de estos factores de riesgo lo impiden, el PIB finalizará este año en el 2,7% previsto anteriormente; mientras que para el año que viene el informe de la entidad prevé una décima más de crecimiento hasta situarse en el 2,4%, fruto del efecto de las últimas medidas fiscales aprobadas (que prevén rebajas sobre todo para las rentas más bajas). La perspectiva de una posible depreciación del euro también ha pesado en la decisión del organismo regulador de aumentar su previsión de PIB para 2019.

Datos de endeudamiento

Lo que sí ha decidido modificar el Banco de España es la composición del crecimiento. Será posible gracias a un mejor comportamiento del previsto del consumo privado, que este año avanzará un 2,4%, mientras la inversión se incrementará un 4,2%, que no varía en su cifra global, aunque se reduce significativamente en el apartado de la inversión empresarial (2,5%) y se eleva más de lo calculado inicialmente la inversión en construcción (5,7%).

Gracias a este favorable escenario, el supervisor confía en que se siga creando empleo a buen ritmo, aunque ha estimado que lo haga en tres décimas menos, hasta el 2,4% anual. La tasa de paro se situará al final del ejercicio en el 14,6%, tres décimas más que lo proyectado con anterioridad. En su informe, el organismo elogia la capacidad de la economía española para resistir de forma más sólida a posibles perturbaciones, gracias a la corrección de algunos desequilibrios llevada a cabo durante los últimos años.

En este sentido, reiteró lo importante que es que el Gobierno no abandone esa senda y continúe acometiendo las reformas todavía pendientes. Pronostica que la etapa expansiva se prolongará incluso hasta 2020 para cuando estima que el PIB avance a tasas del 2,1%, debido a la desaceleración de los principales socios internacionales, el impacto que tendrá sobre las condiciones de financiación el cambio anunciado en la política monetaria y el más que probable encarecimiento del petróleo.

También el viernes se publicaron los últimos datos trimestrales sobre la evolución de la deuda de todas las Administraciones Públicas. Hasta finales de marzo pasado, el endeudamiento alcanzó los 1,16 billones de euros, lo que representa un nuevo récord y un aumento en términos absolutos de 16.315 millones de euros. De esta forma, la deuda avanza en el último año un 3% y marca un registro que equivale al 98,8% del PIB. El objetivo para el conjunto del año está fijado en el 97,6% del PIB.

Las cifras revelan cómo la Administración central y las comunidades autónomas siguieron aumentando su endeudamiento entre enero y marzo, llegando en ambos casos a cifras máximas históricas, mientras que las corporaciones locales continuaron ajustando su deuda.

La Administración central alcanzó los 1,02 millones, equivalentes al 87,5% del PIB, 16.803 millones más que al cierre de 2017.

En este importe, que es el que cuenta a efectos del procedimiento de déficit excesivo, están incluidos los 204.104 millones que el Estado ha prestado al resto de administraciones (FLA, Fondo para Proveedores y préstamo a la Seguridad Social).

 

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