Ciudades de campeonato para seguir a La Roja

España se estrena en el balneario de Sochi, en el mar Negro

El Mundial de Rusia espera atraer 1,5 millones de turistas

Mundial Rusia 2018
Banderolas conmemorativas del Mundial en las proximidades del estadio olímpico de Luzhnikí, en Moscú. Reuters

Lejana y exótica. Llena de contrastes, con paisajes de ensueño y otros desoladores por las extremas condiciones climáticas. Un país con una naturaleza salvaje, espectaculares lagos y ríos, ciudades balnearios, estepas heladas y montañas sin fin que se extienden a lo largo de más de 17,1 millones de km2 de superficie por dos continentes: Europa y Asia.

Es Rusia –oficialmente, la Federación de Rusia–, el país más grande de la Tierra y también uno de los más desconocidos para el turismo de masas, si exceptuamos San Petersburgo, la bella y antigua capital imperial, y la bonita Moscú, elevada a capital tras el triunfo de la Revolución bolchevique en 1917.

Ambas son las sedes principales de la vigésima primera edición de la Copa Mundial de la FIFA. Y como el fútbol mueve montañas y masas, el país de los zares espera atraer en un mes, lo que dura el Mundial de fútbol –del 14 de junio al 15 de julio–, 1,5 millones de visitantes de todo el mundo que se dejarán unos 1.700 millones de euros, según datos del Comité Organizador de Rusia 2018, una cifra mayor que la que generó el turismo del balompié en Sudáfrica y Brasil.

El Mundial arrancó ayer con el partido inaugural entre Rusia y Arabia Saudí en el estadio olímpico de Luzhnikí, que también acogerá la final de un campeonato que se juega en otras nueve ciudades sede, algunas muy distantes entre sí, con nombres muy evocadores para el viajero y con desigual atractivo turístico y que son: Ekaterimburgo, Nizhni Nóvgorod, Rostov del Don, Samara, Volgogrado, Saransk, Sochi, Kazán y Kaliningrado.

Disfrute de un verano diez en Rusia combinando fútbol y turismo siguiendo a la selección española

En estas tres últimas –una ciudad balneario en el mar Negro, una ciudad sagrada bañada por el Volga y otra a orillas del Báltico– jugará España la fase de grupos.

En el Grupo B se la juega contra Portugal, Irán y Marruecos. Y la solvente Portugal de Cristiano Ronaldo, vigente campeona de Europa, será hoy la primera prueba de fuego para España, una de las favoritas, al menos antes del cese fulminante del seleccionador Julen Lopetegui tras su polémico fichaje por el Real Madrid.

Seguir a La Roja le saldrá por un pico, pero aún está a tiempo de encontrar billetes de avión desde entre 194 euros por trayecto Madrid-Moscú, la opción más barata, a 543 euros por trayecto, la opción más cara para salidas en junio.

Un vuelo Madrid-San Petersburgo le costará entre 243 euros y 501, también por trayecto. Iberia tiene vuelo directo desde Madrid a ambas ciudades rusas; Air Europa y la rusa Aeroflot vuelan a Moscú desde Madrid, y Vueling opera un vuelo directo Barcelona-Moscú.

Si tiene entradas para el Mundial –en­tre 89 euros para la fase de grupos y 895 euros para la final–, no necesitará visado (35 euros) para entrar en Rusia, pero es obligatorio sacar la tarjeta gratuita Fan ID, un identificador personal o pasaporte de aficionado que deberá mostrar a los aduaneros y también para acceder a los estadios y al transporte gratuito. Se puede solicitar en la página oficial Fan-id.ru.

Las entradas se pueden adquirir hasta el 15 de julio en la página oficial de la FIFA (Fifa.com/Tickets).

Para que los seguidores de todos los países puedan trasladarse de sede en sede para animar a sus selecciones, la organización ha establecido un servicio especial de trenes y autobuses gratuito. Para poder acceder a ellos tendrá que contar con una entrada y el Fan ID. Deberá reservar el trayecto en Tickets.transport2018.com.

De las once ciudades del Mundial, seis tienen metro –un atractivo turístico más en Moscú o San Petersburgo–, que estará abierto las 24 horas en los días en que haya partido.

Si es optimista y ya piensa que La Roja puede repetir el éxito de Sudáfrica, sepa que asistir a la final le costará como mínimo el 63% de su sueldo, unos 1.211 euros, teniendo en cuenta el salario medio de los españoles (1.929 euros) y contando vuelos, visado –si se arriesga a ir a Moscú sin entrada y solo puede ver el partido desde la fan zone–, alojamiento y entradas, según un estudio del comparador online Rasteatror.com.

La final saldrá más barata a los alemanes (912 euros y un salario medio de 3.771) y se disparará para brasileños y argentinos (2.810 euros y 2.836, respectivamente, y salarios medios de 513 euros y 857).

A efectos prácticos, le conviene llevar algo de efectivo para pagar taxis, museos, exposiciones y propinas, y probablemente obtendrá un cambio más favorable en los bancos locales de Rusia. Muchos comercios no aceptan el pago con tarjeta.

En cuanto a la gastronomía, no se prive de tomar los famosos blinis rusos, parecidos a las crepes; el típico kholodets, o carne y jamón fríos envueltos en gelatina; los pelmeni, o raviolis rusos, o la típica sopa borsch –remolacha y carne–. Los más sibaritas podrán darse un capricho con el famoso caviar ruso.

Para disfrutar de un verano diez en Rusia combinando partidos con visitas turísticas, Booking.com le descubre los alojamientos y atractivos de las tres sedes donde jugará España.

Sochi, el retiro vacacional de los rusos entre el mar Negro y el Cáucaso

Sochi
Sochi.

Rodeada por las montañas del Cáucaso, su clima suave y las playas del mar Negro convierten a la ciudad de Sochi en uno de los principales centros vacacionales de Rusia. Su animado puerto y paseo marítimo de unos dos kilómetros le anticiparán una bonita costa.

Destacan los paisajes del Arboretum, un exuberante jardín botánico. El parque cuenta con un teleférico que le llevará hasta la zona alta, donde descubrirá unas vistas de lo más pintorescas.

Partido: Portugal-España.
Dónde: Estadio Fisht.
Capacidad: 45.000 espectadores.
Cuándo: viernes 15 de junio.
Dónde alojarse: en el Inn Bass, ubicado en el distrito centro de la ciudad, cerca del Teatro Green y al lado de la Estación Marítima. Este encantador hotel ofrece habitaciones decoradas en tonos dorados.

Kazán, la ciudad sagrada de las cúpulas azules y la ciudadela centenaria

Kazán
Kazán.

La llaman la ciudad de los peregrinos porque allí se refugiaron cristianos y musulmanes y quizá por ello conserva intacto un encantador aire de cruce de culturas entre lo oriental y lo occidental. Ubicada en el suroeste de Rusia, es la capital de Tartaristán.

En el centro de la villa está su centenario kremlin, una ciudadela fortificada que alberga museos y lugares sagrados y donde destaca la mezquita blanca de cúpulas azules de Qol Šärif.

Partido: Irán-España.
Dónde: Estadio Kazán Arena.
Capacidad: 45.000 espectadores.
Cuándo: miércoles 20 de junio.
Dónde alojarse: en el Shalyapin Palace Hotel. Ocupa un edificio del siglo XVI catalogado como monumento cultural y destaca por su magnífica ubicación en el centro de la ciudad.

Kaliningrado, a orillas del Báltico entre dunas blancas y bosques mágicos

Kaliningrado
Kaliningrado.

A dos horas de Moscú, en el Báltico, flanqueada por Lituania y Polonia. Destaca su pasado prusiano y su arquitectura, con los restos de la antigua muralla y la catedral luterana, Patrimonio de la Humanidad, como su edificio más emblemático. Allí descansan los restos del filósofo Kant.

Cuenta con playas, ríos y lagos que se pueden recorrer en canoa. En el estrecho de Curlandia descubrirá dunas de arena blanca y el misterioso bosque danzante.

Partido: España-Marruecos.
Dónde: Estadio Arena Baltika.
Capacidad: 45.000 espectadores.
Cuándo: lunes 25 de junio.
Dónde alojarse: en el Kaiserhof Hotel, en Fishing Village, un nuevo vecindario de estilo europeo. Una perfecta ubicación para llegar a los sitios más atractivos de la antigua Königsberg y al estadio.

Normas