Cortefiel trabaja para salir a Bolsa en un año por más de 1.400 millones

El consejero delegado quiere exhibir las cuentas de la temporada de invierno

La banca aconseja que debute a partir de mayo de 2019

Jaume Miquel, consejero delegado de Tendam.
Jaume Miquel, consejero delegado de Tendam.

Cortefiel, rebautizada Tendam a mediados de abril, trabaja sin ninguna prisa para volver a la Bolsa. Ha contratado a Nomura como asesor, mientras que los coordinadores son Credit Suisse y Morgan Stanley. Pero el consejero delegado de la compañía desde agosto de 2016, Jaume Miquel, y los bancos están convencidos de que es mejor esperar al próximo año para su reestreno y demostrar así el poderío del grupo, según fuentes financieras.

El objetivo es elevar las tasaciones iniciales que arrojan alrededor de 1.400 millones, y para ello es básico que Tendam exhiba las cuentas de su actual ejercicio fiscal, que termina el 28 de febrero, que incluirá los resultados de la temporada de invierno, los más importantes para un grupo textil.

Los banqueros de inversión consultados coinciden en que Jaume Miquel ha dado un giro total a la compañía. La empresa mejoró un 81,7% su resultado bruto de explotación (ebitda) recurrente, hasta los 110,9 millones de euros en los primeros nueve meses de su ejercicio fiscal (entre el 1 de marzo y el 30 de noviembre de 2017), frente a los 61 millones de euros registrados en el mismo periodo del ejercicio anterior.

Los ingresos superaron los 810 millones de euros, lo que supone un incremento del 3,9% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior y reflejan un aumento continuado de las ventas.

La ratio de deuda frente a ebitda de la compañía ha caído desde las 5,7 veces de hace 12 meses a la actual de 3,4

Los ingresos se sustentan en las marcas Springfield (326,4 millones de euros), Women’secret (214,8), Cortefiel y Pedro del Hierro (211,9) y en los outlets Fifty Factory (55,3). Con estas enseñas, el grupo está presente en 80 países de cuatro continentes, con un modelo de tiendas operadas directamente (1.290), otras 678 franquiciadas, además del negocio online. La compañía está ajustando su tamaño, con un cierre de tiendas en términos netos (número de aperturas menos cierres) de 32 establecimientos.

La ventas a través de internet sumaron 41,1 millones de euros en los nueve primeros meses del ejercicio, solo un 5% de su facturación total, pero con un crecimiento muy superior, del 33,4%, respecto a los mismos meses del anterior ejercicio.

Cortefiel abandonó la Bolsa española en 2006. Los fondos de capital riesgo CVC, PAI y Permira lanzaron una opa en 2005 por más de 1.400 millones y después la excluyeron del mercado. La inversión fue un quebradero de cabeza para los inversores del grupo textil hasta que el actual consejero delegado puso orden en las cuentas y el balance.

El directivo ha avanzado que, tras cuatro años seguidos de pérdidas, la compañía cerró el ejercicio 2017 con beneficio en sus cuentas. Presentará los resultados el próximo 26 de junio.

Los accionistas contrataron a Goldman Sachs en 2015 para explorar una posible desinversión de sus accionistas, puesto que sus intereses no estaban alineados. Permira, pilotada hasta marzo del año pasado por Carlos Mallo, promotor de la compra de hace más de 12 años, quería abandonar el capital. Goldman se decantó por una venta privada antes que por una salida a Bolsa, pero tras contactar con varios interesados, finalmente la transacción no se produjo.

Los bancos acreedores tenían control absoluto del grupo, debido a unas cláusulas que les hubieran permitido hacerse con el control de la empresa con un mínimo coste, de ahí que se buscara una solución de urgencia.

CVC y PAI, que sí confiaron en el futuro de la compañía textil, compraron la participación de Permira en julio del año pasado. La operación supuso dar una valoración de 1.000 millones. Los fondos inyectaron, además, unos 400 millones en la firma para reducir en un 40% la deuda de la compañía, de manera que su pasivo neto se situó en 556 millones de euros a cierre del pasado noviembre, frente a los alrededor de 900 millones de hace un año. Además, a finales de septiembre emitió 600 millones en bonos. La compañía se sacudió así por completo el pasivo bancario.

Su ratio de deuda neta respecto al ebitda ajustado de los últimos 12 meses de 164,5 millones de euros se sitúa ahora en 3,4 veces.

Tendam inició un plan de negocio a cinco años en 2017, que prevé la apertura de unas 500 tiendas hasta 2021 –entre 50 y 60 de ellas en España–, inversiones por unos 250 millones y potenciar la venta online.

Estreno con éxito en el mercado de deuda

Sin pasivo bancario. Cortefiel (ahora Tendam) no tiene préstamos con bancos después de que el pasado septiembre vendiera a través de la sociedad holding Masaria Investment (ayer mismo renombrada Tendam Brands) 600 millones en deuda high yield (con calificación inferior al grado de inversión). Moody’s le puso un B2 y S&P un B, en ambos casos cinco escalones por debajo del grado de inversión. La emisión se estructuró en dos tramos. El primero, por 275 millones con un cupón fijo del 5% y el segundo por 375 con un cupón de 525 puntos básicos sobre euríbor a tres meses. Credit Suisse, Société Générale, BNP Paribas y Crédit Agricole fueron los coordinadores de la colocación, mientras que ING, Unicredit y CaixaBank también estuvieron.

Evolución. La rentabilidad, que se mueve de forma inversa al precio, de la emisión de 275 millones ha oscilado entre el 4,6% del pasado febrero y el 5,4% de hace unos días. Su rendimiento actual está en el 5,2%.

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