Así son los hogares de inquilinos y las rentas que pagan

La menor inversión inicial que requiere arrendar beneficia a los hogares con ingresos más bajos

El alza de precios parece estar tocando techo, según los expertos

Alquileres precios pulsa en la foto

El último informe de coyuntura elaborado por la consultora de CBRE sostiene que la demanda de alquiler ha experimentado un incremento más intenso entre las familias con menores rentas, que se han visto desplazadas del mercado de la propiedad.

De hecho, con datos del INE se puede comprobar cómo han sido los hogares unipersonales y monoparentales en régimen de alquiler y cesión los que más han crecido en los últimos años, con aumentos del 11% y del 30% respectivamente entre 2013 y 2016. De este modo, esta tipología de hogares junto a las parejas con hasta un hijo representaron en 2016 más del 70% de las viviendas en alquiler.

Hay muchos expertos que aseguran que los nuevos hábitos sociales evolucionan hacia un mayor consumo, en detrimento de la inversión. “La uberización del transporte urbano es un claro ejemplo de un proceso en el que la vivienda también comienza a ser percibida –al menos de momento y por un segmento de la población– como un bien de consumo más que como una inversión en capital”, subraya el citado estudio.

De esta forma, entre los llamados inquilinos por convicción, aquellos que libremente eligen alquilar en lugar de endeudarse para comprar; y los inquilinos por obligación, ante la imposibilidad de acceder a una casa en propiedad, lo cierto es que la demanda de arrendamientos se ha disparado y ante la escasez de oferta, los precios también. Según los distintos portales inmobiliarios, el año pasado alquilar una casa costó de promedio en España entre un 10% y un 18% más.

No obstante, en el análisis por ciudades, las subidas con las que ha arrancado este año estarían apuntando que están próximas a su techo, ya que la demanda ha comenzado a retroceder ante unos precios demasiado elevados (ver gráfico).

De hecho, teniendo en cuenta los actuales niveles de accesibilidad a la vivienda y las tasas de esfuerzo hipotecario, el coste del alquiler sobre la renta disponible de los hogares empieza a competir con la vivienda en propiedad.

Así, en Málaga, influida además por el alquiler turístico, los inquilinos ya pagan de media el 30% de sus ingresos de alquiler. El 28% en Barcelona, el 27%, en Sevilla y el 26% en Madrid.

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