Ricón: "El ahorro privado es parte de la solución del sistema público de pensiones"

Carlos Bravo, de CC OO, explica que es "fundamental que no se rompa la confianza entre generaciones"

Elisa Ricón, directora general de Inverco, cree que "no se le puede pedir confianza a los jóvenes si los números no salen"

El elevado gasto de las pensiones, que crece a un ritmo superior al 3% anual, supone un problema para un sistema público que arrastra un déficit anual de 18.000 millones de euros. Desde 2008, se sumaron al sistema más de un millón de jubilados que en promedio cobran unas prestaciones un 33% más altas y tienen una mayor esperanza de vida. Por otro lado, gran parte del nuevo empleo es precario, con sueldos bajos, por lo que las cotizaciones, que suponen 8 de cada 10 euros con los que se pagan las pensiones, son más reducidas.

"No existe un agujero en el sistema de pensiones. Hace años que el sistema se financia de manera mixta con las cotizaciones y aportaciones de los Presupuestos Generales", ha asegurado este lunes Carlos Bravo, responsable de Protección Social y Políticas Públicas de CC OO en el programa Economía Clara con CincoDías emitido por Facebook Live, en el que también participó Elisa Ricón, directora general de Inverco. Bravo ha subrayado que este proceso de separación de fuentes de ingresos que se inició en el año 1995 "tiene todavía recorrido, pero partiendo de una premisa fundamental, que es la confianza entre generaciones".

Bravo ha sostenido que, dado que el sistema es de reparto, se basa en una confianza intergeneracional que no debe romperse. "El objetivo es que las generaciones tengan una elevada garantía de que van a percibir, cuando les toque, prestaciones comparables a las que contribuyen a financiar". A su juicio, el problema es que las generaciones no son todas iguales, por lo que "hay que mantener el equilibrio entre las aportaciones de las cotizaciones y las del Estado".

El representante de CC OO ha afirmado que las instituciones y representantes públicos deben combatir el mensaje de incertidumbre que rodea al sistema de pensiones. "Para ello, necesitamos actuar sobre la realidad del mercado de trabajo y corregir elementos como la calidad de los empleos y los salarios, porque de lo contrario tendrán un reflejo en una menor protección futura".

Por su parte, Elisa Ricón, directora general de Inverco, ha coincidido en que debe existir un pacto entre generaciones, pero ha destacado que "no se le puede pedir una confianza ciega a los jóvenes cuando los números no salen". Así, ha defendido que el ahorro privado "no es la solución al sistema de pensiones aunque sí que es parte de la solución". El representante de CC OO ha estado de acuerdo en este punto, ya que, en su opinión, "los sistemas complementarios de pensiones no tienen capacidad para sustituir las pensiones públicas".

El experto ha aseverado que "es positivo que se desarrollen, pero no son una alternativa al sistema de pensiones. Tiene que haber un sistema público, obligatorio y universal, que garantice las pensiones".

Además, Ricón ha advertido que lo más probable es que el déficit de las pensiones aumente por los cambios demográficos. "Va a haber cada vez menos trabajadores y más jubilados con más esperanza de vida, lo que desde el punto de vista de la Seguridad Social es muy preocupante".

Rincón también ha cuestionado que el déficit pueda controlarse solo por el lado de los ingresos. "Si vamos a tener que hacer ajustes, deberían ir por parte de los ingresos y de los gastos, y por el lado de los gastos implica prestaciones más bajas", ha dicho, aludiendo a los datos del Banco de España, según los cuales si la tasa de empleo fuera del 80% -frente al 56% actual- el déficit se reduciría en un 60% y aún quedaría un desajuste de 7.200 millones para financiar con aportaciones de los Presupuestos Generales.

La representante de Inverco también ha comentado que el Gobierno debe buscar "acuerdos sólidos, no con lo que estamos viendo", en referencia a las últimas decisiones del Ejecutivo en materia de pensiones, que dejan en papel mojado la reforma de 2013. Hace unas semanas, el Gobierno acordó con el PNV aplazar el recorte de las pensiones previsto para 2019 y no aplicar el factor de revalorización vinculado a la salud del sistema, según el cual las pensiones solo subirán un 0,25% mientras haya déficit.

Al respecto, Bravo ha remarcado que la reforma de pensiones de 2013 "ajusta el gasto a futuro, disminuye notablemente las pensiones y eso es lo que quiebra la confianza", por lo que "debe ser corregida a través de un acuerdo entre los principales partidos políticos y los interlocutores sociales que permita reequilibrar la situación".

Ambos expertos están de acuerdo en que se debería informar de "manera homogénea" a los trabajadores de cual va a ser su pensión en el futuro para que estén a tiempo de poner una solución y plantearse si va a tener que recurrir a un plan de pensiones privado.

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