Cómo hacer que los ricos ganen más dinero y evitar conflictos familiares

Arcano ofrece asesoramiento a familias a partir de 20 millones

Ve excesos en el inmobiliario de Madrid y Barcelona

Íñigo Susaeta, socio director general del family office de Arcano.
Íñigo Susaeta, socio director general del family office de Arcano.

Sin que sea consuelo para pobres, la gestión de un poderoso patrimonio fami­liar puede dar muchos quebraderos de cabeza. Conflictos como el que atraviesa en la actualidad El Corte Inglés, con los herederos de Isidoro Álvarez crudamente enfrentados por el poder de la compañía, revelan la importancia de diseñar una clara hoja de ruta de gestión para el patrimonio familiar, capaz de preservar el legado para la siguiente generación al tiempo que se refuerzan la empresa y el patrimonio presentes. Esa es la labor que desarrolla desde hace más de una década Arcano y el socio director general de su family office, Íñigo Susaeta.

Este área especializada en grandes patrimonios, a partir de unos 20 millones de euros, se ocupa de asesorar en la gestión no solo de la empresa familiar, sino del patrimonio financiero, y de diseñar un plan estratégico familiar, de manera que lo construido no se deteriore o eche a perder en ausencia del cabeza de familia. “Se trata de establecer un plan estratégico familiar para el largo plazo, un servicio global capaz de afrontar cuestiones como el relevo generacional o la venta de una compañía”, explica Susaeta. Para ello, la clave está en “entrenar a la familia para determinados acontecimientos”, estableciendo una suerte de valores y de prácticas de transparencia en la gestión que sirvan para prevenir conflictos futuros.

Así, en una labor que va más allá de la mera asesoría financiera y que afronta los imprevistos propios de la naturaleza humana, Susaeta aboga por la aplicación a la familia de criterios empresariales como el buen gobierno y reglas de confianza como garantía de continuidad y eficiencia para el patrimonio familiar.

El primer paso para el asesoramiento de familias ricas es, por tanto, según Susaeta, el diseño de un plan estratégico familiar –que el ejecutivo defiende como señal distintiva de la firma– a partir del que desarrollar una estrategia de inversión que combina activos financieros, inmuebles o empresas, con asesoramiento independiente.

En la actualidad, Arcano trabaja con 24 familias a las que ofrece un asesoramiento global para un patrimonio que supera los 2.000 millones de euros, y a ellas se suman otras 15 familias a las que se ofrecen únicamente servicios de gestión financiera –para un patrimonio de 700 millones de euros– y otras tres a las que Arcano asesora en la elaboración de un plan estratégico familiar.

Activos reales

Susaeta destaca la conveniencia de apostar por “posiciones estables en inversiones reales”, más allá de la Bolsa. El ejemplo más claro es la inversión en ladrillo, que Arcano recomendó ya en 2013 pero para la que ahora ve claros signos de agotamiento. “El mercado inmobiliario ha corrido mucho, con precios altos y un apalancamiento elevado. En Madrid y Barcelona el mercado está muy caliente, hay que buscar otras plazas, como Bilbao, Valencia, Málaga y A Coruña”, sostiene. En la capital, las oportunidades en el inmobiliario se limitarían a la rehabilitación de edificios fuera del centro. “Un local comercial en el centro de Madrid ya está muy fuera de precio”, comenta, para añadir que muchos de los clientes que compraron inmuebles en 2013 tienen como objetivo la venta este año o en 2019.

Respecto a la Bolsa, la visión de Arcano es neutral. “Tiene sentido no so­breex­ponerse. Ahora estamos muy atentos para decidir si ir reduciendo o cubriendo posiciones”, afirma Susaeta, quien reconoce que no aconsejan exposición alguna a la renta fija. “Aún hay mucha gente que no es consciente de que el ciclo va a cambiar, el entorno es de alta complejidad”, añade.

Como alternativa para la parte más conservadora de la cartera, la propuesta de Arcano son los créditos, préstamos bancarios que pueden ofrecer una rentabilidad del 3%. El capital riesgo es otro de los activos recomendados, con un horizonte de inversión de siete a diez años y un objetivo de rentabilidad del 12%.

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