Sainsbury y Walmart ponen a prueba las reglas de la competencia

El resultado de la fusión sería un grupo con ventas de alrededor de 50.000 millones de libras

Una bolsa de la compra de Sainsbury y otra de Asda en un supermercado de Mánchester.
Una bolsa de la compra de Sainsbury y otra de Asda en un supermercado de Mánchester. REUTERS

Sainsbury y Walmart están retando a las autoridades de competencia británicas. El segundo mayor minorista por cuota de mercado del Reino Unido anunció el pasado sábado que estaba en conversaciones avanzadas para fusionarse con su rival Asda, propiedad del gigante minorista de EE. UU. 

La unión de fuerzas es una respuesta lógica a las amenazas planteadas por Amazon y a la reciente alianza del líder del mercado, Tesco, con el mayorista Booker. Pero el éxito depende de romper los viejos tabúes de la fusión.

Los accionistas de Sainsbury poseerán la mayoría del nuevo grupo, según fuentes cercanas a las conversaciones, mientras que Walmart será el socio minoritario. El grupo resultante sería un gigante del Reino Unido con ventas de alrededor de 50.000 millones de libras.

Sainsbury facturó 28.300 millones en 2017, según las previsiones registradas por Eikon, mientras que Asda informó de ingresos de 21.000 millones de libras en 2016, el ejercicio más reciente del que se encuentran disponibles los resultados.

Ambos controlarían el 27% del mercado alimenticio de Reino Unido, superando a Tesco, según los datos de Kantar. Exceptuando las grandes ventas, el acuerdo colocaría a más de la mitad del mercado de alimentos del Reino Unido en manos de solo dos players. Un tipo de fusión que se ha considerado inconcebible durante mucho tiempo. Sin embargo, los supermercados del Reino Unido están bajo una intensa presión.

La feroz competencia de las tiendas de descuento alemanas Lidl y Aldi ha obligado a grupos más grandes a mantener los precios bajos. La decisión de la Autoridad de Competencia y Mercados a principios de año de permitir la adquisición de Booker por parte de Tesco a cambio de 4.000 millones de libras ha alentado otros vínculos.

Sin duda, Sainsbury y Asda argumentarán que los ahorros financieros de la fusión les permitirán bajar los precios. Sin embargo, el acuerdo está destinado a enfrentar la vociferante oposición de productores de alimentos, consumidores, sindicatos y políticos locales preocupados por el cierre de supermercados, y pondrá a prueba las reglas de los reguladores hasta el límite.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Daniel Domínguez, es responsabilidad de CincoDías.

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