La CE urge a completar la unión bancaria cuanto antes

Bruselas espera un impulso definitivo en la cumbre europea de junio

España reclama que se fije un plazo concreto para rematar el proyecto

El vicepresidente económico de la CE, Valdis Dombrovskis, a su llegada al Ecofin informal en Sofía  AFP  EU Council Pressrn rn
El vicepresidente económico de la CE, Valdis Dombrovskis, a su llegada al Ecofin informal en Sofía / AFP / EU Council Press

Los ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin) celebran este viernes y sábado una reunión informal en Sofía (Bulgaria) para intentar allanar el terreno a la cumbre europea de junio, en la que se espera un impulso definitivo a la empantanada Unión Bancaria.

El vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, ha advertido tras la primera jornada del Ecofin que "se nos está agotando el tiempo", aunque cree que "hoy sí hemos visto progreso en las negociaciones y se aprecia voluntad entre los ministros para avanzar hacia una cumbre de junio que se convierta en un hito importante".

El proyecto para crear un espacio bancario único, con usupervisión común del sector y riesgo compartido, se inició en 2012. Pero ha quedado incompleto por la resistencia de Alemania, que teme asumir el coste de posibles reestructuraciones bancarias en los países con mayor morosidad, como Italia. La supervisión se ha centralizado en Fráncfort pero el riesgo sigue siendo nacional, a falta de un fondo europeo de garantía de depósitos.

Dombrovskis ha recordado en Sofía que el saneamiento del sector tras la reciente crisis avanza a buen ritmo. Y ve factible que en la cumbre de junio se dé el impulso político para rematar un proyecto de integración esencial para la estabilidad financiera de la zona euro y para potenciar la convergencia económica de sus socios.

En solo tres años, subraya Dombrovskis, la morosidad ha caído del 6,7% al 4,4% y la limpieza de balances continúa. Con la tranquilidad aportada por esas cifras, Bruselas espera que se supere la desconfianza de los socios del norte y que se desbloquee la negociación.

La primera medida que se espera en junio es el establecimiento de un respaldo financiero al Fondo europeo de resolución, encargado de intervenciones como la del banco Popular en España. Bruselas reclama que ese respaldo (que probablemente se encargue al Mecanismo Europeo de Estabilidad o MEDE) sea permanente, eficaz, ágil (para poder movilizar recursos en un plazo de apenas 48 horas) y con suficiente dotación.

La segunda medida, mucho más imprescindible pero también mucho más complicada políticamente, es la creación del fondo común de garantía de depósitos. La Comisión espera que la cumbre de junio dé luz verde a creación progresiva de ese fondo, con una primera fase en la que se compartirían los recursos pero no el riesgo: en caso de crisis grave, un país podría pedir ayuda al fondo común para garantizar los ahorros de sus depositantes, pero sería un préstamo reembolsable.

La CE se muestra dispuesta a preparar de manera inmediata la base legislativa para esa primera fase. Y está dispuesta a aplazar sine die la fase final de mutualización del riesgo, en la que el fondo garantizaría los depósitos de toda la unión bancaria con independencia del país de residencia del ahorrador.

España, que en la segunda jornada del Ecofin estará representada por el ministro de Economía, Román Escolano (ausente el viernes), apoya la creación gradual del fondo de garantía, pero reclama un plazo concreto para completar todo el proyecto.

Hacia el final del rescate en Grecia

El final del rescate de Grecia se ha convertido en el gran protagonista de la reunión informal que han celebrado este viernes los ministros de Economía de la zona euro (Eurogrupo) en la capital de Bulgaria (país que ocupa este semestre). La cita en Sofía inicia la cuenta atrás para zanjar el tercer rescate de un país que lleva intervenido desde 2010.

"Ha quedado claro", señaló el comisario europeo de Economía, Pierre Moscovici, "que el 21 de mayo es la fecha límite para tomar la decisión que conduzca a la finalización del programa".

El rescate expira el 20 de agosto pero antes debe pactarse si Atenas queda completamente liberada de la vigilancia europea, como desea el gobierno de Alexis Tsipras, o se somete a una línea de precaución con condiciones macroeconómicas, como reclaman los socios del norte de la zona euro.

El ministro griego de Economía, Euclidis Tsakalotos, ha presentado a sus colegas europeos un plan de crecimiento, ajuste y reformas con el que intenta disipar las inquietudes de Berlín y otras capitales. El fondo de rescate de la zona euro (MEDE) también está dispuesto a facilitar a Grecia una última entrega de los préstamos que le sirva de colchó de liquidez (de unos 20.000 millones de euros) para tranquilizar a los inversores privados.

Todo apunta a un final definitivo del rescate que Moscovici interpreta "como la última página" de la crisis que estuvo a punto de acabar con el euro.

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