La CNMV carga contra un supuesto fraude ligado al ladrillo que ofrece un 11%

El supervisor mete en una de sus listas negras a BND Levante Group

La firma, con sede en Benidorm, dice invertir en activos inmobiliarios

Un collar de luces ilumina la bahía de Benidorm, en el municipio de Alicante. En la costa, decenas de torres vidriadas se levantan frente a las playas del Mediterráneo. Hacia el fondo de la imagen pueden verse los suburbios y, un poco más atrás, el parque de la Sierra Helada. Sobre la fotografía promocional, que se muestra en la web www.bndlevante.com, un letrero anuncia un nuevo edén financiero: “Gane entre un 8% y un 11% anual con nuestra galardonada BND Real Estate Bond. Comience a ganar hoy”.

Desde febrero pasado, la CNMV avisa sobre entidades “que no cuentan con ningún tipo de autorización ni están registradas a ningún efecto en la CNMV y que podrían estar realizando algún tipo de actividad de captación de fondos o prestando algún servicio de naturaleza financiera”. Esa lista es una suerte de alerta temprana sobre empresas, eventualmente chiringuitos financieros, que pueden dar problemas al regulador.

Una de esas empresas es BND Levante Group, dedicada, según dice, a la venta de bonos para la adquisición de propiedades inmobiliarias. Sus títulos, a tres, cinco o siete años, prometen un interés entre el 8% y el 11% anual a partir de una inversión de 5.000 euros. Incluso dispone de un simulador con los beneficios mensuales que se obtendrán según el plazo elegido.

Este tipo de productos, que aseguran una gran rentabilidad con riesgo mínimo, son una de las fórmulas que usan los chiringuitos financieros para captar clientes.

La semana pasada, la Policía Nacional desbarató una banda que operaba en las sombras desde 1997. Una y otra vez, los estafadores lograron despistar a sus víctimas y a las fuerzas de seguridad, al cambiar de nombre, de empleados, de ubicación, de oficinas... Mientras, sus dueños permanecían escondidos tras un complejo entramado societario y una red de testaferros. Con estas tácticas, estafaron más de 12 millones de euros, según fuentes conocedoras de la operación policial.

Pero los presuntos estafadores no solo son expertos en evitar ser descubiertos; su actividad central, la que produce ingresos, consiste en engañar, persuadir y defraudar a una clientela ávida de mejorar el rendimiento de sus ahorros. Para ello, los chiringuitos financieros trabajan en su imagen tanto o más que algunas empresas legales. Hasta el punto de que el expresidente del Parlamento Europeo Josep Borrell perdió 150.000 euros a manos de un engaño semejante.

Modus operandi

BND Levante Group, fundada, según Axesor, en julio de 2017, se publicita como ganadora de un premio otorgado por la revista European CEO y de otro entregado por una publicación extranjera desconocida, The European. La empresa ha difundido noticias acerca de estos supuestos reconocimientos.

BND Levante Group dice colaborar con bancos como Evo y BBVA. Ambas entidades lo desmienten.

En la página web de BND Levante, que dice contar con oficinas a unos pocos metros del mar –su dirección está en la avenida del Mediterráneo, en Benidorm–, las ofertas financieras están en español, inglés y alemán. Desde su plataforma, cualquier cliente tiene la posibilidad de chatear con un vendedor que invita a crear una cuenta para acceder al contrato modelo y a la información sobre la supuesta cartera de inmuebles que respalda los bonos.

En la web aparece un epígrafe denominado Cartera de propiedades, pero en lugar de mostrar los inmuebles de la firma se exhibe un informe sobre la rentabilidad de apartamentos en primera y segunda línea de la playa Levante, en Benidorm. En ningún momento se especifica que esas propiedades pertenezcan a BND Real Estate Bond.

La tasadora, Alia Tasaciones, afirma que el informe “no constituye tasación, ni informe de valoración, únicamente se trata de un estudio de mercado de renta sin base legal ni acogimiento a normativa alguna”. “Alia Tasaciones no se responsabiliza de la utilización de este documento con finalidad distinta de aquella para la que se emitió”, recalca la tasadora, que está inscrita en el registro oficial del Banco de España con el número 4.406.

En el contrato que suministra la sociedad –que tiene una única accionista, María Ángeles Pérez Pérez, según Axesor– para contratar los supuestos pagarés, se incluye la siguiente advertencia: “¡Atención! Invierte fuera de la supervisión de la CNMV. Sin obligación de prospecto para esta actividad”.

La empresa asegura que “el objeto principal del contrato es un préstamo de inversión inmobiliaria, realizado por el prestamista a la mercantil BND Levante Group, para la adquisición de bienes inmobiliarios ya seleccionados y para financiar proyectos inmobiliarios a corto y largo plazo” (sic). “El prestatario invierte en la adquisición de nuestra cartera de bienes inmuebles que ofrecemos en nuestra web, apartamentos en primera y segunda línea de playa. También para la compra de promociones futuras, y para beneficio de nuestros clientes”, añade.

La respuesta de la sociedad

Un representante de BND Levante Group explicó a Cinco Días que han recibido una advertencia de la CNMV que atribuyen a una supuesta confusión: “Somos una empresa de inversiones inmobiliarias; lo que vendemos no son bonos, son pagarés de préstamos mercantiles como los de toda la vida”, se justifican.

Consultados por cuál es la cartera que ofrecen como garantía de los bonos, no han dado respuesta. Y en un correo electrónico añaden: “Nuestro departamento de marketing, por un lado, y el despacho de abogados que nos representa, por otro, están intentando solucionar el malentendido con la CNMV y referente a las expresiones anunciadas en nuestra web, las cuales han dado origen a esto, y que esperemos se solucione pronto”.

Más claves sobre esta sociedad

Diez millones. Este es el importe total que quiere recaudar la empresa a través de 2.000 bonos de 5.000 euros cada uno.

Peligros. La sociedad se sacude toda responsabilidad: “Cada prestamista, por el solo hecho de su adhesión a la inversión, reconoce y acepta que la inversión en los bienes inmobiliarios se encuentra sujeta a una serie de riesgos particulares, propios de su naturaleza y características, de los mercados y de los cambios o modificaciones”.

Programa de socios. BND Levante Group cuenta con un programa de socios que ofrece una remuneración a quienes consigan nuevos inversores. “Gane dinero por llevar la emoción de BND Corporate Bonds a sus clientes o contactos”, aseguran.

Las armas de la CNMV. Los esfuerzos del supervisor, que cuenta con un equipo de unas 10 personas para luchar contra esta lacra, se centran en realizar advertencias, que dificultan la acción de estas entidades no registradas y ponen en alerta a los potenciales inversores, y en sancionar. Para esto último necesita apoyarse en documentación que a veces no es fácil de conseguir. También realiza actividades de investigación, de formación y de educación financiera, que pueden prevenir engaños. Pero la CNMV no tiene competencias policiales ni judiciales que permitan, por ejemplo, cerrar una web.

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