El estancamiento del número de viviendas rehabilitadas avala el fracaso de las ayudas

Solo crecen un 2,2% los visados para obras de reforma en edificios completos

Fomento modifica las subvenciones para hacerlas más atractivas

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El Plan de Vivienda 2012-2016 (que en 2017 se prorrogó) fue presentado en su momento como el programa de ayudas más potentes para impulsar la rehabilitación y el alquiler. El Gobierno del PP lo elaboró entonces convencido de que con el parón decretado en la obra nueva tras estallar la burbuja inmobiliaria, era imprescindible incentivar que hogares y empresas pusieran en marcha obras de reforma de sus edificios y casas para sujetar de algún modo la sangría de empleo en la construcción.

Sin embargo, muy poco tiempo después y visto cómo evolucionaron año tras año los visados para obras de reforma o rehabilitación, se pudo constatar que las subvenciones incluidas en el plan no fueron suficiente revulsivo.

De hecho, las estadísticas oficiales del Ministerio de Fomento que recoge la Confederación Española de Asociaciones de Fabricantes de Productos de Construcción (Cepco) muestran cómo no fue hasta 2014 y 2015 (ver gráfico), coincidiendo con la incipiente recuperación en el sector inmobiliario, cuando comenzaron de nuevo a repuntar los visados de rehabilitación tanto de edificios como de casas.

Desde entonces permanecen bastante estancados y bastante alejados de los máximos marcados en la serie histórica que arranca en el año 2000, lo cual quiere decir que las ayudas aprobadas en 2012 poco o nada han tenido que ver y los ligeros aumentos se deben más al regreso del crédito y a la mejora económica global.

Así lo constatan además los datos de cierre de 2017. El pasado año se tramitaron un total de 26.024 visados de obras de rehabilitación para viviendas, una cifra que representa incluso una ligera reducción del 0,26% sobre el volumen contabilizado en 2016. En cuanto a las obras de reforma de edificios completos, estas protagonizaron una mejor evolución, hasta sumar un total de 32.313 inmuebles. En esta ocasión, sí supuso un aumento del 2,2% sobre el ejercicio anterior.

Menos trabas

Pero tanto las obras contabilizadas para mejorar viviendas individuales, como las que abarcan edificios completos aún están lejos de los niveles alcanzados en el pasado. En las casas, las cifras revelan que el máximo se registró en 2005, con un total de 45.931. De esta forma, las 26.024 contabilizadas el año pasado representan el 56,6% de esa cifra, poco más de la mitad.

En el caso de los edificios, el máximo se alcanzó en 2009, en plena crisis, con un volumen de inmuebles a renovar de 40.758. Así, con los 32.313 permisos contabilizados el año pasado, la actividad de reforma de edificios actual todavía representa el 79,2% de la que existía ocho años antes.

Desde Fomento son conscientes del escaso éxito que han supuesto las ayudas a la rehabilitación hasta ahora en vigor. Por ello, en el diseño del nuevo plan 2018-2021 han puesto especial atención en modificar las ineficiencias detectadas y, en la medida de lo posible, elevar las cuantías de las subvenciones. Una de las modificaciones más aplaudidas, que ampliará el ámbito de actuación, es que podrán acogerse a las subvenciones todas las casas construidas antes de 1996. Se trata de un cambio importante, puesto que en el plan anterior la fecha de referencia era 1981.

Asimismo, y con carácter general se incrementan las cuantías de las ayudas del 35% al 40% de la inversión necesaria. Si además se trata de trabajos de reforma para mejorar la accesibilidad de la vivienda y en ella residen mayores de 65 años con algún grado de discapacidad, la subvención puede llegar a alcanzar el 75% del importe de los trabajos. Eso sí, siempre que el hogar solicitante tenga unos ingresos de hasta tres veces el Iprem, unos 22.500 euros brutos anuales.

A diferencia del anterior programa público, con el nuevo plan por primera vez se incluyen las viviendas unifamiliares y las casas dentro de un edificio de forma individualizada. Con este cambio se amplía también el universo de posibles beneficiarios. Además, se incrementan las ayudas en un 25% en los casos de rehabilitación y regeneración urbana cuando los jóvenes que reformen su vivienda residan en municipios de menos de 5.000 habitantes y con el mismo límite de ingresos de tres veces el Iprem.

En paralelo a la puesta en marcha de todas estas novedades, que el Gobierno calcula que entrarán plenamente en vigor antes de verano, Fomento sigue trabajando con la banca, el ICO y el BEI en la creación de un nuevo préstamo.

Se trata de un crédito a medio camino entre la hipoteca y el préstamo personal, con plazos más amplios que los que suelen aplicar las entidades a la financiación al consumo y tipos más próximos a los hipotecarios. El acuerdo parece cercano, según anunció el ministro de Fomento, pero, por ahora, todas las partes implicadas eluden hablar de fechas y admiten que el asunto de las garantías todavía no se ha resuelto.

Principales objetivos de las actuaciones del plan

Inversión y beneficiarios. Todos los planes de vivienda puestos en marcha hasta ahora se han caracterizado por dos grandes variables: el volumen de inversión que son capaces de movilizar y el número de beneficiarios que finalmente reciben alguna de las ayudas que contienen. Para el recientemente aprobado plan 2018-2021, el Gobierno ha anunciado un gasto público de 1.443 millones de euros, que podría generar una inversión global de más de 3.000 millones. En cuanto al número de beneficiarios, estima que se alcancen las 557.109 familias.

Empleo. Como programa de subvenciones que trata de estimular la actividad, Fomento calcula que será capaz de generar un total de 60.320 puestos de trabajo directos.

Parque público de alquiler. Además del fomento de la rehabilitación, el plan prevé ayudas directas para jóvenes que pretendan vivir de alquiler y para los promotores que decidan edificar casas que después vayan a arrendar. La finalidad es conseguir un parque estable de vivienda pública en régimen de arrendamiento capaz de atender a los grupos sociales más vulnerables.

Eficiencia energética. Aquellos proyectos que contemplen la mejora de la accesibilidad de una casa o un edificio o persigan una mayor eficiencia energética tendrán un plus de subvención.

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