Linde dice ahora que quizá fue "una mala decisión" no nacionalizar Popular en 2012

El gobernador asegura que el banco "no aportó garantías para obtener liquidez"

El Banco de España apuró los 2.000 millones que se pueden aportar sin recurrir al BCE

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El Gobernador del Banco de España, Luis María Linde (c), acompañado de la presidenta de la Comisión Ana Oramas, comparece en la Comisión del Congreso que investiga la crisis financiera y el rescate bancario. EFE

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha explicado hoy que Banco Popular no presentó el pasado 6 de junio, día en el que horas más tarde se inició su subasta al ser intervenido por Europa, las garantías para pedir liquidez que le permitiera seguir con su actividad bancaria algún tiempo más. Linde, que acude por segunda vez a la comisión que investiga la crisis financiera en el Congreso, ha asegurado, ante preguntas de los diputados en las que la caída de Banco Popular ha centrado gran parte de estas cuestiones, que Popular cumplía con todos los ratios de solvencia y de liquidez a principios de 2017, pero su situación se fue deteriorando. Tanto que el pasado 5 de junio a las 8:30 horas llegó la primera solicitud de liquidez de emergencia de Popular.  Ante ello, el Banco de España reunió su consejo de gobierno a las 9:00 para atender con celeridad la situación.

Pese a ello, según Linde, el banco no presentó las garantías necesarias para que se le fuera concedida esa liquidez. El gobernador, que no ha facilitado cifras sobre la liquidez que solicitó Popular ya que el BCE no lo permite dar cifras, ha asegurado que hasta determinada cantidad, unos 2.000 millones, el Banco de España puede conceder liquidez, a partir de esa cifra se necesita el visto bueno del Banco Central Europeo. Popular solicitó mucho más (varias fuentes apuntan a que solicitó 9.000 millones), y, según Linde, fue aprobado por el BCE, pero Popular "en un momento determinado no presentó las garantías".

Fuentes del antiguo consejo de Banco Popular han asegurado que contaban con activos para utilizarlos como aval por 40.000 millones, pero una gran parte no fueron admitidos como colaterales, por lo que la liquidez que le concedieron fue muy inferior a la solicitada.

Linde ha matizado las declaraciones que realizó hace unos días en Madrid el miembro del comité ejecutivo del BCE, Yves Mersch, quien aseguró que la autorización de la liquidez para un banco corresponde a los bancos centrales nacionales, lo que suponía que fue el Banco de España el que no aprobó la petición de Popular. El gobernador ha aclarado que el supervisor nacional solo puede conceder liquidez por debajo de una cantidad, los 2.000 millones mencionados.

El gobernador ha aseverado, además, que si el Banco Popular no hubiera sido comprado por un banco "potente", en referencia a Banco Santander por un euro, el resultado hubiera sido "catastrófico" para España y para la economía. Ha explicado que en caso de no haber habido un comprador la entidad hubiera sido liquidada y tanto acreedores como depositantes hubieran perdido.

De hecho, ha dudado de que el Fondo de Garantía de Depósitos hubiera podido hacer frente al pago de los depósitos de los ahorradores y ha puntualizado que una alternativa diferente de la resolución "hubiera sido mucho peor en todos los sentidos".

Linde ha dicho que "dentro de que fue una resolución, la solución que se encontró fue la menos mal, no quiero decir que fuera la mejor. Pero hay que decirlo así de claro", ha añadido

Linde también ha reconocido que "quizá fue una mala decisión" no inyectar dinero público
en Banco Popular una vez que un informe de Oliver Wyman reveló en 2012 que la entidad tenía necesidades de capital de 3.200 millones de euros. El gobernador ha comentado que fue ese año, 2012, cuando el supervisor empezó a prestar "atención especial" a Popular.

Tras el informe de Oliver Wyman, el Banco de España autorizó una solución privada en Banco Popular, en la que se incluía una ampliación de capital de 2.500 millones de euros, que permitió que la entidad no dispusiese de ayudas públicas.

"Nos pareció que si podíamos quitar peso a la ayuda europea (el rescate) era mejor, es lo que yo pensé. Después del hecho, uno se pregunta si realmente (la decisión) fue buena o mala, y quizá fue mala", ha reconocido.

"Acababa de entrar en el banco y apoyé lo que ocurrió; no quiero esquivar responsabilidad", ha admitido Linde, que considera que si Popular podía resolver el problema por su cuenta "era mejor para el sistema".

Linde ha concluido que quizá el problema fue "demasiado grande" para que Popular pudiese salir adelante por su cuenta. "Es verdad que aunque tomó decisiones y se saneó, quizá no fue suficiente", ha señalado.

En cuanto a la pelea ya de años entre la cúpula del Banco de España y la asociación de inspectores el gobernador, además de lamentar este conflicto y de considerarlo "muy doloroso", explicó que era "un tema que se arrastra desde hace años" .

Pese a esta reflexión, el supervisor ha manifestado que no considera "oportuno" entrar a "discutir con la asociación desde esta tribuna", pues cree que "sería para la comisión una pérdida de tiempo".

Si que ha querido explicar el origen de una de las cartas remitidas por el supervisor a la comisión, así como lo que es, a su juicio, "la guerra" que forma parte de tal "conflicto": los cambios en el proceso de selección para entrar en el cuerpo de inspección.

Así, respecto a la carta, remitida por el Consejo de Gobierno del Banco de España y firmada por el propio gobernador, Linde ha asegurado que fue "una propuesta de todos los consejeros externos a la cual se adhieren los consejeros natos", aunque ha dicho suscribir la misiva "absolutamente".

"Es una iniciativa de los seis consejeros externos, unánime, que yo suscribo, desde la primera hasta la última línea. Creo que describe bien lo que pensamos en el Consejo Gobierno y en la comisión ejecutiva, y lo que piensan muchas personas en el Banco de España.

En ella, el Banco de España negaba las acusaciones de la asociación acerca de presuntas presiones a inspectores, así como que se promocionara internamente a trabajadores menos exigentes y se castigara a otros.

El gobernador ha defendido, además,los cambios en el modelo de selección de los inspectores, criticado también por la asociación. Es "una adaptación muy cercana a lo que se hace en el Banco Central Europeo" y ha defendido que "es tan cuidadoso y riguroso como el anterior o más", por lo que cree que las acusaciones sobre un posible "amiguismo" son "absolutamente infundios"

Además, ha recordado que España está incluida en el nuevo Mecanismo Único de Supervisión (MUS) y que este sistema "está aquí para quedarse". "No vamos a entrar y salir. Todo lo que sea que es posible salirnos o cambiarles las normas a los demás, todo eso son fantasías", ha dicho.

"Tenemos que adaptarnos defendiendo nuestras posturas, pero con la idea de que somos uno más. Todo lo que sea combatirlo o denigrarlo es un grave error. No podemos aspirar a luchar contra el sistema europeo. Es un disparate", ha declarado. La "lucha contra este sistema de oposiciones es parte de una guerra" que, a su juicio, "es un poco pérdida de tiempo". "Creo que dentro del Banco de España cada vez más personas se dan cuenta de esta situación y de que esta pelea no tiene
mucho sentido", ha dicho. 

El gobernador, por otra parte, ha defendido el derecho de Jaime Caruana, anterior gobernador del Banco de España y del BIS a sentarse en el consejo de administración de BBVA. Ha recordado que el fallecido Luis Ángel Rojo, que también fue gobernador del Banco del Banco de España, fue consejero de Banco Santander. Y ha aclarado que la normativa española para controlar las denominadas puertas giratorias es "de las más duras" de Europa.

Otras claves

80 operaciones enviadas a la Fiscalía. Luis María Linde rechazó las críticas de falta de colaboración del Banco de España con la Justicia, y señaló que desde 2011 se han emitido 500 informes, se han remitido a los tribunales 2.200 documentos y 150 trabajadores del organismo han acudido como testigos. Además, aseguró que el Banco de España ha remitido a la Fiscalía 80 operaciones sospechosas, que se unen a las que ha trasladado el FROB.

Cerrar más oficinas. Linde ha instado este martes a la banca a reducir todavía más su red comercial, pues a su parecer España cuenta “con muchas oficinas en comparación con Europa”, y ha defendido que la competencia entre las entidades es “durísima”.

Bankia y la Torre Foster. El Banco de España ha enviado un informe sobre la venta de la Torre Foster por parte de Bankia al Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (Sepblac). Linde ha explicado que Bankia solicitó al Banco de España el acceso al informe que había elaborado anteriormente el organismo sobre este asunto. Tras facilitarle el informe, Bankia ha aportado nuevos datos, por lo que se ha reelaborado, y se ha enviado al Sepblac, que “será quien decida al respecto”, ha dicho Linde.

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