La CECA pide una regulación bancaria flexible y adaptada al tamaño

Calles, de PwC, pide cerrar cuanto antes las incertidumbres normativas

S&P advierte que la mejora de rentabilidad no vendrá solo con el alza de tipos

José María Méndez, Secretario general de la CECA.
José María Méndez, Secretario general de la CECA.

Los tipos de interés van a estar a muy bajo nivel por un largo período de tiempo y la solución al problema de la baja rentabilidad de la banca europea y española debe ir más allá de esperar a un encarecimiento del precio del dinero. Es una de las principales conclusiones de la mesa de debate bajo el título “Rentabilidad de la banca europea” celebrada hoy en las jornadas financieras organizadas hoy por Abanca y Cinco Días.

La cuestión regulatoria es uno de los frentes en los que se puede actuar para aliviar la presión sobre el sector. En este sentido, el director general de la CECA, José María Méndez, ha instado a aplicar unas exigencias regulatorias que vayan en proporción al tamaño de cada entidad, al tiempo que ha reclamado que se haga un cálculo del impacto global que la nueva regulación supone en términos de capital y beneficios al sector.

“Sería muy deseable una evaluación de impacto de todas las medidas de forma conjunta. Es muy importante también que se regule de forma proporcional, distinguiendo entre modelos de negocio y también por tamaños”, ha defendido Méndez. "El mismo negocio requiere más del doble de capital que hace unos años. La normativa sobre resolución exige también más activos capaces de absorber pérdidas. Nadie ha evaluado el coste conjunto de todas las medidas regulatorias”, añade Méndez. Así, el coste estimado de aplicar Basilea III rondaría los 400.000 millones de euros para 200 entidades, el equivalente en beneficios después de impuestos y antes de dividendos de esas entidades, según ha explicado el director general de la CECA. “Tengo la sensación de que las exigencias regulatorias no han tocado a su fin”, añadió.

Alberto Calles, socio responsable de regulación y riesgos de PwC, ha reclamado a propósito de las exigencias regulatorias que se resuelvan las incertidumbre cuanto antes y que se avance con rapidez en asuntos como el marco regulatorio para las fintech y como las exigencias de activos con capacidad de absorber pérdidas. “La regulación ha venido para quedarse pero hay que intentar cerrar lo antes posible las incertidumbres regulatorias. Y la regulación debería ir también facilitando la transformación tecnológica”, ha señalado Calles.

Para Elena Iparraguirre, analista de instituciones financieras de Standard & Poor’s, la labor de los reguladores ha sido en cualquier caso fundamental. De no ser por ellos, “no estaríamos hablando ahora de rentabilidad sino de problemas de solvencia”. Ya ha recordado al sector que no basta con esperar al alza de tipos para solucionar el problema de la baja rentabilidad. “Esperar a una subida de tipos que lo solucione no es una opción. Habrá que imponer una racionalidad a los precios, enfocarse en actividades de menor consumo de capital, reducción de negocios que no dan rentabilidad adecuada. Sí vemos además capacidad de actuación en costes y en eficiencia”, ha señalado.

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