Gual afirma que trasladar la sede de CaixaBank a Valencia fue "la mejor solución posible"

El banquero asegura que el dividendo "es prioritario" para la entidad

Varios accionistas cuestionan la mudanza de la sede de la entidad

CaixaBank
Jordi Gual, presidente de CaixaBank efe

En una junta de accionistas con una asistencia muy inferior a lo habitual (asistieron solo unos 150 accionistas, de los 600.000 que tiene, aunque el principal es la Fundación La Caixa con alrededor del 40% de su capital), el presidente de CaixaBank, Jordi Gual, no lo pudo evitar comenzar su intervención defendiendo la decisión de trasladar la sede social de la entidad a Valencia. “Fue la mejor solución posible” para proteger los intereses de clientes, empleados y accionistas ante la crisis política en Cataluña, declaró el viernes en la reunión anual con los accionistas.

En el turno de intervenciones de los accionistas en la primera junta general celebrada en Valencia el cambio de sede acaparó, de hecho, gran parte de las cuestiones planteadas. Las quejas de los sindicatos por las condiciones laborales en la entidad, sobre todo, por las presiones que aseguran que padecen en el último año como consecuencia de las mayores exigencias para vender productos con prolongación de jornadas, también protagonizaron una parte significativa de las intervenciones en el turno de los accionistas.

Gual, en un discurso en el que alternó el castellano y el valenciano, en deferencia a la comunidad que acoge ahora la sede de CaixaBank, destacó que la entidad ha sido capaz en 2017 de superar “con muy buena nota” las dificultades del entorno, logrando un beneficio récord de 1.684 millones de euros, casi un 61% más que en 2016.

“En un año particularmente difícil por las tensiones políticas vividas en Cataluña, CaixaBank demostró su resiliencia como institución”, remarcó Gual, que recordó que el grupo ha ampliado en el último año su cuota de mercado en banca minorista, con lo que ha crecido, según la entidad, su liderazgo en esta actividad.

Ante el desafío independentista en Cataluña, el banquero insistió en respuesta a los accionistas que el consejo de administración de CaixaBank reaccionó con rapidez y decidió por unanimidad trasladar el domicilio social a Valencia para proteger a seguridad jurídica y “eliminar cualquier tipo de duda sobre la permanencia de la entidad” en el marco europeo.

El presidente añadió los cambios “no tienen plazo de vigencia”, por lo que “no tiene sentido entrar a especular” sobre un posible retorno del domicilio a Cataluña. Al final, la junta ratificó el cambio de domicilio social con el 99,9% de los votos a favor. También aprobó la gestión del consejo de administración, la modificación de las remuneraciones de los consejeros, la entrega de acciones como retribución variable, el nivel máximo de retribución variable para los empleados o el informe sobre remuneraciones del consejo, pese a la crítica de algunos accionistas.

Jordi Gual también aprovechó el acto para tener unas palabras de agradecimiento a Valencia al declarar que CaixaBank está “muy bien” en Valencia y que el compromiso de la entidad con la ciudad “es absoluto”: “Somos un banco arraigado allá donde estamos y ahora estamos aquí absolutamente comprometidos”. Además, comunicó que la Fundación La Caixa abrirá su primer CaixaFòrum, en el que invertirá 18 millones de euros, en Valencia a finales de 2020. El objetivo es que sea “un nuevo referente de la ciudad”, declaró.

Gual como el consejero delegado, Gonzalo Gortázar, defendieron el modelo de CaixaBank. “Caixabank no cambiará su compromiso con un modelo de banca socialmente responsable, una fuente sostenible de generación de valor a largo plazo para los inversores”, declaró.

Gortázar y Gual anunciaron que el banco presentará a finales de noviembre su nuevo plan estratégico 2019-2021, en el que incidirá en subir su rentabilidad y seguirá con su digitalizacion. De momento, el banco espera llegar a una rentabilidad superior al 9% que les exige el mercado de capital para este año (el plan estratégico que finaliza este ejercicio fija entre un 9% a un 11% su ROTE (rentabilidad sobre recursos propios descontados los intangibles). A cierre de 2017 este ratio fue del 8,4%, porcentaje que tras varios año cubre el coste de capital, explicó Gual.

CaixaBank distribuirá el próximo 13 de abril un dividendo complementario en efectivo de 0,08 euros brutos por acción a cuenta de los resultados de 2017. De esta manera, el importe total de la remuneración al accionista habrá sido de 0,15 euros brutos por acción, lo que representa un aumento del 15,38% respecto a 2016. Así, CaixaBank habrá abonado a sus accionistas 897 millones en efectivo, el 53% del beneficio.

En la junta Jordi Gual repasó la evolución de la acción y la política de dividendo. “La evolución financiera y del negocio se ha traducido en un muy buen comportamiento de la acción, con un retorno del 28%, dividendos incluidos: 17 puntos por encima del Ibex-35 y 13 puntos superior al índice principal de la banca europea”. Además dijo que el “como saben y siempre hemos demostrado, nuestro compromiso con el dividendo es primordial”, subrayó.principales cuestiones planteadas por los accionistas, unos a favor otros, los más, en contra de este cambio de sede, motivada por las tensiones independentistas en Cataluña. 

Otras claves

Reclamaciones. El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, confirmó el viernes a preguntas de un accionista que la entidad va a recurrir las dos multas impuestas recientemente a la entidad por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

CNMC. Este organismo sancionó con un montante conjunto de 91 millones de euros a cuatro entidades financieras por concertarse para ofrecer derivados de tipos de interés en condiciones distintas de las pactadas con los clientes, en las que se especificaba que se contratarían en “condiciones de mercado”. Las entidades multadas fueron CaixaBank (31,8 millones de euros), Santander (23,9 millones), BBVA (19,8 millones) y Banco Sabadell (15,5 millones).
CNMV. Además, a finales de marzo el BOE publicó una sanción de la CNMV a CaixaBank de 5 millones por la comisión de una infracción muy grave en materia de asesoramiento financiero surgida de una inspección realizada en 2014.

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