Europa veta los productos de inversión más tóxicos y limita la venta de CFD

Los particulares no podrán comprar opciones binarias al ser “juegos de azar”

ESMA restringe al máximo la apuesta con dinero prestado sobre criptodivisas

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Sebatián Albella, presidente de la CNMV.

Europa había avisado de forma insistente de que los productos apalancados, como los contratos por diferencias (CFD, por sus siglas en inglés), y también las opciones binarias eran un peligro potencial para los pequeños inversores. El coordinador de los supervisores de valores europeos, ESMA, ha sido finalmente muy duro en sus medidas. Las opciones binarias quedarán eliminadas del escaparate de los productos para los particulares y los CFD, muy restringidos.

Las medidas entrarán en vigor cuando se publiquen en el Diario Oficial de la Unión Europea, previsiblemente antes de finales de abril. La prohibición de las opciones binarias se aplicará un mes después de su publicación y las limitaciones a los CFD, tras dos meses. Las fórmulas de protección deberán ser revalidadas cada tres meses.

Las opciones binarias, a juicio de ESMA, “son intrínsecamente como juegos de azar”. “Los inversores minoristas suelen perder dinero con estos productos, que carecen de una finalidad alternativa de inversión clara”. Es decir, no sirven, a diferencia de otros derivados, para cubrir riesgos. Sus lemas promocionales, como en las máquinas tragaperras, suelen ser “doble o nada”. Si un índice, una divisa, una materia prima o un valor sube o baja en un periodo de tiempo determinado, prometen plusvalías desorbitadas.

Los CFD llegaron a España en 2007 como un producto de vanguardia, que permitía apostar por caídas de un activo, y creado por cada intermediario sin criterios homogéneos. La CNMV y ESMA comenzaron a disparar contra ellos a finales de 2014, tras constatar que, de media, los pequeños inversores sufren al utilizarlos elevadas pérdidas. Entre el 74% y el 89% sufre minusvalías que van de los 1.600 a los 29.000 euros por cliente, según las encuestas de los distintos supervisores.

Más medidas para evitar sorpresas desagradables

  • Prohibición de incentivos. ESMA advierte que los ganchos que suelen ofrecer los intermediarios no consisten en dinero real, sino en más apalancamiento y por tanto en más riesgo. Fuentes conocedoras del sector señalan que los comerciales suelen tener estrategias agresivas en las que llaman a los clientes reales o potenciales para ofrecerles más apalancamiento de manera temporal. Con todo, sí se permitirán herramientas de información e investigación como incentivo.
  • Advertencias. ESMA exigirá incluir una alerta homogénea al contratar un CFD. Se expondrá incluso el porcentaje de pérdidas que tienen los particulares al utilizar este tipo de instrumentos. La CNMV obliga desde abril de 2017 a los intermediarios que ofrecen CFD con apalancamiento superior a 10 veces y opciones binarias a recabar el siguiente escrito por parte del cliente: “Este producto es complejo y la CNMV considera que no es conveniente para mí.”

Las medidas entrarán en vigor a partir de mayo y deberán ser ratificadas cada tres meses

Los CFD son un tipo de derivado que, dependiendo del intermediario, permite apostar hasta 200 veces el dinero disponible. En los casos más extremos y durante las promociones más agresivas se llega incluso a las 400 veces. Este nivel supondría invertir por el equivalente a 400.000 euros con tan solo 1.000 en la cuenta.

Pues bien, ESMA ha limitado el apalancamiento de los pequeños inversores a 30 veces (invertir por 300 euros con 10 euros), y este nivel es solo para las divisas más estables, como el dólar estadounidense, el euro, el yen, la libra, el dólar canadiense y el franco suizo.

En el resto de las divisas, en el oro y en un puñado de índices bursátiles –el FTSE 100, el Cac 40, el Dax 30, el Dow Jones, el S&P 500, el Nasdaq, el Nasdaq 100, el Nikkei, el australiano ASX 200 y el Euro Stoxx 50– el umbral máximo baja a 20 veces. Es decir, apostar por 200 euros con 10.

El límite de apalancamiento se reduce a 10 veces en otras materias primas distintas al oro, como el petróleo, el gas, la plata, y los índices de Bolsas diferentes a los mencionados. Es decir, los CFD sobre el Ibex se comercializarán con un préstamo máximo de 10 euros por cada uno que tenga el cliente. El nivel de apalancamiento de cinco veces será el estándar para los valores de Bolsa de forma individual y cualquier otro activo subyacente no mencionado.

El nivel más restrictivo, de dos veces (se puede apostar por dos euros con uno), se aplica a las criptomonedas. Aquí, la estrella es el bitcóin, pero también caen bajo el control de la norma otros activos, como el Ethereum, el dash, el ripple o el litecóin.

Pérdidas limitadas

Una de las grandes novedades de la regulación de ESMA, que estrena los poderes de prohibición de productos que le otorga la segunda edición de la directiva Mifid para que los mercados funcionen mejor, es que las pérdidas que los minoristas pueden registrar queden limitadas al importe invertido. Es decir, los clientes nunca podrán tener saldos negativos. En teoría, esta protección será excepcional puesto que ESMA también ha puesto en marcha un sistema de garantías mínimas.

Así, los intermediarios deberán cerrar uno o varios CFD cuando las garantías necesarias caigan por debajo del 50% del importe de la garantía inicial para los CFD abiertos. Hasta ahora, cada bróker aplicaba sus propios controles y en muchos casos no cerraban posiciones hasta que se habían consumido todas las garantías con las que contaba el cliente. 

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