AVE low cost
El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, durante la presentación del servicio EVA.

Renfe aprovechará el lanzamiento de EVA para elevar la eficiencia del AVE

Busca alcanzar los 700.000 kilómetros por tren y año frente a los 400.000 actuales

La dirección cree que no tendrá que retocar los convenios

Renfe va a utilizar el futuro servicio de alta velocidad EVA, que debutará entre febrero y marzo del próximo año en el corredor Madrid-Barcelona, para mucho más que un laboratorio de pruebas. La compañía dependiente de Fomento testará en este servicio de bajo coste un sistema biométrico de identificación del pasajero; una mayor digitalización; nuevos interiores; aplicaciones móviles; el cambio de la cafetería a bordo por máquinas de vending, o tarifas un 25% por debajo del precio medio actual del AVE. Pero también una mejora en la productividad que se trasladará al actual servicio de alta velocidad.

La dirección que lidera Juan Alfaro pretende que cada uno de los tres trenes EVA con que partirá esta experiencia alcance ratios de eficiencia similares a los de la alta velocidad en Francia, donde cada unidad rueda 700.000 kilómetros por tren y año frente a los 400.000 kilómetros que alcanzan los AVE españoles. Para ello, Renfe deberá hacer más eficiente desde el mantenimiento, al régimen horario de los maquinistas y los servicios de limpieza. “Hoy se espera a la llegada del AVE a la estación para que suba el personal de limpieza y trabaje en el tren. Eso paraliza la operación y lo que se espera son mayores rotaciones, por lo que habrá que limpiar en plena marcha”, exponen como ejemplo desde la dirección de Renfe.

En el operador, que ha iniciado contactos con los sindicatos con representación en el área de mantenimiento, se opina que no habrá que retocar convenios. La mejora en la producción resulta clave para reducir el coste de operación y, con él, el precio de los billetes. Renfe estima que el viaje en EVA entre Madrid y Barcelona costará a los clientes una media de 60 a 65 euros, un 25% por debajo de los 85 euros de media por cada trayecto en AVE.

Renfe deberá hacer más eficiente desde el mantenimiento al régimen horario de los maquinistas y los servicios de limpieza

En estudio se encuentra una política tarifaria que incluirá descuentos, en función de la recurrencia o el número de asientos reservados; suplementos en caso de viajar con equipaje especial o mascotas, entre otras muchas opciones, y complementos si se suma al billete de tren el viaje en taxi, vehículo compartido, coche de alquiler, etcétera.

Renfe va a lanzar EVA como un servicio punto a punto que resuelva la intermodalidad en la última milla. Su intención, según fuentes oficiales, es captar usuarios que hoy optan por el automóvil, aunque se ha leído esta ofensiva como un claro reto al Puente Aéreo de Iberia y a los servicios de autobús.

EVA partirá con cinco frecuencias diarias en cada sentido, que se suman a las que ya tiene el AVE entre las dos mayores ciudades españolas, y parte con un objetivo de un millón de pasajeros.

El operador público se prepara de este modo para la liberalización del transporte de pasajeros en ferrocarril, fijada en 2020, y prevé que los trenes EVA salten a otras líneas una vez que sus prestaciones y nivel de aceptación sean probadas en la principal línea de alta velocidad. También se apostará a medio plazo por tarifas planas para acceder a los servicios de Renfe.

EVA partirá con cinco frecuencias diarias en cada sentido y un objetivo de un millón de pasajeros

Los AVE de la serie 102 reconfigurados viajarán entre la estación madrileña de Atocha y la barcelonesa de El Prat. EVA saldrá en pruebas tras una inversión cercana a los cuatro millones en la remodelación de esta última y la reforma de trenes. El grupo pretende desligar su oferta del calificativo low cost, asegurando que la calidad no bajará respecto a lo que hoy conocen los clientes.

Normas
Entra en EL PAÍS