Empresas y bancos toman aire y emiten un 34% menos de deuda en el inicio de 2018

La actividad vivida al cierre del pasado año justifica este parón en volumen de emisiones

El importe de las colocaciones globales se reduce en un 32%, hasta los 115.800 millones de euros

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El inicio de año suele el momento elegido por empresas y bancos para hacer frente a sus necesidades de financiación. Si las primeras semanas de 2017 se caracterizaron por un periodo muy activo en el mercado de capitales, este comienzo de ejercicio está siendo más tranquilo. Según datos de Dealogic, hasta el 16 de enero el volumen de las emisiones corporativas en España se reduce a 2.450 millones (un 20,13% menos que en el mismo periodo de 2017) con solo tres emisores: Cellnex, Telefónica y Gas Natural. Si se suman las financieras (una emisión de Santander y tres de CaixaBank), el importe asciende a 4.793,6 millones, lo que supone una caída del 34% respecto a lo emitido hace un año.

La tendencia del mercado español se repite a nivel global donde el volumen de las emisiones corporativas cae un 37,5%, hasta los 54.746 millones de euros. Incluyendo la deuda vendida por las entidades financieras el descenso se limita al 32,24% (115.746 millones).

Fuentes de mercado explican que, a diferencia de años anteriores, este menor volumen en el arranque del ejercicio no implica un empeoramiento de las condiciones financieras. El apoyo del BCE permite que el mercado esté abierto prácticamente todo el año por lo que los emisores no tienen prisa en acelerar sus operaciones y es de esperar que las condiciones se mantengan en los niveles actuales en el corto plazo.

En la misma línea se mueve Francisco Chambel, responsable de mercados de deuda de UniCredit, que señala que después de un cierre de año tan activo como el de 2017 es de esperar que los emisores se tomen un respiro. “Hasta septiembre de 2017 el volumen de emisiones mantuvo en línea con los niveles de 2015 y 2016. Sin embargo, la ventana abierta a partir de septiembre tras la intervención de Mario Draghi fue aprovechada al máximo por los emisores europeas, lo que justifica los incrementos registrados a cierre del ejercicio”, explica Chambel.

A las incógnitas propias de cada inicio de año se ha sumado este 2018 el impacto de la reducción del importe de compras de deuda mensuales por parte del BCE. Algo que no ha impedido a las empresas y entidades recortar sus costes de financiación.

Es de esperar que estas condiciones favorables se mantengan a lo largo del año, pues la retirada de los estímulos por parte del BCE será paulatina. Aunque la institución empieza a preparar al mercado para erradicar las compras en septiembre, Chambel afirma que continuará apoyando al mercado en los próximos dos años. Es decir, siguiendo el ejemplo de la Reserva Federal las adquisiciones de deuda no terminarán de forma definitiva. El banco central continuará reinvirtiendo los cupones y vencimientos los próximos ejercicios, lo que contribuirá a contener las rentabilidades y estrechar los spreads.

Desde Unicredit prevén que 2018 sea un año de volúmenes de emisión más reducidos. Las firmas europeas tendrán que hacer frente a vencimientos por importe de 87.900 millones de euros, con las utilities (18.400 millones) y las automovilísticas (14.200 millones)a la cabeza. La mayor parte de estos vencimientos se concentrarán en la primera mitad del año, lo que explicaría que la actividad se concentre en los primeros meses del ejercicio.

Fuentes conocedoras del funcionamiento del mercado apuntan que en lo que a emisores españoles se refiere 2018 será un año de refinanciaciones, centrado en euros e híbridos. Los incrementos se producirían si se concretan las operaciones de fusiones y adquisiciones.

Tendencias del nuevo año

Uno de los éxitos de 2017 fueron los denominados green bonds. La buena acogida recibida el año pasado por estas operaciones evidencia, según Société Générale, que este es un mercado que cada día adquiere mayo importancia para los emisores, por lo que no sería descartable que en 2018 repitieran la experiencia. Hasta la fecha empresas como FC CAqualia, Repsol, Nortegas o Prosegur han echado mano de esta estrategia. 

Las exigencias regulatorias del sector financiero han llevado a los bancos a acelerar las emisiones de deuda para cumplir con los requisitos a la vez que disfrutan de unos precios bajos.Un ejemplo es Santander, que el 9 de enero colocó 1.250 millones de euros en deuda anticrisis. Previamente, el 3 de enero CaixaBank fue la encargada de abrir el mercado en España esta vez con la colocación de cédulas (1.375 millones) y deuda sénior no preferente (1.000 millones). En el conjunto de 2017 el sector financiero español emitió 25.100 millones de euros a través de 28 operaciones sindicadas.

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