Último día para cobrar el dividendo de Iberdrola

La eléctrica pone en marcha un nuevo scrip dividend

Los accionistas que opten por el pago en efectivo percibirán 0,14 euros el 29 de enero

dividendo iberdrola
Ignacio Galán, presidente de Iberdrola

En plena temporada alta de retribución al accionista, Iberdrola es una de las cotizadas que elige el mes de enero para repartir dividendo. La eléctrica presidida por Ignacio Galán ha puesto en marcha un nuevo scrip dividend.

El miércoles 10 es el último día para comprar acciones de la eléctrica si se quiere tener opción a participar de este dividendo. Los accionistas que quieran cobrar el dividendo en efectivo tendrán hasta el 22 de enero para solicitarlo. El pago, cuyo importe asciende a 0,14 euros brutos por cada acción, se hará efectivo el próximo 29 de enero.

La eléctrica ha incrementado un 3,7% este dividendo con respecto al importe abonado en enero de 2017, que fue de 0,135 euros brutos por título. En esta nueva edición de su Dividendo Flexibe, aprobada por el consejo de administración el pasado mes de noviembre, se ofrece a los accionistas por primera vez la posibilidad de recibir su remuneración directamente en efectivo, sin necesidad de vender sus derechos de asignación gratuita ni a la compañía ni en el mercado, tal y como explica la propia compañía.

Esta opción se suma a las que vienen siendo habituales para los accionistas de Iberdrola: vender sus derechos de asignación en el mercado o bien venderlos a la compañía a un precio fijo garantizado, en virtud del compromiso de compra que asuma la empresa y que en este caso es igualmente de 0,14 euros brutos por acción, o, por último, recibir nuevas acciones liberadas del grupo de forma gratuita.

La opción de vender los derechos a un precio fijo garantizado a Iberdrola se espera que sea sustituida en su totalidad por el cobro del dividendo en efectivo en julio de 2018 en el marco del que sería el pago complementario del dividendo con cargo a los resultados de 2017. Esta propuesta deberá ser sometida a la aprobación de la próxima junta General de accionistas, según explica Iberdrola.

En la información enviada a la CNMV se recoge que aquellos accionistas que prefieran recibir acciones del grupo de forma gratuita, necesitarán 46 derechos de asignación para recibir un nuevo título de Iberdrola.

La eléctrica repartirá el equivalente a 884,45 millones de euros en este dividendo, pero no todo será en efectivo ya que habrá que esperar la decisión final de los accionistas, si cobrar en efectivo o en títulos. El 6 de febrero se asignarán las nuevas acciones y el 7 comenzarán a cotizar las nuevas acciones.

Iberdrola, que ofrece una rentabilidad por dividendo del 5%, pagó tres cupones durante 2017: uno en enero y dos en julio. La compañía se caracteriza por una creciente política de retribución al accionista. De hecho, su previsión para 2020 es de un dividendo por acción de entre 0,37 y 0,40 euros brutos.

Fórmula en desuso

Iberdrola es una de las adictas al dividendo elección. Sin embargo, la tan empleada fórmula del scrip dividend –retribuir al accionista en metálico o acciones– tiene cada vez menos adeptos entre las cotizadas españolas. Los pagos de dividendos en acciones mediante este método llevados a cabo por las cotizadas españolas han sido muy importantes en los últimos diez años llegando a alcanzar el 41% del total en 2013, el 30% en 2014 y el 35% en 2015. No obstante en 2016 bajaron ya a un 22% del total para situarse en noviembre del pasado ejercicio en cerca de un 14%, el mismo peso de 2011.

Y es que esta fórmula de retribución al accionista es cada vez menos utilizada por las compañías. Según datos de BME, durante 2017, siete empresas cotizadas utilizaron el scrip dividend para retribuir a sus propietarios. Lo hicieron mediante 11 ampliaciones por importe equivalente a 3.406 millones de euros (un 38% menos que en el mismo período del año anterior).

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