Fomento y Energía no ceden
El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna.

El Gobierno mantiene la presión sobre la CNMV y la opa de Atlantia por Abertis

Las peticiones de anulación de la oferta siguen en pie pese a que la italiana aceptó la supervisión del Ejecutivo

El regulador tiene hasta el día 8 para responder a los requerimientos de Fomento y Energía

El gesto del grupo italiano Atlantia hacia el Gobierno español, del pasado 21 de diciembre, no ha dado por el momento los frutos deseados por la empresa que pretende comprar Abertis. Pese a atender la exigencia de los ministerios de Fomento y Energía, que quieren tener opinión vinculante sobre la opa como requisito previo a su autorización, ni uno ni otro han retirado el requerimiento de anulación del visto bueno a la oferta que el 9 de octubre fue otorgado por el consejo de la CNMV.

El contexto que envuelve a la mayor pugna empresarial del año, entre Atlantia y Hochtief por el control de Abertis, sigue marcado por la tensión. Aunque aún hay margen para que los ministerios afectados retiren los citados requerimientos de paralización contra Atlantia, el regulador prepara una respuesta que será controvertida se produzca en el sentido que se produzca.

La presión sobre el órgano que preside Sebastián Albella es máxima al no ser nada habitual que el Gobierno enmiende la plana a la CNMV

La presión sobre el órgano que preside Sebastián Albella es máxima al no ser nada habitual que el Gobierno enmiende la plana a la CNMV, máxime si es sobre una operación que está en el escaparate mundial. Tampoco lo es que esté a punto de abrirse un proceso judicial en el que el Ejecutivo iría contra un acto de un órgano independiente.

En octubre la CNMV entendió que la documentación aportada por Atlantia resultaba suficiente, y que el precio de 16,50 euros por cada acción de Abertis era equitativo, con lo que abrió el plazo de aceptación de la opa dando diez días al consejo de Abertis para pronunciarse sobre la misma.

En ese momento, Albella ya había recibido notificaciones de Fomento y Energía informando sobre la negativa de Atlantia a someter la oferta a supervisión gubernamental. Los ministerios aludían a la necesidad de permiso para el cambio de control en las autopistas españolas en manos de Abertis (Ley 8/1972 de construcción, conservación y explotación de autopistas en régimen de concesión, y Decreto 215/1973 sobre el pliego de autopistas en concesión), así como en el capital del operador de satélites Hispasat, considerado estratégico para el Estado (acuerdo del Consejo de Ministros de 11 de julio de 1997).

Pese a ambas advertencias, la CNMV siguió adelante y ahora son sus servicios jurídicos quienes estudian los informes internos de Fomento y Energía, así como el de la Abogacía del Estado, que sustentan la posición del Gobierno contra la tramitación de la opa de Atlantia.

Si la CNMV mantiene su criterio, está servido el enfrentamiento con el Gobierno ante la Audiencia Nacional. Una circunstancia que podría atascar las dos opas que compiten por Abertis.

Si su consejo decide dar marcha atrás y anular o revocar la oferta italiana, a la espera de que obtenga el plácet del Ejecutivo, la nueva posición estará abierta a múltiples interpretaciones, entre ellas la de imposiciones al regulador bursátil.

La CNMV tiene 30 días para responder a los citados requerimientos, plazo que finaliza el 8 de enero. Aunque Fomento y Energía podrían levantarlos aún, esa eventual notificación no ha entrado en sus registros, según fuentes cercanas al enfrentamiento. Las tres involucradas en la guerra de opas, Atlantia, Hochtief y la propia Abertis, han tenido la posibilidad de hacer alegaciones.

El regulador y la italiana se atrincheran

- Atlantia aceptó solicitar las autorizaciones de Fomento y Energía para la compra de Abertis “en beneficio del mercado, de la propia Abertis y de sus accionistas e inversores”. También citó su respeto a las instituciones españolas, pero señaló que reiteraba su posición jurídica expresada en el folleto de la opa. En él afirmaba que ni Abertis ni la CNMV habían argumentado necesidad alguna de autorizaciones del Gobierno español para la toma del grupo catalán.

- La CNMV insitió en que la opa italiana cumple con “los requisitos previstos en el Real Decreto 1066/2007, sobre ofertas públicas de adquisición de valores”. En el caso de que la toma del control indirecta de las concesiones de Abertis precisara el plácet del Gobierno, la CNMV opina que no afectaría a su autorización.

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