Lo mejor que pueden hacer Donald Trump y Xi Jinping en 2018 es... nada

El presidente de EE UU podría boicotear el comercio y el de China, frenar el crédito bruscamente

Xi Jinping y Donald Trump, en Palm Beach (Florida, EE UU), en abril.
Xi Jinping y Donald Trump, en Palm Beach (Florida, EE UU), en abril.

El mundo se dirige a un año de suave navegación económica. Cómo sea de fácil depende del presidente de EE UU, Donald Trump, y del chino, Xi Jinping. Lo mejor que pueden hacer por el crecimiento es nada.

Casi la mitad del aumento del 2,9% del PIB mundial previsto por el Banco Mundial para 2018 proviene de ambos países. La inversión y el consumo están aumentando razonablemente con fuerza en ellos, y sus bancos centrales seguirán siendo generosos. Reino Unido tiene una economía más frágil pero contribuye solo el 2% del crecimiento mundial.

Trump podría causar daños al desmantelar el sistema de comercio global del que es un eje EE UU. El sistema legislativo del país tiene controles para guerras o malas políticas, pero el presidente tiene una considerable libertad en cuanto a comercio. Ya ha elevado los aranceles sobre algunos productos de aluminio chinos. Las conversaciones sobre Nafta, el pacto comercial de EE UU con México y Canadá, son tensas. Solo el Congreso puede anularlo. Pero si Trump rompe la negociación, el pacto estará muerto, en detrimento de empleos y productividad.

China también podría crear un cráter, si Xi quiere. La actividad disminuirá drásticamente si frena el abundante crecimiento del crédito, que está impulsando el precio de la vivienda, la inversión y las importaciones. La medición casera del crédito china, la financiación social total, sigue creciendo mucho más rápido que el PIB nominal. Es cierto que la deuda, que el FMI prevé que haya alcanzado el 300% del PIB en 2022, es el mayor riesgo y en algún momento debe pagar las consecuencias. Pero un desapalancamiento torpe y precipitado es mayor amenaza a corto plazo.

Xi es menos propenso a usar sus poderes bruscamente que Trump. Moderados como el asesor económico Gary Cohn han templado hasta ahora los actos de este, pero puede que no sigan junto a él.
Ambos líderes tienen buenas razones para querer que la expansión sincronizada continúe. Además de ser responsables de la navegación económica, Xi y Trump también son los principales beneficiarios. La inacción, o la impotencia, son, por tanto, las mejores cosas que pueden dar al mundo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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