Europa no puede perder la carrera mundial por el liderazgo en el coche eléctrico

Volkswagen insta a la industria a auxuliar a invertir en baterías para el coche eléctrico

Europa no puede perder la carrera mundial por el liderazgo en el coche eléctrico

Europa corre el peligro de perder definitivamente la carrera por el desarrollo de las baterías eléctricas. El diagnóstico, crudo y realista, fue realizado ayer por el vicepresidente mudial del grupo Volkswagen, Francisco Javier García Sanz, quien tras afirmar que la industria europea ha dejado pasar ese tren, advirtió de que Europa no depende de China en esta materia, sino de Corea. García Sanz se refirió directamente al sector de componentes del automóvil en Europa para pedir que se ponga manos a la obra con el fin de mantener una industria competitiva que permita desarrollar el coche eléctrico en el continente.

Como señaló el vicepresidente de Volkswagen, con razón, el coche eléctrico no vale nada en sí mismo, a menos que vaya acompañado de una posibilidad eficiente de recarga. Tanto VW, que se ha comprometido a sacar 80 vehículos eléctricos en el mercado en 2025 con una inversión de 30.000 millones de euros en electromovilidad, como otras grandes compañías del automóvil, han reaccionado con lentitud al órdago lanzado por la estadounidense Tesla. Es cierto que de momento el número de vehículos eléctricos es prácticamente una gota de agua en el océano. Poco más del 0,2% de todas las unidades vendidas en el mundo son coches enchufables, lo que supone unos 750.000 frente a los diez millones que venden firmas como Volkswagen, Toyota o General Motors, según datos de todo 2016. Pero también lo es que nadie a estas alturas –y eso incluye a los grandes fabricantes del motor– duda de que el futuro pertenece al automóvil eléctrico. Los datos de China son incontestables: las ventas han alcanzado un crecimiento interanual del 56% y suponen ya el 46% de todos los coches limpios vendidos en el mundo.

La cuestión ahora es si la industria europea conseguirá situarse en un buen lugar en ese futuro de coches sostenibles. Los fabricantes de automóviles aseguran estar preparados para ello, pero la gran pregunta es cómo responderá la industria auxiliar de componentes. Es necesario invertir en investigación e innovación si no se quiere perder esta carrera y es urgente hacerlo cuanto antes.

 

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