ATA
Lorenzo Amor, presidente de ATA junto a la ministra de Empleo, Fátima Báñez.

Cuatro vías para elevar los ingresos del sistema de autónomos

ATA propone un régimen especial para administradores de sociedades con control de la sociedad

Calcula que el RETA podría llegar a recaudar 4.000 millones más al año

El sistema especial de trabajadores autónomos de la Seguridad Social (RETA) tuvo el pasado año un déficit de más de 1.200 millones. A pesar de no ser el régimen más deficitario, los actores del sistema están estudiando posibles vías alternativas, en una subcomisión en el Congreso de los Diputados para, entre otras cosas mejorar estos ingresos y atajar el déficit.

La asociación más representativa de trabajadores autónomos ATA ha defendido hoy cuatro vías para incrementar los ingresos del RETA hasta en 4.000 millones de euros anuales. La primera de estas fórmulas --que según distintas fuentes, estaría bien vista en el seno de la citada subcomisión parlamentaria-- consistiría en crear, dentro del RETA, un régimen asimilado al Régimen General de asalariados, para los casi 400.000 administradores de sociedades con control de la sociedad que existen. 

En este régimen general este colectivo de autónomos cotizaría de forma parecida a los asalariados, pero sin cotizar por el Fogasa ni por desempleo, tal y como ocurría antes de los años 80, según explica ATA. "Si se les permitiera que fuera la propia sociedad quien pagara sus cuotas, su sueldo y sus retenciones --asumidas como costes salariales" seguramente mejorarían sus bases de cotización, lo que supondría unos 2.000 millones de euros adicionales para la Seguridad Social", indican desde ATA.

Es más aseguran que esta cantidad se podría duplicar si la posibilidad de cotizar en este régimen especial dentro del RETA se ampliara a los más de 600.000 autónomos societarios.

La segunda propuesta consistiría en ampliar a toda la vida laboral el cómputo de la pensión de los trabajadores autónomos. Si todos los años contaran para fijar la cuantía de la pensión de jubilación, los autónomos cotizarían más desde el principio. Si bien esta propuesta no sería viable si no extendiera a todos los trabajadores, algo que, aunque se ha barajado muchas veces, no están en la negociación del Pacto de Toledo, de momento.

En tercer lugar, desde ATA sugieren que se destapen las bases máximas a partir de los 47 años. Según sus cálculos la Seguridad Social podría recaudar 1.100 millones de euros con que solo el 20% de los que se encuentran en esta edad se animara a aumentar sus aportaciones para mejorar sus pensiones futuras. Esta posibilidad también plantea dificultades, porque precisamente, se fijaron esos límites en la cotización máxima en los años que se tienen en cuenta para calcular la pensión, para evitar la compra de pensiones en los últimos años de vida laboral. Esto solo tendría sentido, por tanto, si se tuvieran en cuenta todos los años cotizados.

Finalmente, ATA propone tres distintas tarifas de cotización para aquellos que no pueden acogerse a la tarifa plana o ingresan menos del salario mínimo interprofesional. Si los ingresos oscilan entre el salario mínimo y la base mínima del RETA, el tipo de cotización que se les aplicaría sería inferior, del 22%, frente al 29% actual. Para los que ingresen menos del salario mínimo, ATA propone una tarifa superreducida de 50 euros durante dos años prorrogables a otros cuatro. Y una tercera tarifa, de 30 euros, para menores de 25 años que cursen estudios universitarios, superiores reglados o FP.

Dicho esto, desde esta asociación proponen también ciertas limitaciones a estas tarifas para evitar fraudes, como excluir a los autónomos societarios; o también a aquellos que son titulares o arrendatarios de locales o establecimientos abiertos al público, entre otras cautelas y requisitos.

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