Crecen las pymes al calor del medio ambiente
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Crecen las pymes al calor del medio ambiente

El 20% de las pequeñas compañías está dispuesto a realizar mejoras en favor del planeta

Exige un paso más que el ahorro de agua o papel

Más de 3.000 millones de toneladas de dióxido de carbono son emitidas cada año a la atmósfera. Unas 1.000 especies animales y más de 2.000 especies de flora están en grave peligro de extinción a consecuencia de la actividad humana. Cada año se destruyen más de 17 millones de hectáreas de bosques en el mundo. Y más de dos millones de personas fallecen por enfermedades relacionadas con la contaminación, según la Organización Mundial de la Salud .

Las alarmas sobre los efectos del cambio climático están encendidas, y el mundo empresarial –y en concreto las micro, pequeñas y medianas corporaciones, que suponen el 99% del tejido empresarial español– tiene mucho que decir, ya que en la Agenda 2030 de Naciones Unidas y en sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) las compañías han dejado de ser meras espectadoras para convertirse en socias imprescindibles para frenar el calentamiento global. Sin embargo, el informe Epson afirma que solo el 20% de las pymes del país está a favor de realizar mejoras e inversiones en materia medioambiental. No obstante, en este grupo se han producido ideas que han revolucionado en pocos años negocios tradicionales, como el de la comercialización de energía renovable (Holaluz, Gesternova o Som Energy); el consumo, con ropa elaborada con redes y otros materiales reciclados (Ecoalf); la alimentación (Bio) o la restauración ecológica y km 0, o la venta de objetos de segunda mano (Wallapop).

“Ver la sostenibilidad como un gasto es un error. Las empresas sostenibles, además de ser más competitivas, pueden optar a unos beneficios y a unas ayudas públicas y privadas a las que no podrían optar sin cumplir este requisito. Además, la rentabilidad se mide en términos de valor y cambio y no solo económico”, advierte Isabel Roser, fundadora de Hilo Sostenibilidad y asesora sénior en economía y empresa responsable. “Por otra parte, los inversores cada vez están más pendientes de cómo se hacen las cosas y a las oportunidades de negocios sostenibles y sólidos, pero siempre con un planteamiento posible y no utópico”, continúa Roser.

“Uno de los grandes retos es qué entendemos por sostenibilidad, si se trata de reciclar papel y ahorrar agua o si tiene que ver con el propio negocio y se refleja en toda la actividad de la empresa. Nosotros apostamos por este segundo enfoque. Entre tanto uso y abuso del término sostenibilidad, algunos marcos globales, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible, pueden ayudar a tener ciertas referencias a la hora de medir y reportar prácticas sostenibles”, afirman desde Triodos Bank.

Algunos sectores, como el bodeguero, son adelantados en la materia: el ciclo de producción de Matarromera es totalmente ecológico y utiliza la parte de la uva que se desecha en la elaboración del vino para fabricación de cosméticos; Bodegas Faustino analiza la huella de carbono en todo el proceso y está muy concienciada contra el cambio climático, y Marqués de Terán utiliza geotermia y fabrica vino ecológico.

“Las pymes no pueden quedarse fuera de la integración en su estrategia y gestión de las nuevas tendencias en sostenibilidad y deben conseguir certificarse para demostrar que su negocio cumple con unas condiciones que ya son necesarias para muchos agentes, como organismos públicos o grandes empresas”, señala Ana Herrero, directora de proyectos y servicios de Forética.

“Es una realidad que las pymes, al estar más localizadas, son mucho más consideradas por los ciudadanos que las grandes empresas y por ello tienen la obligación de ser corresponsables con la comunidad donde ejercen su actividad”, indica Isabel Roser.

Para la fundadora de la consultora Hilo Sostenibilidad, cada vez son más las empresas y emprendedores que buscan fijar en su estrategia un compromiso social y medioambiental. Y no es de extrañar ya que aseguradoras, inversores, clientes, grandes empresas, reguladores y empleados así lo exigen.

Un ejemplo de una gran empresa que obliga a sus proveedores a cumplir con criterios de transparencia, sostenibilidad y gestión de personas es Ikea. A nivel internacional, entre el 85% y el 90% de los productos que venden son de proveedores. En España la empresa sueca cuentan con más de mil suministradores directos, que en 2016 le supusieron un gasto de 143 millones de euros. Si se cuentan los servicios indirectos, la cifra asciende a 1.700 proveedores y a una inversión superior a los 200 millones de euros anuales.

“Nuestros proveedores deben compartir nuestros valores y ser capaces de demostrar su buen hacer en políticas sostenibles y de gestión de personas, cumpliendo con nuestro código de conducta. Para asegurarnos de ello los visitamos y realizamos 1.000 auditorías anualmente y si se detecta cualquier incidente o falta de transparencia en sus actividades, se inicia una investigación para asegurar que su labor sea legítima, segura y sostenible”, afirman en Ikea Ibérica.

Los siguientes pymes y emprendedores, además de introducir la sostenibilidad en su modelo de negocio, promueven comportamientos ecológicos en sus clientes.

Así se construye un mundo mejor

  • Frutas y verduras ecológicas en Huertos de Soria

Dependiente de la ONG soriana Cives Mundy, este proyecto nació con el objetivo de aliviar el paro que acusaba la ciudad y, a la vez, recuperar tierras de la provincia que estaban en desuso. Trabajan con 25 agricultores que cultivan sus propias parcelas y disponen de una plantilla de cuatro personas que aumenta en las épocas de la recolección. Entre sus empleados intentan fomentar el contrato de personas con enfermedades mentales. La empresa social dispone de una tienda física en Soria y un portal de internet, que supone el 40% de sus ingresos desde hace algo más de un año. Además, cuentan con 120 familias que realizan consumo mensual. Su facturación se sitúa en 84.000 euros anuales. La iniciativa ha sido premiada por diversos organismos: el Ministerio de Agricultura de España les concedió en 2015 el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica, y La Caixa, el galardón a uno de los mejores emprendimientos sociales de España en 2013.

  • 100x100 Maderas: viviendas de consumo casi nulo

Se trata de una empresa nacida en el País Vasco en 1993 y desde 2010 afincada en Madrid. Después de 20 años construyendo casas de madera, en 2013 decidieron construir con materiales ecológicos (dentro de lo posible, ya que hasta el momento hay piezas que no se pueden encontrar en formato ecológico) y aumentar sus estándares de calificación energética para adoptar la calificación alemana Passivhaus. Esta certificación avala a las casas pasivas, es decir, hogares que prácticamente son autónomos para sus necesidades de calefacción. Se mantienen calientes o frescas por sí mismas. Su modelo de negocio, la arquitectura bioclimática, les ha servido para pasar en cuatro años de una plantilla de 2 personas a 35 y de una facturación entre los 500.000 y los 700.000 euros anuales a ingresar 3 millones de euros a cierre de 2016. Finalista de los premios anuales de Triodos Bank 2017, cuenta con el sello Excellence Bruselas Horizon 2020.

  • Creando redes restaura ecosistemas

La base diferencial de la consultora Creando Redes es la restauración de los ecosistemas desde la ecología. Esta actividad, afirman en la compañía, lleva desarrollándose en EE UU 30 años y solo en 2015 produjo un impacto en el país de 15.000 millones de dólares, creando entre 200.000 y 220.000 puestos de trabajo, según Forbes. “Una de las diferencias fundamentales con las soluciones tradicionales es que estas se realizaban bajo ensayos de prueba y error, mientras que nosotros utilizamos técnicas constatadas mediante método científico, tras realizar un diagnóstico de la zona y tener seguridad de que lo que vamos a hacer va a funcionar”, explica Adrián Mohmed Sanz, uno de sus tres fundadores. Actualmente tienen en marcha un proyecto con el Ayuntamiento de Pinto (Madrid) en una zona del Parque Regional del Sureste, para poner en valor sus recursos naturales, restaurar su hábitat y mejorar áreas singulares. Su facturación se sitúa entre los 80.000 y los 100.000 euros anuales y pretenden duplicarla en 2018.

  • Dotgis desvela ¿cuánta radiación solar hay en la azotea?

Nacida en abril de 2016, ese año ya facturó 35.000 euros. Dotgis ofrece soluciones en el campo de los sistemas de información geográfica y pone el foco en el análisis de los datos ya disponibles, ayudando a sus clientes en la integración de la inteligencia geoespacial en su lógica de negocio. Tiene una joint venture con el grupo ACS y fueron ganadores de la quinta edición de la aceleradora Lanzadera. También han ganado el premio valenciano de Ecoemprendedores por el Clima. Entre sus clientes, ING, CBRE o el Ayuntamiento de Madrid. Dotgis ha desarrollado SolarMap, un mapa solar de España que permite calcular la radiación solar sobre cualquier azotea y aporta valor a las empresas del sector fotovoltaico a la hora de captar potenciales clientes de paneles solares para el consumo de energía. También pretende ser una herramienta para fomentar el autoconsumo ciudadano a través de acuerdos con ayuntamientos y organismos públicos. Espera cerrar 2017 con una facturación aproximada de 250.000 euros.

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