Uber encubrió un fallo de seguridad que afectó a 57 millones de usuarios

Pagó 100.000 dólares a hackers para ocultar la brecha

Despedidos dos directivos del área de seguridad

La empresa Uber ha desvelado este martes que el pasado octubre se produjo una brecha en la seguridad informática que permitió que personas ajenas a la empresa accedieran datos de 57 millones de clientes en todo el mundo, entre ellos los nombres y números de licencia de conducir de alrededor de 600.000 conductores en los Estados Unidos.

Posteriormente la empresa pagó 100.000 dólares a los hackers que descubrieron el fallo de seguridad para mantener el escándalo oculto.

Uber ha asegurado que ha despedido a dos empleados (el jefe de seguridad y otro cargo directivo en este área) que lideraron la respuesta a este incidente, mientras que ha logrado identificar a los responsables y obtener "garantías" de que los datos obtenidos fueron "destruidos".

El hackeo es un nuevo escándalo para la empresa, que en junio destituyó al fundador y consejero delegado, Travis Kalanick, tras acusaciones de acosos sexual sistemático, robo de secretos industriales y varias investigaciones penales por fraude. En este caso, Kalanick supo de la crisis un mes después de producirse, aunque según una investigación interna no tuvo ningún papel en el encubrimiento.

Además de notificar los hechos a las autoridades reguladoras, la plataforma de transporte compartido ha notificado a los conductores afectados lo sucedido, ha adoptado medidas para evitar el robo de identidad y ha dotado de una protección adicional contra el fraude a las cuentas afectadas.

"Nada de esto debería haber pasado y no voy a poner excusas por ello. A pesar de que no puedo borrar el pasado, me puedo comprometer en nombre de cada empleado de Uber que aprenderemos de nuestros errores", ha señalado Khosrowshahi, quien ha indicado que aunque no puede "borrar el pasado" sí se puede comprometer a aprender de sus "errores".

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