La absorción de Popular lleva a Santander a recortar 2.160 empleos en los servicios centrales

La entidad pretende recolocar a 575 empleados

CC OO considera "demasiado elevado" el ajuste

La absorción de Popular lleva a Santander a recortar 2.160 empleos en los servicios centrales

Santander ya ha puesto sus cartas sobre la mesa. Plantea un ajuste para los trabajadores de los servicios centrales del banco y de su filial Popular de unos 2.160 empleados, de los que 575 de la plantilla de Popular se recolocarán en otras empresas del grupo como Santander Operaciones y Santander Tecnología, según han anunciado a los sindicatos. Para los 1.585 restantes el banco ha propuesto un expediente de regulación de empleo, en el que se contemplan prejubilaciones a partir de los 58 años de edad.

CC OO considera que la cifra propuesta por Santander es “demasiado elevada”. Incluso ha sorprendido al conjunto de los sindicatos que esperaban una cifra menor, más cercana a los 1.500 trabajadores, entre ERE y recolocaciones.

Fuentes de los representantes de la plantilla creen que al final la cifra de trabajadores excedentes será menor y rondará los 1.300 a 1.500.

Además, el ajuste afectará no solo a los servicios centrales de Madrid, sino que tendrá dimensión nacional, aunque siempre en departamentos vinculados a esta división. Los servicios centrales de Santander y Popular suman en conjunto algo más de 6.000 trabajadores, de los que 4.000 pertenecen a la plantilla del primero y unos 2.000 empleados al banco adquirido, prácticamente la misma cifra de la que el banco ha decidido prescindir.

El objetivo del grupo que preside Ana Botín es fusionar ahora estas divisiones de ambos bancos, ya que la integración de las redes comerciales debe esperar a 2019, una vez que esté concluida la plataforma informática común.
El día 16 de este mes se constituye formalmente la mesa negociadora, por lo que el proceso estará cerrado a más tardar un mes después, es decir, antes de Navidad, aunque el próximo lunes sindicatos y banco vuelven a reunirse.

CC OO, el mayor sindicato del grupo, afirma que su objetivo es “garantizar los mayores niveles de empleo posible, minimizando la destrucción de puestos de trabajo”.

Este sindicato, como el resto, piden que el ajuste de la plantilla se lleve a cabo después de la recolocación de empleados en el grupo, y que se realice de forma voluntaria y con ofertas atractivas de desvinculación.

CC OO justifica su petición en que Santander “es una empresa con beneficios y no puede en modo alguno afrontar un ajuste de empleo con medidas traumáticas”. Piden, además, un acuerdo sobre prejubilaciones, como ha hecho hasta ahora la gran banca en general y Santander en particular.

De momento, el banco ha propuesto prejubilaciones a partir de los 58 años, como ya ha llevado a cabo en otras ocasiones. El problema es que en Santander solo hay unos 2.000 empleados entre red en España y servicios centrales que superen esta edad, recuerdan los sindicatos. Mientras que en Popular la cifra es muy inferior, y para poder sumar una cifra significativa de prejubilaciones tendría que rebajarse la edad a los 55 años, explican también fuentes sindicales.

El banco aseguraba la semana pasada que hará “un esfuerzo especial para que las salidas que se produzcan” sean “en buenas condiciones, de acuerdo con los representantes de los trabajadores y aprovechando al máximo la movilidad interna hacia otras unidades del grupo”.

 

 

Otras claves

Mayores de 55 años. En los servicios centrales de Banco Popular solo hay 200 empleados con más de 55 años. De ellos, 130 están en Madrid y 70 en A Coruña.

Otro recorte. Este ajuste se lleva a cabo después de que tanto Santander como Popular aplicaran el año pasado sendos ERE. La reordenación de la primera entidad afectó finalmente a 1.380 trabajadores de Santander España, pero se incluyeron en el ERE 680 empleados. De estos, 300 correspondían a Santander España y 380 al centro corporativo.

Nuevo recorte. El ERE presentado por Popular en 2016 se cerró en julio de este año con la salida de 2.592 trabajadores, el 17% del total, además del cierre de unas 300 oficinas de 2.093 sucursales, de forma que desapareció el 14% de su red comercial.

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