La purga saudí dispara el crudo; la gasolina será más cara estas Navidades

Las detenciones allanan el camino al poder del heredero para llevar a cabo un ambicioso plan de reformas

El precio del Brent sube un 40% desde los mínimos del año

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Estas Navidades costará más llenar el depósito del coche, ya que el precio del crudo ha alcanzado este lunes su nivel más alto desde junio de 2015 tras la purga llevada a cabo por el rey saudí, Salman bin Abdulaziz, para facilitar el ascenso de su hijo y heredero, el príncipe Mohamed bin Salman, al poder. El monarca se ha asegurado así de que su hijo no encuentre obstáculos para llevar a cabo las reformas que planea cuando asuma el control total de Arabia Saudí. El paquete de medidas que el príncipe quiere aplicar tiene como objetivo la diversificación de las finanzas del país y conseguir una menor dependencia de la economía del crudo. 

La salida a bolsa de un 5% de la petrolera estatal Aramco el año próximo es uno de los pilares de estas reformas. Para ello, los saudíes están impulsando que los países de la OPEP mantengan los recortes en producción de petróleo. La intención de la corona es que el coste del crudo aumente para conseguir una la mayor OPV de la historia, aunque los saudíes han negado en varias ocasiones que su estreno en el parqué dependa del valor del barril.

Aunque la purga saudí es un asunto interno, cuando la política del mayor productor de petróleo se agita, el mercado lo nota. Así lo refleja un informe de Saxo Bank que asegura que un ataque con misiles contra la capital, Riad, por parte de rebeldes yemeníes también ha impulsado la subida del crudo. El barril de Brent ha alcanzado este lunes los 64 dólares. El valor del barril ha subido un 40% respecto al mínimo registrado en junio de 2016. 

"Se ha superado un nivel que muchos productores consideraran satisfactorio teniendo en cuenta que los productores fuera de la OPEP puedan acelerar la producción", dice el informe del banco holandés.

Las detenciones por corrupción que tuvieron lugar el domingo también han salpicado a Aramco: uno de los directores y un miembro del consejo de la empresa han sido arrestados y permanecen bajo custodia policial en un lujoso hotel en la capital del reino.

Aramco no se ha pronunciado aún sobre estas detenciones, según Bloomberg. Tampoco han trascendido las prácticas o pruebas por las que han sido arrestados y las autoridades se han apresurado a destacar que solo están siendo investigados y que son inocentes hasta que se demuestre lo contrario. 

"Se aplicará la ley firmemente sobre todo aquel que haya tocado el dinero público y no lo haya protegido o haya abusado de su poder e influencia", dijo el rey Salman en la televisión estatal. "Se aplicarán a los grandes y a los pequeños. Y no temeremos a ninguno", sentenció el monarca. Príncipes, exministros, consejeros y altos cargos saudíes fueron detenidos en esta operación, en total 17 personas. El sobrino del rey, el carismático príncipe multimillonario, Alwaleed bin Talal también fue detenido. 

El inesperado arresto de bin Talal

La detención del príncipe y sobrino del rey, Alwaleed bin Talal, ha sido un giro inesperado en el guion de la corona saudí. A pesar de que bin Talal tiene ideas más "progresistas" que su familia, siempre ha mantenido una posición complaciente con su tío y su primo. El extravagante príncipe ha mostrado su apoyo al monarca y a su heredero en público en numerosas ocasiones, según Bloomberg, por lo que su detención ha cogido por sorpresa a más de uno dentro y fuera del país. 

Demasiado liberal y mediático para el gusto de la corona, el príncipe se querelló contra la revista Forbes en 2015 por publicar una cuantía de su riqueza inferior a la real, según el propio bin Talal. La publicación estima que posee una fortuna de unos 15.000 millones de euros.

Alwaleed bin Talal, que lleva desde los 90 teniendo un papel relevante en las salidas a bolsa más mediáticas, ha invertido en varias firmas internacionales a través de Kingdom Holding Co. del que un 5% están en manos de inversores en la bolsa saudí y el 95% restante es del príncipe. En su cartera tiene participaciones de Lyft, Twitter o Citi Group, entre otros. 

Un príncipe mediático, de apariencia moderna, que apenas encaja en los férreos cánones saudíes, bin Talal compró en 1991 el yate del magnate, ahora presidente de los EE UU, Donald Trump, al que recomendó en 2016 abandonar la carrera presidencial. "Nunca ganarás", le espetó en Twitter bin Talal. 

Tiene su propia página web donde se pueden ver varias fotografías suyas, desde una montando a caballo con un aire de Lorence de Arabia a un retrato al más puro estilo Steve Jobs con un jersey negro de cuello vuelto. En la descripción, bin Talal se define como un inversor visionario y filántropo global. 

El empresario siempre ha abogado por mejorar la situación de las mujeres en Arabia Saudí, un país en el que las féminas deben ir tapadas y donde se les permitirá conducir a partir de 2018 por primera vez.

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