Edificio In Tempo, de Benidorm.
Edificio In Tempo, de Benidorm.

Sareb traspasa el problema del coloso de Benidorm a un fondo de EE UU

El ‘banco malo’ vende por 60 millones el préstamo hipotecario del rascacielos In Tempo

La gestora SVP Global, especializada en activos con problemas, deberá abordar los conflictos judiciales entre acreedores

Sareb se ha quitado un importante dolor de cabeza. El banco malo anunció este lunes que ha vendido el préstamo hipotecario garantizado con el edificio In Tempo de Benidorm (Alicante), cuya promotora se encuentra en concurso de acreedores y cuyos acreedores mantienen una batalla judicial que ha paralizado hasta ahora la adjudicación del inmueble. Se trata del rascacielos de uso residencial más alto de España, con 192 metros de altura y 47 plantas.

El comprador es la gestora de fondos oportunistas SVP Global, una firma de Connecticut (Estados Unidos) fundada por Victor Koshla y especializada en activos distressed o con problemas. Esta empresa controla 6.900 millones de euros en activos a través de vehículos hedge fund y de capital riesgo. El nuevo propietario de la deuda tendrá ahora que afrontar los conflictos judiciales, el concurso y la conclusión de la obra, que actualmente se encuentra finalizada en más de un 90%.

La Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) adquirió en 2012 el préstamo de 108 millones que Caixa Galicia había otorgado a la promotora del rascacielos Olga Urbana. El banco malo instó el concurso de acreedores y las obras se paralizaron en 2014.

Fuentes del mercado explican que Sareb ha vendido el préstamo hipotecario garantizado con el edificio en una cifra cercana a los 60 millones.

Actualmente sigue pendiente en la Audiencia Provincial de Alicante la resolución de una demanda presentada por pequeños accionistas que consideran al dueño del préstamo heredado de Caixa Galicia como un “administrador de hecho”, según la querella, frente a la figura de acreedor privilegiado que cuenta actualmente. Esa situación ha tenido dos consecuencias hasta ahora: primero ha frenado la adjudicación a Sareb del inmueble, y segundo, si se considera administrador de hecho sería el último en la fila de acreedores a la hora de cobrar.

Sareb, por su parte denunció en 2016 ante la Fiscalía General del Estado la existencia de presuntas irregularidades en la gestión de Olga Urbana, propietaria del edificio de Benidorm.

En un comunicado Sareb asegura que la venta del préstamo “al nuevo acreedor privilegiado”, permitirá asegurar la finalización de las obras pendientes, paralizadas desde 2014 y la posterior comercialización de los apartamentos.

Normas
Entra en EL PAÍS