Oryzon sube un 30% en Bolsa por los avances en su fármaco frente a esclerosis múltiple

La Agencia del Medicamento aprueba la segunda fase de estudios clínicos de Ory-2001

La compañía cotizada es una de las que ha trasladado su sede de Barcelona a Madrid

Carlos Buesa y Tamara Maes, fundadores de Oryzon.
Carlos Buesa y Tamara Maes, fundadores de Oryzon.

La cotizada Oryzon Genomics ha recibido la aprobación de la Agencia Española del Medicamento (AEMPS) para llevar a cabo un ensayo clínico de fase II en pacientes de esclerosis múltiple para su medicamento. En esta etapa, el laboratorio presidido por Carlos Buesa, comprobará la seguridad y eficacia en enfermos de su medicamento en estudio Ory-2001. El mercado recibió positivamente la noticia, con alzas cercanas al 30% a media sesión.

"Estamos realmente emocionados con este inicio de este estudio con Ory-2001, cuyas propiedades podrían representar un beneficio clínico diferencial para los pacientes con esclerosis múltiple”, afirmó Buesa. “Esperamos estar pronto en disposición de anunciar el inicio un ensayo clínico adicional de fase II en Enfermedad de Alzheimer y seguimos explorando otras enfermedades neurodegenerativas”, avanzó.

La empresa, cotizada en el mercado continuo, anunció el 3 de octubre, tras el referéndum del 1-O, que trasladaba a Madrid desde Barcelona el área de relación con inversores, la dirección general y la dirección financiera para garantizar su relación con los inversores y con las agencias regulatorias. Fue la primera que comunicó que se mudaba de Cataluña, abriendo un reguero de compañías que han seguido esa salida.

Oryzon es de los muy escasos laboratorios españoles que actualmente desarrollan medicamentos innovadores para terapias complejas como oncología y enfermedades neurodegenerativas sin tratamiento. Se trata de una biofarmacéutica que centra sus estudios en la epigenética –o cómo se modifican los genes por la exposición al entorno-. En un ensayo previo realizado en 106 voluntarios sanos, el fármaco demostró ser seguro y bien tolerado.

La compañía llegó a un acuerdo en 2014 con la multinacional Roche para desarrollar su primer molécula antitumoral, llamada Ory-1001, a cambio de pagos para la biotecnológica de origen catalán. Pero en julio la compañía suiza renunció a seguir con los estudios, por los que la cotizada española ha decidido continuar con los ensayos por cuenta propia.

Esta compañía ha demostrado en su escasa trayectoria en Bolsa que es muy volátil en sus alzas y caídas y muy dependiente de las noticias sobre sus avances científicos. Este tipo de laboratorios que realizan investigación tienen un riesgo alto para los inversores debido a las incertidumbres sobre su investigación pero también de muy alta rentabilidad cuando consiguen llevar al mercado un medicamento o venden sus avances a grandes multinacionales.

"En línea con nuestras previsiones, la aprobación del ensayo clínico representa un hito importante para la empresa. Estudios preclínicos validan el potencial de Ory-2001 para tratar el deterioro cognitivo y la neuroinflamación en diversas enfermedades neurodegenerativas y éste es el primer paso para validar esta nueva aproximación en pacientes que sufren una enfermedad neurodegenerativa, concretamente esclerosis múltiple”, señala Roger Bullock, director médico de Oryzon en un comunicado.

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