Villar Mir aparca la venta de OHL tras sanearla con la desinversión en autopistas

El nuevo CEO, Juan Osuna, tiene el mandato de hacer rentable el grupo con su negocio de construcción

El traspaso de OHL Concesiones dejará excedente para dividendos

OHL
El nuevo CEO de OHL, Juan Osuna, junto a los dos antecesores en el cargo, Tomás García Madrid y Josep Piqué, y al presidente del grupo, Juan Villar-Mir.

Cambio de etapa en OHL y parece que en esta nueva, tras el saneamiento de los proyectos en pérdidas y el próximo tijeretazo a la deuda, seguirá contando con la familia Villar Mir como accionista de control. Un portavoz oficial del grupo confirmó ayer a este periódico que se ha cerrado la puerta a cualquier tipo de operación que implique un cambio de manos. OHL reconoció al mercado el pasado septiembre que había abierto sus libros a la china CSCE, el mayor conglomerado de infraestructuras del mundo, pero el acercamiento habría quedado en nada. Con el 51,1% de OHL en manos de Juan Miguel Villar Mir, es imposible hacer prosperar una opa sin su consentimiento.

La opción de la entrada de un nuevo accionista se presentaba como un plan de emergencia para el saneamiento de una sociedad que ha pactado una importante operación en paralelo: la venta de OHL Concesiones al fondo australiano IFM por 2.235 millones, al margen de la deuda de 500 millones que colgaba directamente del holding de autopistas.

Pese a contar con las bendiciones del consejo de OHL y del accionista de control, “sin fisura alguna”, el tamaño del acuerdo –vinculante tanto para IFM como para OHL– motiva que deba ser presentado y aprobado en junta extraordinaria de accionistas. La cita se fijará, según las fuentes consultadas, entre el 20 y el 22 de diciembre.

De esa operación, pendiente del trámite de la autorización de las autoridades de la competencia, colgará un previsible dividendo extraordinario a la vista del excedente de capital respecto a una deuda bruta que ronda los 1.500 millones. El asunto debe ir aún a consejo.

De la venta de OHL Concesiones colgará un previsible dividendo extraordinario a la vista del excedente de capital respecto a una deuda bruta que ronda los 1.500 millones

La vuelta de OHL a sus inicios como grupo constructor viene acompañada del anunciado relevo en el despacho del consejero delegado. Sale Tomás García Madrid y toma el cargo Juan Osuna, impulsor en los últimos años de la traspasada OHL Concesiones. Los dos son ingenieros de Caminos de la misma promoción, si bien el primero tiene un perfil más financiero y el segundo más promotor. La empresa insistía ayer en que la dimisión de García Madrid, íntimo colaborador de Juan Miguel Villar Mir durante dos décadas, se debe a que ha concluido el trabajo de saneamiento en OHL.

Del nuevo CEO se espera que mantenga el plan de negocio que ya actualizó su antecesor y que tiene vigencia hasta 2020. Tampoco se prevén nuevos cambios en la dirección ni desinversiones adicionales.

El mandato en manos de Osuna es que la nueva OHL sea rentable. Un reto nada fácil a la vista de las cuentas más recientes: la división de Concesiones ofrecía 481 millones de los 500 millones de ebitda al cierre del primer semestre.

Del nuevo CEO se espera que mantenga el plan de negocio vigente hasta 2020. Tampoco se prevén nuevos cambios en la dirección ni desinversiones adicionales

El nuevo consejero delegado de OHL cuenta con una cartera más saneada de contratos, una vez provisionados los proyectos en conflicto, y con riesgos más equilibrados tanto por volumen como por geografías.

Además de la constructora, OHL mantendrá activas las divisiones de Desarrollos, Servicios e Industrial como áreas complementarias de la primera. Pero es consciente de que costará años reconstruir el negocio de concesiones, para lo que es necesario éxito en los concursos y aliados o un fuerte balance.

Disposición a invertir en el plan de carreteras de Fomento

- OHL pretende estar en la línea de salida del Plan Extraordinario de Inversión en Carreteras (PIC) que prepara el Ministerio de Fomento. La fórmula del pago por disponibilidad, elegida por el Gobierno, traslada el riesgo de construcción a las concesionarias, pero descarga del riesgo de tráfico a las mismas. Los proyectos tendrán un calado mínimo de 100 millones. OHL ya ganó la remodelación y explotación con peaje en sombra de un tramo de la autovía A-2 en su salida de Madrid.

- La empresa, sin su brazo concesional, ve inaccesible el plan de relicitación de las autopistas quebradas. Estas revertirán al Estado a primeros de año y serán adjudicadas antes de que culmine 2018.

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