Jaime García Legaz, un hombre de partido para internacionalizar Aena

El nuevo CEO de Aena, exsecretario de Estado de Comercio es un político con vocación empresaria

Jaime García Legaz
El nuevo presidente y CEO de Aena, Jaime García Legaz.

Las personas que han trabajado con Jaime García Legaz (Murcia, 1968), le definen como un político con vocación empresarial. Por ello, su nuevo cargo como presidente y consejero delegado de Aena, una empresa estatal cuyo accionista mayoritario es el ente público Enaire, parece hecho para su persona y coincide con su última experiencia laboral, como presidente ejecutivo de Cesce (Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación, cuyo socio principal es el Estado) desde 2016.

Su llegada al gestor aeroportuario se produce un mes después de que su hasta ahora presidente, José Manuel Vargas, presentara su dimisión. El ex consejero delegado de Vocento alegó “motivos personales” y las explicaciones oficiales hablaron de “cambio de ciclo”, pero Vargas acumulaba un gran descontento por no haber podido cumplir los objetivos que se marcó cuando llegó a Aena: privatizar la compañía y aumentar la autonomía de su gestión frente al Estado como le solicitaban los accionistas privados. No obstante el descontento se hizo más patente en los últimos meses, después de que Aena anunciara su intención de llevar ante el consejo la propuesta de lanzar una contraopa por Abertis que entrara en competición con la de Atlantia. El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha asegurado que la iniciativa no era obra de Vargas, pero otras fuentes gubernamentales afirman que sí.

Pese a estos desacuerdos, lo cierto es que tras la gestión de estos últimos cinco años, García Legaz hereda una empresa saneada (arrastraba una deuda de 14.000 millones de euros) y que se ha convertido en la primera compañía gestora de aeropuertos por capitalización bursátil del mundo tras su debut en Bolsa en febrero de 2015.

El expresidente de Cesce tendrá que tomar la experiencia acumulada en sus casi 30 años de carrera para continuar el proceso de internacionalización de Aena, después de que esta se haya adjudicado el 51% del aeropuerto de Luton (Londres), el quinto mayor de Reino Unido. Pero este reto no es nuevo para este licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por el Colegio Universitario de Estudios Financieros (Cunef) pues a él se debe el boom de la exportación que ha vivido la economía española desde se convirtiera en 2011 en Secretario de Estado de Comercio con el ministro Luis de Guindos. Durante los cinco años que ejerció el cargo, García Legaz trabajó “codo a codo” con las compañías y de hecho, líderes empresariales como Juan Rosell (presidente de la CEOE), Antonio Garamendi (presidente de Cepyme) o Hilario Alfaro (presidente de Madrid Foro Empresarial) “le echan de menos”, afirman sus compañeros. “Su labor por la defensa de España como secretario de Estado será difícil de superar”, aseguran en su entorno.

Este buen recuerdo también lo ha dejado en Cesce. Quienes trabajaron con él desde su nombramiento en noviembre de 2016, aseguran que en el comité de empresa “estaba muy contento con él” y hubo varias personas que lloraron en su despedida. Durante los 11 meses que ejerció el cargo, García Legaz puso a Cesce “en órbita” y elaboró un Plan Estratégico 2017-2020 que tenía “mucha ilusión” por llevar a cabo. De hecho, aseguran que aunque en 2016 el Gobierno le ofreció mantener la Secretaría de Comercio, él prefirió entrar a Cesce como presidente ejecutivo.

Estos dos no han sido los dos únicos cargos públicos del murciano, casado y con una hija. Antes de convertirse en técnico comercial y economista del Estado, trabajó en Caja Murcia y en el Servicio de Estudios del Banco de España. Ya en 1993, entró en la Administración, en la dirección general del Tesoro del Ministerio de Economía y Hacienda. Un lustro después, pasó a formar parte del Gobierno de José María Aznar primero como asesor económico del presidente, luego como director del Gabinete del Secretario de Estado de Telecomunicaciones y finalmente como director general de Educación y Bienestar del Gabinete del presidente.

Pese a todo, su carrera no ha estado libre polémicas. En 2014, se vio salpicado por el caso del pequeño Nicolás, que decía tener una relación con el político. Sin embargo, la policía consideró que el joven Francisco Nicolás falseó los mensajes que se enviaba con García Legaz y que fueron publicados en los medios de comunicación.

García-Legaz “es un político” que asume que “tiene que obedecer órdenes y estar al servicio en donde le destinen”, explican sus excompañeros. Por ello, aunque le hubiera gustado estar presente durante la aplicación del plan estratégico de Cesce, desde el día 16 ha puesto su “gran capacidad para dirigir equipos” al servicio de Aena. Además de aumentar la presencia internacional de la empresa, si este murciano (que, aunque echa de menos su tierra, asume que debe vivir en Madrid por su trabajo) quiere que la compañía siga batiendo récords de beneficios como el año pasado, tendrá que controlar sus costes , puesto que el Gobierno ha bajado un 11% las tarifas aeroportuarias hasta 2021.

Cercano a otras formaciones

  • Pese a haber sido diputado por el PP en Murcia, Jaime García Legaz es una persona “muy querida y respetada en otras formaciones políticas”, aseguran sus amigos. De hecho, tiene muy buena relación con la presidenta andaluza Susana Díaz, Aunque también es íntimo de José María Aznar y Ana Botella.
  • Amante de los perros, un hombre muy familiar y un gran aficionado al Real Madrid y cuando tiene tiempo acude a los partidos, aunque en sus ratos libres prefiere montar en bicicleta.
  • A sus labores empresariales y políticas hay que sumar las de profesor. Tras doctorarse en Economía por la Universidad Complutense ha impartido clases
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