La nueva victoria de Maduro en las regionales dificulta un rescate del FMI

Si EE UU y la UE dan credibilidad a las protestas de fraude, podría haber nuevas sanciones

A los venezolanos les vendrían mejor unas elecciones libres seguidas de una reestructuración ordenada de la deuda

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, podría haberse pegado un tiro en el pie otra vez. En las elecciones regionales del domingo sus candidatos tuvieron un éxito sorprendente, frente a las encuestas y el colapso económico. Si Washington y Bruselas dan credibilidad a las protestas de fraude, podría haber nuevas sanciones.

La enorme reducción de las importaciones, destinada a garantizar la disponibilidad de dólares suficientes para pagar la deuda externa del país, ha conducido en los últimos años a una grave escasez de productos básicos y la malnutrición generalizada. El FMI prevé que la inflación supere el 1.000% este año en medio de la aplastante recesión. Maduro ha presidido esta destrucción económica a pesar de tener una de las mayores reservas de petróleo del mundo.

No era una sorpresa que las encuestas sugirieran una gran victoria para sus oponentes el domingo. Los portavoces oficiales, sin embargo, dijeron que los candidatos de Maduro ganaron en 17 regiones frente a las 6 de la oposición.

Washington considera que los gobernantes de Venezuela son represores. Intenta no dañar los intereses corporativos de su país, pero ha tomado medidas que apuntan a varios altos cargos, además de hacer más difícil que el país emita nueva deuda. Francia y España también han pedido a la UE que sopese sanciones.

La estatal Petroleos de Venezuela se enfrenta a pagos de deuda por más de 3.000 millones de dólares antes de fin de año, y probablemente logrará encontrar el dinero a duras penas. Los pagos por 8.000 millones de 2018 serán más difíciles de satisfacer, especialmente si hay nuevas sanciones y crece la condena internacional.

El FMI está trabajando sobre cómo sería el rescate de la economía venezolana, según el Financial Times. Pero haría falta que lo solicitara el Gobierno de Caracas. Eso es poco probable mientras Maduro esté en el cargo. Su mandato se extiende hasta finales de 2018, aunque puede que le guste la idea de quedarse más tiempo. A los venezolanos les vendrían mejor unas elecciones libres para elegir un nuevo presidente, seguidas de una reestructuración ordenada de la deuda con ayuda del FMI. Visto lo visto el domingo, Maduro no lo ve así.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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