El independentismo ofrece un marco fiscal más favorable a las pymes y un Banco Central Catalán

Un documento interno de la vicepresidencia económica esboza la fiscalidad "postsecesión" Los independentistas estiman que la Hacienda catalana ingresaría 24.000 millones más

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Agricultores catalanes se concentran bajo el Arc del Triomf de Barcelona para expresar su apoyo al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, durante el pleno del pasado martes.

El secesionismo catalán mandó el mensaje este domingo de que sus planes para una Cataluña independiente pasan por generar un marco fiscal más amable con las pymes, en un momento en que la fuga de empresas de la comunidad autónoma ha superado ya el medio millar, con las grandes compañías catalanas, como CaixaBank o Banco Sabadell, ubicando su sede en otras regiones en busca de seguridad jurídica.

Los independentistas prevén además convertir la Bolsa de Barcelona en la sede de un mercado alternativo bursátil a fin de facilitar la financiación de las pequeñas y medianas empresas. Así figura en un documento de la conselleria de la Vicepresidencia y de Economía y Hacienda, que lidera Oriol Junqueras, citado por TV3.

Dibujando el marco fiscal de una hipotética república catalana independiente de España, el texto plantea una reforma del impuesto de sociedades para que se convierta en un tributo “más eficiente, que garantice la neutralidad, la transparencia y mejore el tratamiento fiscal de las pymes y empresas intensivas en conocimiento, así como el tratamiento fiscal de los beneficios reinvertidos en la propia actividad”. El documento advierte, eso sí, que las medidas de fiscales tendrían en consideración los tratados europeos, orientados a “evitar la discriminación entre empresas y la distorsión de la competencia”.

Más allá, los independentistas ofrecen una estimación por la que la Hacienda catalana pasaría a ingresar 24.000 millones de euros adicionales al asumir la recaudación de los impuestos estatales que se pagan en Cataluña, como el IRPF, el IVA o el Impuesto de Sociedades.

El plan aireado en la televisión pública catalana sostiene además que si se dejara de depender de España en el mercado energético se podría lograr un abaratamiento del precio de la electricidad tanto para las compañías como para los particulares.

Ante la fuga de empresas desatada tras el referéndum del 1-O, la conselleria aduce que estos movimientos no tienen “efectos reales relevantes sobre la actividad, las cuentas públicas ni sobre los clientes de las empresas”, y asegura que se trata de “una operación preventiva, de comunicación y mensaje político que tiene mínimos efectos económicos”.

El Govern asevera, además, que los depósitos bancarios están garantizados y que creará un Banco Central Catalán (BCC).

“Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para hacerlo lo mejor posible”, dijo este domingo Junqueras a Catalunya Ràdio preguntado por este plan fiscal a la vez que pedía “unidad” a las fuerzas secesionistas para lograr la república.

Un día antes, la CUP exigía al presidente de la Generalitat que aclare hoy al Gobierno de Mariano Rajoy, en la contestación que debe dar a su requerimiento, que la independencia ya ha sido declarada.

Por su parte, el propio Puigdemont, que participó este domingo en el acto homenaje al expresidente de la Generalitat republicana Lluís Companys, eludió revelar qué responderá al Ejecutivo central, que baraja activar el artículo 155 de la Constitución que permite suspender la autonomía de la región si el Govern mantiene el pulso secesionista. Puigdemont solo dijo actuar movido por “la paz, la firmeza y la democracia”.

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