Trump monta un lío con las prioridades de Puerto Rico

Promete acabar con la inmensa deuda del país y hunde los bonos aún más

La Casa Blanca debe proveer dinero y suministros, no distracción tras el huracán

Donald Trump lanza rollos de papel higiénico a los puertorriqueños en San Juan, el martes.
Donald Trump lanza rollos de papel higiénico a los puertorriqueños en San Juan, el martes.

La visita del presidente de EE UU, Donald Trump, a Puerto Rico corre el riesgo de agravar los daños causados por el huracán María. Su promesa del martes de acabar con las enormes deudas del territorio autónomo hundió sus bonos al día siguiente. Puede que haga falta una nueva reestructuración de la deuda, pero eso no solucionará lo urgente. La Casa Blanca debe proveer dinero y suministros, no distracción.

El presidente pasó unas horas en la isla, arrojando rollos de papel higiénico a los lugareños y alabando el “gran trabajo” que están haciendo los equipos de emergencia y los militares federales. Unos dos tercios de los supermercados y gasolineras se han reabierto y la luz volvió a principios de semana al distrito financiero de la capital, San Juan. La mayoría de los hospitales de la isla, sin embargo, todavía están a oscuras, pues están iluminados con diésel.

El número de muertos alcanza los 34. Se necesitarán meses, si no años, para reconstruir las carreteras dañadas, la red eléctrica, los hogares y otras infraestructuras. La firma de análisis de catástrofes AIR Worldwide estima pérdidas aseguradas de entre 40.000 y 85.000 millones de dólares.

Dada la escala de la tarea, parece probable que los tenedores de bonos acabarán sufriendo aún más de lo que esperaban. En mayo, Puerto Rico lanzó una nueva fórmula de bancarrota para reestructurar sus 72.000 millones de dólares de deuda. Los bonos de obligación general con vencimiento en 2035 se negociaban a unos 57 centavos antes de que golpeara Maria, y habían caído a unos 45 centavos el martes. Los comentarios de Trump provocaron otro 25% de caída el miércoles.

Ahuyentar a los inversores no ayudará a recuperar Puerto Rico. Trump ni siquiera tiene autoridad para anular deudas, algo que el director de la oficina presupuestaria de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, pareció reconocer el miércoles cuando dijo que los comentarios del presidente no deberían tomarse literalmente. Incluso si Trump quiere ayudar a negociar una reestructuración más generosa para la isla, ese proceso es lento y penoso. Es lo contrario de lo que el territorio y sus 3,5 millones de habitantes más necesitan.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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