Las empresas preparan sus planes de contingencia a la espera de acontecimientos

La teleco Eurona anuncia su cambio de sede a Rivas, en Madrid

Catalana Occidente abre la puerta a dejar Cataluña

cataluña
Sede del grupo Catalana Occidente.

La lista de movimientos de empresas fuera de Cataluña tras la crisis abierta ante una eventual declaración unilateral de independencia sigue ganando nombres. A Oryzon, la primera tras el 1-O, se unió ayer a primera hora la empresa de telecomunicaciones Eurona y, posteriormente, Sabadell y, previsiblemente, CaixaBank. Otras compañías, como Naturhouse, ya anunciaron su traslado a comienzos del verano.

Eurona explicó este jueves en un comunicado al Mercado Alternativo Bursátil (MAB) que el traslado de su sede se produce después de las distintas adquisiciones realizadas de empresas madrileñas, que ya acumulan el 80% de su negocio. Su central se ubicará en Rivas Vaciamadrid. La compañía toma esta decisión en pleno proceso de negociación con entidades financieras para la refinanciación de su deuda.

También Proclinic, dedicada a distribución de productos odontológicos anunció su traslado a Zaragoza.

Fuera de este listado, las empresas con sede en Cataluña mantienen de cara al público un perfil bajo ante la situación. Sin embargo, distintas fuentes empresariales coinciden en un mensaje: “esperar y ver”.

Tras esta expectación, subyace una creciente incertidumbre y preocupación entre las empresas con sede en Cataluña. Si bien las empresas mantienen silencio, a través de patronales como la CEOE se han evidenciado mensajes de rechazo al referéndum y una llamada a “reconducir la situación”.

En esta línea también se ha decantado Juan Roig, presidente de Mercadona, esta misma semana en un foro de apoyo al Corredor del Mediterráneo. Aseguró encontrarse “muy preocupado”. “Hay una situación gravísima y tenemos que reconocerlo”, aseveró.

Pese a esta preocupación y los primeros movimientos, el vicepresidente y consejero de Economía de la Generalitat, Oriol Junqueras, negó ayer que vaya a producirse una fuga de empresas. “Vaticinios de este tipo se han hecho otras veces y de momento no han sucedido nunca”, subrayó.

La biotecnológica Oryzon fue la primera esta semana en anunciar su cambio de sede. La compañía aseguró que se producía para situarse más cerca de los inversores y de la toma de decisiones. Sin embargo, la firma que ahora tendrá su sede en Madrid añadió que “todo pesa. Que cada uno lo valore como lo considere”.

En algunos casos son los accionistas e inversores los que están acudiendo a las empresas para expresarles su inquietud e incertidumbre, como reconocen fuentes de Reig Jofré, quienes aseguran que no se plantean el cambio de sede.

En Cataluña se encuentran importantes fábricas de automovilísticas como Nissan o Seat. Solo esta última ha valorado la situación, y asegura que está viendo cómo avanza la situación, pero que por el momento no su actividad se mantiene “normal”.

Entre las multinacionales con sede en Cataluña, Zurich Seguros, a través de su consejero delegado Vicente Cancio, señala que tiene previstos “diversos escenarios y opciones” en sus planes de contingencia. “Abogamos por que se mantenga la seguridad jurídica e institucional”.

Otra aseguradora, Catalana Occidente, aseguró ayer que tomarán de forma “ágil” todas aquellas decisiones ante una eventual independencia, dejando la puerta abierta a una mudanza. “El grupo velará siempre por que los productos y servicios no se vean en ningún caso afectados por la coyuntura”.

Abertis, inmersa en la opa lanza por Atlantia tiene sede y domicilio social en Barcelona. La firma no ha movido ficha aún, mientras la potencial compradora anticipó semanas atrás que la sede se mantendría en la Ciudad Condal. El CEO de Atlantia, Giovanni Castellucci, ha desligado esta semana su proyecto de opa del momento político catalán.

FCC, también con domicilio social catalán, ha eludido hacer comentarios, pero fuentes cercanas al grupo hablan de preocupación. Trabaja, y pretende seguir haciéndolo, en proyectos financiados por el BEI y fondos europeos, lo que ha abierto debate interno sobre las posibles consecuencias de una salida de la UE.

En el caso de las aerolíneas con base y buena parte del negocio en Barcelona, como Vueling y la joven Level, ambas de IAG, el problema es similar al que ha supuesto el brexit para firmas como Easyjet. La ruptura catalana con Europa, a través de la salida de España, supondría la renuncia implícita a los acuerdos de cielo único europeo, que facilitan a las aerolíneas europeas operar sin barreras.

En distribución, la alemana Lidl asegura que se mantiene “atenta” a la situación, sin modificar sus planes. En el caso de independencia “tomaríamos las medidas necesarias para garantizar el desarrollo de nuestro negocio en Cataluña y España, respetando el marco legal que quede establecido”.

Normas