Las grandes empresas claman por mantener la estabilidad y la seguridad jurídica

Presidentes y directivos de Telefónica, BBVA, IAG, Repsol y Abertis consideran que la confianza también es clave para atraer a la inversión

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El vicepresidente y CEO de Abertis, Francisco Reynés, en el centro de la imagen, el presidente del BBVA, Francisco González, a la derecha y el presidente IAG, Antonio Vázquez, entre los participantes en la Cumbre Española de la Confianza, hoy en el Museo Reina Sofía de Madrid. EFE

Cuarenta y ocho horas después de lo sucedido el domingo en Cataluña, este martes se ha celebrado en Madrid una cumbre organizada por el Ministerio de Justicia en la que han participado algunas de las mayores empresas del país. Sin querer citar expresamente el conflicto abierto entre el Gobierno central y el de la Generalitat catalana, presidentes y directivos de compañías del Ibex como Telefónica, BBVA, IAG, Repsol y Abertis han estado de acuerdo en que ante la nueva era económica que se abre, la estabilidad, la seguridad jurídica, la formación y el desarrollo tecnológico serán los elementos determinantes que harán que los inversores mantengan su confianza en España. Y la confianza es decisiva porque sin ella, no hay inversión.

No en vano, la jornada, denominada "Cumbre española de la Confianza" se ha desarrollado bajo el formato de un debate moderado por el ministro de Justicia, Rafael Catalá, quien ha querido saber de primera mano qué demandan las compañías en el nuevo entorno económico. Todos los directivos participantes han estado de acuerdo en que España es un país fiable, que ha demostrado sobradamente su capacidad para avanzar, pero al mismo tiempo han advertido que el mundo se encuentra en un momento determinante en el que se están definiendo las nuevas "reglas del juego", tal y como ha recordado el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete.

La misma idea en la que ha enfatizado el presidente de BBVA, Francisco González, quien ha asegurado que "se están repartiendo las cartas en el mundo para los próximos 30 o 40 años y España no se puede quedar al margen".

Y es que para el máximo responsable de la operadora de telecomunicaciones, hay que procurar que España es capaz de aprovecharse de la riqueza que va a generar la revolución tecnológica en marcha.

Otro de los aspectos que también han sido destacados por todos los ponentes ha sido el de la formación y la importancia que tiene el sistema educativo. A estos elementos, el vicepresidente y consejero delegado de Abertis, Francisco Reynés, ha añadido la necesidad de contar con ciudadanos comprometidos con la mejora continua y con las generaciones venideras. Es más, ha incidido en la importancia que tiene que España se perciba como un país que cumple sus compromisos, es fiable y tiene capacidad para resolver sus problemas, tal y como ha remarcado también el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz.

De nuevo, los mensajes se refirieron, sin decirlo explícitamente, a la tensión política que ha suscitado el conflicto catalán y cómo puede esta nueva situación cuestionar buena parte de los avances logrados en los últimos años. El presidente de IAG, Antonio Vázquez, ha recalcado que España es un país "serio y sólido" y que "debemos ponernos las pilas" para que siga siéndolo.

González ha remarcado que la seguridad jurídica es "un bien indispensable" para que la sociedad progrese, ya que está directamente relacionada con la creación de riqueza y bienestar, así como con la inversión; puesto que se trata de un factor esencial a la hora de tomar decisiones por parte de los inversores. "La clave para ser exitoso, atraer inversiones y generar un entorno de innovación es ser atractivo, y eso se llama confianza", ha remarcado Imaz.

No en vano, ha recordado que la confianza es el elemento que más valora Repsol a la hora de afrontar inversiones que se prolongan por un plazo de 25 o 30 años. Y ha recordado que la petrolera ha invertido en España en la última década más de 10.000 millones de euros, cifra superior a lo invertido en cualquier otro país de los 30 donde está presente.

A diferencia de Repsol, el caso de Abertis es casi el contrario. Su vicepresidente y consejero delegado, Francisco Reynés, ha explicado cómo la negociación en torno a la toma de decisiones de inversiones y la modificación de contratos es "más jurídica que económica" y ha admitido que sus inversiones en España han sido casi residuales en los últimos tiempos. En parte esto ha sido así porque, según ha remarcado, la seguridad jurídica debe ir ligada a un modelo estable a largo plazo, algo que, en su opinión, en el negocio de autopistas "no existe en España".

Por este motivo, ha reclamado que "se definan los modelos y se adapte la legislación en función de lo que se quiere implementar con el fin de que sea acorde a los nuevos tiempos para evitar que el modelo se convierta en inoperable".

Por último, todos los participantes en la jornada han estado de acuerdo en la necesidad de hacer una apuesta clara y decidida por la educación a todos los niveles, tanto especializada como profesional, ya que será clave para el incremento de la competitividad y para fomentar el compromiso con el cambio y la mejora continua.

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