Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, ayer.
Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, ayer.

La campaña por un presupuesto europeo es una distracción

Macron está entre los que impulsan un fondo financiado por los contribuyentes

Hay otras posibilidades menos drásticas para contrarrestar los shocks económicos

La campaña por un presupuesto de la zona euro es una distracción. El presidente francés, Emmanuel Macron, está entre los que impulsan un fondo, financiado por los contribuyentes, para ayudar a contrarrestar los shocks económicos. Pero otras reformas menos drásticas podrían lograr el mismo resultado.

Aunque la zona euro ha evitado por poco una ruptura, necesita una manera mejor de manejar las crisis. Los países no pueden devaluar sus monedas, y las reglas fiscales impiden que los Gobiernos aumenten el gasto cuando el crecimiento cae. Un fondo o presupuesto central podría ayudar.

Ahora es de aproximadamente el 1% del PIB –el Gobierno federal de EE UU distribuye el 20%– . Es cierto que los países más pobres de la UE ya reciben robustas contribuciones netas. Pero para ser efectivo, un fondo central tendría que ser capaz de desplegar entre el 2% y el 3% del PIB, en línea con el estímulo fiscal después de la crisis financiera de 2009.

Alemania se opone frontalmente a un gasto a esa escala, y a la integración fiscal a menos que vaya acompañada por una mayor unificación política. En cuanto a Jean- Claude Juncker, jefe de la ComisiónEuropea, ayer señaló que la zona euro debería tener un ministro de finanzas para coordinar la política económica del bloque, pero no un presupuesto separado.

La zona euro puede tomar otras medidas. La unión bancaria ya ha reducido el riesgo de que los Estados tengan que intervenir, como hicieron en 2008. Pero tiene deficiencias. Un régimen común de seguro de depósitos para la zona euro contribuiría a debilitar aún más el vínculo fiscal entre los bancos y los Gobiernos. Otra opción es excluir la inversión de los objetivos de déficit, para que los países puedan mantener el gasto en infraestructura en una recesión.

La zona euro también podría reasignar la capacidad no utilizada en el Mecanismo Europeo de Estabilidad. Y dado que el MES hace préstamos subsidiados que los países deben devolver, no implicaría transferencias fiscales indefinidas. Puede que estas opciones sean menos ambiciosas que el fondo propuesto por Macron. Pero podrían ser igual de eficaces y tener más posibilidades de éxito.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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