Por qué la eurozona crece a buen ritmo

La recuperación se consolida en Europa con la tasa de confianza empresarial más alta de la década

En los últimos meses, las expectativas sobre algunos países, como Alemania o España, se han revisado al alza

En los últimos meses, la economía de la eurozona ha continuado expandiéndose de forma constante. El PMI manufacturero de agosto se ha situado en 57,4 puntos, la cifra más alta desde abril de 2011, lo que indica un crecimiento sostenido en la región durante 50 meses consecutivos. Toda la zona euro ha experimentado un crecimiento importante, aunque cabe destacar el repunte del sector manufacturero alemán, que ha conseguido alcanzar niveles similares a los de 2011. Asimismo, las exportaciones en la eurozona han aumentado al ritmo más alto de los últimos seis años. Con estos datos sobre la mesa la economía europea demuestra que está yendo por buen camino, aunque hay varios factores que influirán directamente en su evolución los próximos meses como el posible fin del QE.

¿Cuáles han sido los principales condicionantes de este crecimiento de la zona euro? El empleo es el principal motivo junto con la demanda interna, que va en aumento. En julio, la tasa de desempleo fue la más baja en la zona euro desde febrero de 2009, de un 9,1%. España, en cambio, se mantiene como el segundo país con una mayor tasa de desempleo –por delante de Grecia– con un 17,1%.

Tras haber analizado las cifras mencionadas, se puede afirmar que la eurozona se está expandiendo al mayor ritmo de los últimos años. La recuperación está consolidada con una disminución progresiva de la tasa de desempleo y con la confianza empresarial más alta de la última década. También es interesante resaltar que, en términos generales, la publicación de los indicadores macroeconómicos continúa sorprendiendo positivamente, lo que contribuye a que la opinión de inversores y analistas se mantenga optimista respecto a la evolución de la eurozona.

En Reino Unido, país que está en el punto de mira y mantiene en vilo a la UE por los próximos pasos que se llevarán a cabo tras la aprobación del brexit, el PIB ha crecido un 0,3% durante el segundo trimestre del año en comparación con el trimestre anterior. El consumo, motor de la economía de la zona durante décadas, ha decepcionado por su debilidad. Da la impresión de que los consumidores se han apretado el cinturón ante la subida de los precios y la falta de aumento real de los salarios. Asimismo, dado que las empresas están retrasando las inversiones y el comercio neto no ha conseguido aportar ninguna contribución sustancial, la de Reino Unido es la economía del G7 que crece al ritmo más lento este año.

En el terreno político, el Gobierno de Theresa May publicó una serie de documentos sobre su postura respecto al brexit. Los últimos fueron sobre el papel del Tribunal de Justicia europeo, apuntando que Londres pondría fin a la jurisdicción de esta institución en Reino Unido aunque dejaba la puerta abierta a una vinculación indirecta. En documentos previos se proponía una unión aduanera con la UE durante dos años tras el brexit y una “frontera invisible” entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte. Aunque pudiera ser tentador evaluar estos documentos como indicadores de un brexit suave, el camino parece tener obstáculos y la UE no está por la labor de tirar hacia delante los pasos propuestos por May. Además, la UE no se ha manifestado respecto a los progresos que ha habido hasta el día de hoy sobre el brexit y parece que no se haya avanzado lo suficiente en tres aspectos muy importantes: la factura a pagar por la salida, los derechos de los ciudadanos de la UE en Reino Unido y la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte.

En resumen, los datos económicos publicados recientemente refuerzan la opinión positiva sobre la evolución económica de la zona euro. En los últimos meses hemos podido comprobar cómo las expectativas sobre determinados países como Alemania o España se han revisado al alza ayudando a que el sentimiento general sobre toda la zona euro haya mejorado sustancialmente. El pasado mes de julio el FMI elevó la previsión de crecimiento para España hasta el 3,1% para 2017 y aseguró que el país será la economía desarrollada con mayor ritmo de crecimiento este año y el siguiente, aspectos que ratifican que nuestra economía va por buen camino.

Álvaro Soldevilla es gestor de inversiones en Deutsche Bank

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