El fin de los conflicto en los aeropuertos, el escenario más deseable

Lo deseable es que el endiablado calendario de huelgas se quede en una pesadilla de verano

Conflicto Eulen
El presidente del Consejo Económico y Social, Marcos Peña (en el centro), árbitro designado por el Gobierno, durante el acto de entrega del laudo a Emilio García Perulles (a la izquierda), director Nacional de Eulen, y Juan Carlos Giménez, asesor del comité. EFE

El laudo dictado por Marcos Peña, el árbitro en el conflicto de los trabajadores de Eulen en los filtros de seguridad del aeropuerto de El Prat, es de obligado cumplimiento. Así lo saben las partes y así se ha de aplicar, conforme a la ley. Poner fin a un conflicto que, más allá del indeseable secuestro de viajeros por reivindicaciones laborales, lo que hace es truncar la beneficiosa buena imagen de España para el turismo internacional es lo deseable, tanto como que las demandas de los trabajadores se enmarquen en un escenario de negociación eficaz y justo. En ese sentido, el grupo de trabajo propuesto por Fomento para analizar la situación de los empleados del sector de seguridad parece un buen paso. Así lo han asumido diversos colectivos y así lo ha de entender también el comité de huelga de Eulen, frente a nuevos paros por cuestiones que ya han sido superadas.

Aunque el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, afirmara ayer que el laudo “pone fin al conflicto en El Prat”, eso está por ver. Además se antoja difícil que los sindicatos acepten cualquier medida que deje a las plantillas de seguridad de otros aeropuertos por debajo de las condiciones dictadas para El Prat. De ahí la importancia del grupo de trabajo.

Paralelamente, la congelación temporal de la huelga planteada por los sindicatos en Aena y en Enaire, a la espera de que fructifique la negociación con Fomento, es otra señal de buen sentido. Lo deseable es que el endiablado calendario que promete un otoño caliente de caos aeroportuario se quede en una pesadilla de verano. Porque hay mucho en juego.

Tras los récords anteriores, España se encamina este año a ser el destino turístico mundial más visitado, por encima de Francia y EE UU. Los datos a julio así lo garantizan, y más porque, según el sector, el impacto negativo de los trágicos atentados en Barcelona y Cambrils sobre viajes y reservas solo ha sido inmediato. Es más, según confirmó ayer en Barcelona el ministro del ramo, Álvaro Nadal, tras reunirse con las empresas, tampoco se han dado cancelaciones en turismo de congresos, muy importante en Barcelona. Una negociación responsable en los frentes abiertos será la mejor opción para que no acabemos perdiendo todos.

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