Congelar los depósitos de los bancos es contraproducente

Dar más tiempo para la valoración de las entidades puede generar pánico bancario

Banco Popular

La propuesta de la UE de congelar los depositos de los bancos con problemas es contraproducente. Los países están debatiendo si impedir a los clientes retirar fondos de un prestamista en bancarrota. Aunque puede dar más tiempo a los reguladores para encontrar una solución, también hace más probable el pánico bancario.

Las propuestas se basan en un aspecto clave del marco para la resolución de bancos puesto en marcha tras la crisis de 2008. Las nuevas ideas van en direcciones nuevas e impredecibles.

Una de las propuestas es ampliar la moratoria para los bancos en resolución de dos a cinco o veinte días. Se espera que esto dé más tiempo a los reguladores para valorar con precisión los activos de las entidades cuando están siendo liquidadas o vendidas. Una opción más controvertida es aplicar también la moratoria a los fondos de los clientes normalmente garantizados con un seguro de depósito. La CE ya rechazó esta idea, pero se ha vuelto a introducir en los debates. La reciente quiebra de Popular, vendido a Santander tras una fuga de depósitos, ha añadido urgencia a las discusiones.

La justificación es que una congelación haría más efectiva una moratoria. Los depósitos garantizados suponen cerca de tres cuartas partes de los depósitos de los bancos europeos. Sin embargo, un plan como este sería muy doloroso. Una valoración de cinco días puede no ser mucho más precisa y a algunos supervisores les preocupa que una congelación más prolongada invalide las moratorias incorporadas en los contratos de derivados. Congelar los depósitos puede dañar aún más el valor de banco, lo que dificulta su venta. La perspectiva de una congelación también podría hacer que los clientes quisieran sacar sus fondos cuando el banco empieza a parecer inestable.

Es verdad que los inversores aún podrán ser reembolsados por el esquema de garantía de depósitos del país cuando la conglación acabe. Los reguladores pueden tener demasiado miedo de usar su poder y provocar una crisis mayor. Sin embargo, incluso albergar la idea puede hacer que los clientes minoristas se pongan más nerviosos y los bancos se vuelvan más frágiles.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción es responsabilidad de CincoDías.

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