Xi Jinping frena la expansión internacional de las empresas chinas

Según los datos de S&P Capital IQ, en 2016 empresas chinas invirtieron más de 114.000 millones de euros en adquisiciones de o fusiones con empresas en el extranjero. En los últimos años las empresas chinas con más éxito y capital se han ido de compras. Pero este año las autoridades chinas han frenado dicha expansión. Recientemente el gobierno chino desveló que ordenó a los bancos examinar sus préstamis y recortar el crédito a cuatro empresas concretas: HNA (aerolínea), Anbang (aseguradora), Dalian Wanda (inmobiliaria) y Fosun (salud y ocio). En los seis meses hasta finales de junio, las inversiones chinas en el extranjero no han alcanzado los 50.000 millones de dólares.

Dichas cuatro empresas desde 2016 han protagonizado 60.000 millones de dólares en inversiones en el extranjero, de un total de 230.000 millones efectuadas por todas las empresas chinas. Las mencionadas empresas han desbordado su sector inicial y forjado imperios. Pero Beijing está preocupada por dicha expansión. Presiona a la baja la cotización del yuan, obliga al Banco Central a vender divisas, y las inversiones están financiadas con deuda contraída en China. Algunos especulan que el presidente Xi Jingpin, a pocos meses del Congreso del Partido Comunista, quiere cortar las alas a los famosos presidentes de dichas empresas, de la misma manera que intenta silenciar cualquier crítica en las redes, ha utilizado la lucha contra la corrupción para purgar al partido y la administración y encarcelado sin piedad a los opositores políticos.

China tampoco está de acuerdo con las calificaciones que recibe de las tres grandes del sector, S&P, Moodys y Fitch, y junto a los otros integrantes del grupo de los BRICS impulsará la creación de una agencia de calificación de crédito para los países emergentes. Al igual que la propuesta nunca concretada para crear una en Europa, es improbable que amenace a las tres grandes

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