El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi. Efe

El BCE decreta la liquidación de Banca Veneto y Popolare di Vicenza

El supervisor considera que no han cumplido con las condiciones para una resolución

Este fin de semana el Gobierno italiano tomará las medidas necesarias

Los dos bancos italianos con problemas desde comienzos de año, Banca Veneto y Banca Popolare di Vicenza, han sido sentenciados. Son inviables o están a punto de serlo, según explica el Banco Central Europeo (BCE) en un comunicado. Ambas son entidades de la región del Veneto y arrastran problemas de solvencia desde 2014. 

Banca Veneto cuenta con un balance ligeramente inferior a los 30.000 millones y el de su colega era de algo menos de 35.000 millones. El activo del Popular español ascendía a unos 160.000 millones. El BCE ha decidido dar un puñetazo encima de la mesa y ordenar una solución inmediata para ambas entidades.

El mantra de la inviabilidad inmediata o próximo, que se utilizó por el mecanismo único de resolución para Popular, implica que este fin de semana se buscará una solución para ambas entidades. Pero no será la resolución, como ocurrió con el banco español ahora en manos de Santander, sino su liquidación. No obstante, los artículos de la legislación italiana que se utilizarán salvan a los dueños de deuda sénior y a los depositantes, también los que tienen más de 100.000 euros, según Il Sole. Así, esta fórmula abre la puerta a ser más suave que la resolución estricta y a que Italia inyecte dinero público. Los dueños de deuda subordinada sí perderán todo o parte de su dinero. 

"El BCE ha dado tiempo a ambas entidades para presentar sus planes de recapitalización, pero han sido incapaces de ofrecer una solución creíble", explica el supervisor. Por lo tanto, el organismo que preside Mario Draghi ha informado de esta circunstancia a la Junta de Resolución Única y esta ha determinado que tampoco se han alcanzado las condiciones para una acción de resolución. 

"Los bancos se intervendrán de acuerdo a la legislación italiana de insolvencias", añade el BCE. Se espera que el ejecutivo italiano arranque un proceso de liquidación para ambas entidades en algún momento de este fin de semana a través de un decreto de emergencia. El Gobierno transalpino escindirá el balance de ambas entidades en dos: un banco bueno y otro malo, según Reuters. 

El papel de Intesa San Paolo

La división será el primer paso para ceder los activos válidos a Intesa San Paolo, que cuenta con un balance de 740.000 millones de euros, según Il Sole. El primer banco italiano ya anunció la semana pasada su disposición a hacerse con el control de ambas entidades, pero se negó a asumir sus carteras de créditos morosos de unos 10.000 millones de euros. 

El BCE añade que ha vigilado a ambas entidades muy de cerca desde 2014, cuando descubrió problemas de solvencia. En 2016, el fondo Atlante –una especie de Sareb, participada por la banca italiana– inyectó unos 3.500 millones de euros en Banca Veneto y Banca Popolare di Vicenza. Pero su situación ha continuado deteriorándose en el presente ejercicio. Ambos bancos presentaron planes de negocio ante el BCE, pero el organismo supervisor no los considera creíbles. 

La Comisión Europea permite a los gobiernos inyectar dinero a los bancos enfermos, pero solo si son viables y los inversores privados contribuyen. Eso está demostrando ser un obstáculo difícil de sortear para Italia, explicaba Reuters en un artículo publicado el pasado 20 de junio en Cinco Días.

Monte dei Paschi

Asi, el futuro de Banca Veneto y Banca Popolare di Vicenza está ya escrito y el rescate de Monte dei Paschi di Siena ha recibido la luz verde de Bruselas, aunque necesita encontrar inversores para sacudirse 26.000 millones de deudas incobrables de sus libros. Dos de los previstos, Fortress y Elliott, han renunciado. Podría encontrarse una solución si Atlante asumiera más carga.

En todo caso, el Estado italiano inyectará dinero público en Monte dei Paschi di Siena, pues ha aducido para evitar su resolución que se trata de una “actuación temprana”. Esta definición da margen para recapitalizar el banco con ayudas estatales sin necesidad que laminar por completo a los accionistas y a los dueños de bonos contingentes convertibles (cocos) y deuda subordinada, como ha ocurrido con Popular.

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