Asturias, favorita para fabricar el pasillo de aceleración de Thyssenkrupp

Basado en la levitación magnética, es capaz de transportar a 7.300 personas por hora

Acelera tres veces la velocidad a la que anda la persona, alcanzando 14 km/hora

Thyssen Krupp
Andreas Schierenbeck, consejero delegado de Thyssen Krupp.

La fábrica de Thyssenkrupp Norte, en Mieres (Asturias), se ve desde el grupo alemán como “la clara favorita” para ganar la fabricación del pasillo de aceleración Accel, inventado y desarrollado por la compañía en esta localidad y capaz de transportar a 7.300 personas a la hora. Así lo avanzó a Cincodías Javier Sesma, director del centro de I+D+i que la multinacional tiene en Gijón. El ejecutivo no descarta que la empresa pueda inclinarse por abrir una nueva fábrica en Asturias en vez de ampliar la capacidad de las que ya tiene en Mieres (actualmente dos).

Lo que Sesma da por hecho es que la fabricación de este nuevo producto -una especie de alfombra mágica pensada para imprimir velocidad en los desplazamientos de viajeros en metros y aeropuertos- supondrá más inversión y contrataciones para España. Actualmente, la multinacional germana emplea a más de 900 personas solo en Asturias y a más de 5.000 profesionales en todo el país.

Este singular sistema de transporte horizontal parece sacado de una película de ciencia ficción. Está pensado para cubrir distancias de entre 100 metros y 1,5 kilómetros, el llamado transporte de la última milla. Y utiliza la tecnología del tren de levitación magnética Transrapid, la misma que el ascensor Multi que la compañía acaba de probar en un escenario real en su torre de pruebas de 246 metros de altura en la localidad alemana de Rottweil.

Los responsables de Thyssenkrupp calculan, por ejemplo, que el pasillo de aceleración Accel reducirá hasta un 66% los tiempos que se emplean en el tránsito entre puertas de embarque en un aeropuerto.

Tras años de trabajo, la compañía certificó hace un mes el producto y ha empezado a trabajar con algunos clientes que aún no pueden hacer públicos. El nuevo pasillo acelera tres veces la velocidad a la que anda la persona, alcanzando 14 km/hora. Pero, las personas pueden tranquilas y seguras, según los responsables de la compañía alemana, pues la tecnología que utiliza permite a los pasajeros acceder a la cinta a una velocidad de paseo (2,35 kilómetros por hora) para ir acelerando después y finalizar con una velocidad normal de paseo de nuevo antes de abandonar el sistema.

El directivo cuenta que las aplicaciones del nuevo pasillo son múltiples, y podría tener un impacto importante en el urbanismo de las ciudades, pues se podrá con ellos, por ejemplo, unir estaciones de metro que disten menos de 1 kilómetro. "Así, con estos pasillos, que pueden ir a nivel de calle, a nivel elevado o en microtúneles), se puede ampliar el área de influencia del metro. además, su ventaja es que es un sistema continuo que no depende de un operador; te subes y caminas”, explica.

A la espera de la adjudicación definitiva de la fabricación del pasillo a Mieres, Sesma señala que la carga de trabajo actual de las fábricas de esta localidad (centrada en escaleras, pasillos y pasarelas de embarque) es “estable” en estos momentos. Estas factorías se han adjudicado recientemente importantes contratos para el aeropuerto de Estambul (fingers) y para los metros de Doha y Riad en Arabia Saudi (escaleras mecánicas y pasillos rodantes). En este contexto, Sesma destaca la importancia que tiene España para Thyssenkrupp. “Es el quinto mayor mercado de elevación (ascensores) del mundo, y no hay que olvidar que en España está Aena, el mayor operador de aeropuertos del mundo (47) y Metro Madrid, la red de metro más moderna del mundo”.

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