El círculo vicioso de los ‘frackers’: sufren en Bolsa la recuperación de su negocio

El sector cae un 18% en el año en Wall Street

Sufren descensos del 22% provocados por el aumento de los stocks en EE UU

Materias primas

Parece una paradoja, pero los frackers estadounidenses sufren en Bolsa que su propio negocio va como la espuma. La llegada de Trump a la Casa Blanca y el auge del precio del crudo a principios del año ha disparado la producción de las empresas que buscan petróleo de esquisto. Han llevado los stocks de crudo estadounidenses a máximos históricos y han puesto en solfa los intentos de la OPEP por acomodar la oferta de oro negro a la demanda existente. Una presión sobre el precio del crudo que ha llevado al barril de Brent a caer un 22% desde los máximos de abril –y al Texas otro tanto– y ha lastrado el desempeño bursátil de estas mismas compañías. En el año caen un 18,20%, según el índice elaborado por Reuters.

"En el corto plazo, los frackers son víctimas de su propio éxito", explica Félix González, socio director de la eafi Capitalia Familiar. Sin embargo, y con vistas en el largo plazo, pone el acento en la reducción de los costes de producción como el caballo de batalla que deben acometer estas compañías en los próximos años. De hecho, asegura que a pesar del varapalo en Bolsa, las petroleras estadounidenses ya han hecho en parte sus deberes durante la crisis. Comienzan a encontrarse cómodas con un crudo entre los 40 y 45 dólares. Sin embargo, la amenaza de que el crudo continúe a la baja pone en jaque este nivel de rentabilidad. Y abre la puerta a caídas bursátiles adicionales, más allá de una recogida de beneficios.

La mejora de la competitividad de estas compañías está en unos balances más saneados y en unas empresas que son más potentes y fuertes, según Daniel Lacalle. El economista jefe de Tressis asegura que la caída de estas petroleras responde a una corrección. "El año pasado experimentaron un rally desproporcionado en el que multiplicaron por dos su capitalización de mercado", asegura y augura que la toma de beneficios se prolongará. Lacalle considera que estos valores "están caros" y abre la puerta a que los analistas revisen a la baja sus previsiones en función a un crudo por debajo de los 45 dólares.

Sin embargo, el elevado apalancamiento de estas compañías constituye otro de sus riesgos. "En este semestre estas petroleras han primado la producción por encima del beneficio", comenta Gonzalo Escribano, del Instituto Elcano. Alerta de las dificultades de estas compañías para asumir el impacto de las alzas en el precio del dinero en los intereses que pagan por su deuda. Afirma que provocará que la sombra de la quiebra vuelva a planear sobre ellas, dos años después de que un crudo en mínimos de 12 años se llevase por delante a una parte del sector en Estados Unidos.

Uno de los supervivientes de entonces es Halliburton. Cae un 20% en Bolsa en lo que va de año y, a pesar de mejorar, sus resultados del primer trimestre no fueron capaces de batir las expectativas del mercado. Un informe de Citi explica que, a pesar de la fortaleza del mercado norteamericano, la empresa ha sufrido en su negocio de Oriente Próximo y Asia Pacífico. Su beneficio en la zona se redujo en el primer trimestre del año un 12%. Cerca estuvo esta compañía de adquirir en 2015 a uno de sus principales oponentes en el ámbito de los servicios petroleros, Baker Hughes. Esta registra caídas más moderadas en el año –del 15%–, basadas en una leve mejora de sus márgenes en sus exploraciones en el mar Caspio. Schlumberger, otro de los grandes del sector, se deja un 21%.

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