Vall Banc, la heredera de BPA, gana 11,8 millones en sus primeros ocho meses

La entidad adquirida por el fondo J.C. Flowers supera sus expectativas

El banco ha comenzado a contratar personal y alcanza un 31,19% de solvencia

Oficina de Vall Banc, en Andorra la Vella.
Oficina de Vall Banc, en Andorra la Vella.

Vall Banc, la firma que heredó los activos fuera de sospecha de Banca Privada de Andorra (BPA) después de que esta fuera intervenida tras ser acusada de blanquear dinero para redes internacionales del crimen, goza de buena salud.

En sus primeros ocho meses de actividad, de marzo a diciembre de 2016, Vall Banc ha obtenido un beneficio consolidado de 11,8 millones de euros, lo que supera las expectativas que habían depositado en ella sus nuevos propietarios.

Se trata del fondo de inversión estadounidense J.C. Flowers que se hizo con los restos de BPA en un proceso de adjudicación impulsado por las autoridades andorranas para devolver la operativa a los miles de clientes ya fuera de sospecha que habían quedado atrapados en la entidad intervenida .

Según ha informado la entidad este martes en un comunicado, la ratio de solvencia del grupo se situó en el 31,19%, superando las exigencias regulatorias, que establecen el mínimo en el 10 %. La ratio de liquidez del grupo fue del 54,46%, frente al mínimo del 40% que marca la ley.

Vall Banc cuenta con 813 millones de activos, 365 millones en Inversiones crediticias, 669 millones en depósitos de la clientela, 122 millones en fondos propios y una cartera de recursos gestionados de 251 millones de euros.

“Nuestros resultados de 2016 indican que vamos por buen camino. El rendimiento de Vall Banc durante su primer año de vida ha superado todas las previsiones iniciales, y es obvio que nuestra visión y nuestra filosofía convencen a los clientes. Seguimos comprometidos con el objetivo de proporcionarles servicios y tecnologías de vanguardia que vayan más allá de los estándares habituales para satisfacer sus deseos y expectativas mejor que ningún otro banco”, expone Christoph Lieber, consejero delegado de la entidad.

La entidad batalla por recuperar la normalidad y borrar la marca dejada por BPA, sobre la que sobrevuelan 11 causas judiciales por lavado de capitales para mafias rusas, chinas, o el cartel mexicano de Sinaloa.

De momento, la firma evitó una fuga masiva de clientes, pese a que estos llevaban un año atrapados en BPA cuando Vall Banc abrió sus puertas. El banco, además, ha comenzado a contratar personal y ha logrado un acuerdo de colaboración comercial con BlackRock, la mayor sociedad de gestión de activos del mundo.

“El éxito que Vall Banc obtuvo el año pasado es remarcable. Nuestro objetivo es invertir una suma considerable en la digitalización de los productos y servicios de Vall Banc, entre otras áreas esenciales, para seguir creciendo. Para ello, tenemos previsto invertir más de 10 millones de euros solo en las nuevas tecnologías del banco durante los próximos dos años», avanza Lieber.

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