Renta un 8% en dos meses

El fondo fantasma que bate a sus rivales estando muerto

Es un misterio cómo ha podido generar retornos tan altos

Dos polícias pasan delante de la sede principal de Banca Privada de Andorra (BPA), al poco de su intervención.
Dos polícias pasan delante de la sede principal de Banca Privada de Andorra (BPA), al poco de su intervención.

Si el Cid Campeador –Rodrigo Díaz de Vivar– ganaba las batallas después de muerto, un fondo está emulando sus hazañas en el mundo de la inversión. Se trata del vehículo luxemburgués BPA Sicav Iberian Equities. En tan solo dos meses, este fondo fantasma ha conseguido revalorizarse más de un 8%, batiendo holgadamente a todos y cada uno de los fondos que también invierten en la misma categoría: Bolsa española. Son casi un centenar de competidores directos. A lo largo de los 12 últimos meses el fondo acumula una rentabilidad del 25%.

Pero, vayamos por partes. ¿Por qué es un fondo fantasma? La historia de este producto se remonta a febrero de 2009. Fue entonces cuando el grupo Banca Privada de Andorra (BPA) fichó al gestor estrella Gonzalo Lardiés. Éste había sido galardonado en 2007 como uno de los mejores gestores de fondos de Europa y, tras su paso por la firma Edmond de Rothschild, se incorporó a las filas de BPA, que estaba en plena expansión de España. Un año después, BPA compró Banco Madrid y se convirtió en una de las 20 mayores gestoras de fondos de inversión y sicav del país.

Durante unos años, Banco Madrid fue viento en popa. La gestora no paraba de atraer a nuevos clientes y el fondo de inversión que gestionaba Lardiés –el BPA Fondo Ibérico Acciones– era uno de los mejores de su categoría, codeándose con el fondo de Bestinver Bolsa gestionado por el mediático Francisco García Paramés.

El fondo fantasma que bate a sus rivales estando muerto


La intervención

Este idilio entre la gestora, el fondo y Lardiés se truncó abruptamente en marzo de 2015. El Tesoro de Estados Unidos acusó al grupo andorrano de colaborar en el blanqueo de capitales. La autoridad financiera el Principado acordó la intervención de BPA y, a los pocos días, el Banco de España optó por intervenir su filial Banco Madrid y su gestora de fondos.

A partir de ahí, un tercio de los fondos del banco quedó bloqueado, un juzgado decretó el concurso de acreedores de la entidad y Gonzalo Lardiés dejó la entidad.

¿Y qué pasó con el fondo de Lardiés? En su día, BPA había optado por sacar una versión luxemburguesa de este producto. Así que los clientes podían elegir entre comprar el fondo español o su clon del Gran Ducado (BPA Sicav Iberian Equities). En el caso del fondo español, Renta 4 se ha venido encargando de forma transitoria de la administración de los activos (con Cecabank como banco custodio). Recientemente, Trea Capital ha logrado el visto bueno para adquirir Banco Madrid Gestión de Activos.

Hasta aquí, la historia de los fondos que gestionaba Banco Madrid con su gestora española pero, ¿qué pasó con la versión luxemburguesa de los fondos?


La pista luxemburguesa

Al igual que Cecabank era el banco custodio de los fondos de inversión españoles, el grupo BPA tenía un banco custodio en Luxemburgo: KBL European Private Bankers, que también realizaba alguna labor de gestión. Mientras se dirimía el futuro del banco andorrano (que acabó separado en un banco malo y uno bueno, Vall Banc, vendido después al fondo oportunista JC Flowers), el banco KBL ha sido el responsable de realizar una gestión ordinaria de los productos: debe facilitar la liquidez a los partícipes, cobrar los dividendos que le corresponde, satisfacer impuestos... Pero no puede tomar decisiones de gestión activa.

Así pues, BPA Sicav Iberian Equities ha quedado congelado durante estos dos años en un limbo jurídico. Amortajado, como el Cid cuando salió de la ciudad de Valencia espantando a sus enemigos.

El fondo fantasma que bate a sus rivales estando muerto

Desde Vall Banc explican que tras la nancionalización de BPA se ha venido produciendo un proceso de depuración de clientes. Las autoridades andorranas y norteamericanas exigen comprobantes para acreditar que el origen lícito del dinero depositado en fondos del banco.

“La mayoría de los clientes que tenía BPA se han considerado ya clientes verdes y han pasado sin más a Vall Banc”, apunta un portavoz. Sin embargo, hay casos que todavía están investigándose, entre los que habría parte del dinero que hay en BPA Sicav Iberian Equities. “No sabemos con certeza si los propietarios de esa sicav son todos clientes de BPA o hay clientes ajenos”.

El gran misterio de este fondo es cómo ha podido generar tan buenas rentabilidades en el arranque de año sin una gestión activa. Desde Vall Banc aseguran que ellos no administran el vehículo y un portavoz de KBL en Luxemburgo explica que la entidad no está administrando activamente el vehículo.

“Lo único que se me ocurre”, explica Gonzalo Lardiés, creador del fondo y ahora en A&G Banca Privada, “es que la petición de reembolsos por parte de partícipes haya provocado que el gestor venda las acciones más líquidas, las más grandes y, por azar, se haya convertido en un fondo de pequeñas y medianas compañías que, casualmente, han tenido un buen arranque de año”.

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